Carmen Bermúdez pregunta cada día a su hija cuándo va a poder volver a jugar a la Lotería Nacional y la Bonoloto. Lo hace desde el 15 de marzo, cuando Loterías y Apuestas del Estado realizó el último sorteo a causa de la crisis del COVID-19. Desde entonces, no hay día en el que esta gallega no eche de menos ir hasta su punto mixto de venta a pedir sus boletos. Y es que no entiende por qué se puede ir al supermercado, a la farmacia o al estanco a comprar tabaco, pero ella no puede ir a sellar sus papeletas de juego. A sus 90 años, y tras más de media vida jugando, la única ilusión que le queda es que algún día pueda tocarle algún premio.

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"Todas las semanas era bonito esperar a ver el sorteo y ahora con 90 me quedaba la esperanza de poder sacar un premio todavía. Tenía muy buena suerte, siempre me iba tocando algún pellizco. No entiendo por qué no todavía no hay sorteos. La Lotería Nacional y la Bonoloto son los juegos que más me gustaban, es demasiado tiempo esperando, nos tienen sin ilusión, no quiero irme de este mundo sin ver que esto funciona de nuevo", relata esta jubilada a EL ESPAÑOL. 

Al igual que Carmen, se cuentan por cientos los españoles que no comprenden la desaparición de los sorteos por el coronavirus y desean que regresen cuanto antes. Y no es solo porque quieran recuperar la ilusión de algún modo, después de toda la tragedia que ha vivido y vive el país. Sino también por cumplir con la tradición familiar, la costumbre diaria, semanal o mensual de comprar el mismo número de lotería o jugar los mismos dígitos en la Primitiva que elegían antaño sus padres o abuelos.

Rosa Aparicio (60) es un ejemplo. Esta aragonesa juega con sus tres hermanas desde hace mas de 20 años el mismo número de Lotería Nacional que jugaba su madre, Engracia. Tras su muerte, decidieron no dejar de comprar nunca ese número, tal vez porque siempre creyeron que algún día les tocaría, o simplemente el hecho de no dejar de pensar ni un solo día en ella. "Cada semana nos turnábamos para ir a comprar los décimos, luego siempre nos llamábamos el sábado para comentar la jugada, si había tocado o no, si habíamos estado cerca o si tendríamos que dejar de jugarlo y cambiarlo porque no toca nunca", cuenta, entre risas, Rosa. 

Tradición familiar

Charo Patiño juega los números de su abuelo desde hace años. E. E.

"La verdad es que de una manera u otra, ese boleto nos hacía estar muy unidas y ahora es algo que se echa en falta; espero que los sorteos puedan volver cuanto antes", cuenta esta aragonesa. Además del décimo de su madre, ella comparte también otros números y primitivas con sus hijos y su sobrina favorita, María. 

Bautista y Rafael Fernández también entienden lo que siente Rosa cada vez que acude a su administración a probar suerte. Bautista empezó a jugar la quiniela deportiva con 14 años y Rafael, su hijo, continúa ahora con la tradición familiar. Sin embargo, no solo echan de menos hacer sus apuestas con los partidos de fútbol de primera y segunda división, también son asiduos a la Bonoloto y el Euromillones desde hace años.

"Echo mucho de menos participar en los sorteos, para mí es un entretenimiento y espero con ilusión el sorteo diario por si suena la flauta. Mi hijo también ha heredado esta afición y, al igual que yo, espera que la diosa fortuna le bendiga algún día, más ahora con toda la crisis económica que está dejando el virus", cuenta Fernández a este periódico. 

Como ellos, también piensan Charo Patiño, Nuria Piñeiro o Bernando Paya, quienes llevan jugando el número de sus abuelos desde que fallecieras, y que cuentan incluso con antepasados que fueron pioneros en participar en los sorteos de la Lotería Nacional. "Dos meses es demasiado tiempo para dejar de ilusionarse, ¡necesitamos incentivos!", exclaman estos jugadores. 

Incertidumbre

Administración de Lotería. EFE

Pese al deseo ferviente de estos españoles, lo cierto es que el regreso de Loterías y Apuestas del Estado está rodeado de incertidumbre. Todavía no hay una fecha concreta, pero sí se han puesto ya algunas sobre la mesa, al igual que ciertas medidas indispensables para la apertura, según cuenta Toni Castellano a EL ESPAÑOL. Él es el presidente de Fenamix, la federación que engloba a los 7.300 puntos mixtos de venta de juegos y apuestas repartidos por toda la geografía nacional. Se trata de aquellas papelerías, quioscos, estancos o bares que cuentan con máquinas para la participación en dichos sorteos. Por otro lado, están las administraciones de lotería (4.000), que se dedican exclusivamente a la vente de estos juegos. 

Lo que se ha descartado definitivamente es que el lunes 11 de mayo, cuando muchas provincias pasen a la fase 1 de la desescalada, la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) inicie los sorteos. No obstante, los dueños de puntos mixtos y administraciones, que se reunieron el martes pasado con Loterías y lo harán de nuevo este domingo, confían en que la apertura tenga lugar el próximo día 25, ya en la fase 2 y "con una masa critica de gente suficiente como para que los negocios puedan vender", explica Castellano. 

Loterías y Apuestas del Estado suspendió el pasado 15 de marzo la venta de todos los juegos, considerando lo establecido en el Real Decreto por el que se declaraba el estado de alarma para la gestión de la situación grave y excepcional de crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus. Con ello, todos los sorteos se aplazaron a una fecha por determinar en la que fuese posible la celebración. Y los décimos y resguardos vendidos a través de cualquier canal seguirían siendo válidos hasta que se realizase el sorteo. 

Esta decisión fue adoptada a regañadientes por el sector de los puntos mixtos, quienes consideraban que al igual que un estanco estaba abierto, también podía hacerlo un punto mixto de venta de loterías. Más aún teniendo en cuenta que la mayoría de establecimientos cuentan con vitrinas y se habrían respetado de igual forma las normas de distanciamiento social. "No entendemos por qué sí puedes ir al quiosco a comprar un periódico, pero no puedes ir a una administración o a punto mixto, se hace lo mismo", critica el empresario y presidente de Fenamix.

El uso del bolígrafo en las administraciones sigue siendo una incógnita.

Lo cierto es que las medidas de seguridad que está estudiando la SELAE no distan mucho de las que se están llevando a cabo en la mayoría de establecimientos. Uso de una mampara entre el dependiente y cliente, guantes, mascarillas, geles desinfectantes y distancia de seguridad de dos metros señalizada entre los clientes dentro del local. Aunque también está la incógnita del uso del bolígrafo con el que muchos españoles rellenaban sus papeletas. ¿Se limpiará con cada uso? ¿Tendrá que acudir con su propio boli? ¿O le facilitarán uno nuevo en cada ocasión? Tal vez la opción más acertada sería que la máquina, de momento, hiciese los boletos de manera automática. No obstante, habrá que esperar. 

¿Qué juegos volverán?

Otra de los puntos que se puso sobre la mesa fue que la reanudación de los sorteos se realizaría por todos los canales a la vez, es decir, por internet y red comercial. Loterías tomó esta decisión, según fuentes de la organización, teniendo en cuenta que solo el 1% de las ventas se realizan vía online, frente al 99% restante, que se realiza en administraciones y puntos mixtos. También se manifestó que de regresar el próximo 25 de mayo, solo se haría con el sorteo de dos juegos, y no con todos de los que se compone la SELAE. 

Una propuesta que no agradó a los dueños tanto de puntos mixtos como administraciones. "Ellos quieren primero recaudar para no perder dinero en casa, pero se olvidan de los puntos de venta, necesitamos abrir con todos los juegos", denuncia Toni Castellano. Lo cierto es que este colectivo de autónomos acumula años trabajando en unas condiciones precarias, lo que sumado a esta crisis económica motivada por el COVID-19 puede desencadenar que muchos negocios echen el cierre a corto plazo. 

Sorteo de la Bonoloto.

"Mis compañeros están pasando hambre, llevamos 15 años pidiendo que nos suban las comisiones. Los puntos de venta ganan unos 18.000 euros brutos al año de media, pero quitando alquileres, las cuotas de autónomo, el gestor, los seguros y los impuestos, te quedas con un sueldo de 900 euros al mes. El Gobierno ahora nos da 600 euros, pero no da para mantener el negocio", continua Castellano. 

Para que se hagan una idea, tanto las administraciones como los puntos mixtos aportan 2.500.000.000 millones de euros a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado. No obstante, la comisión que percibe el autónomo en la venta de un boleto es de un 5,75% bruto. Por ejemplo, en el caso de la lotería de Navidad, se trata de un 4%, es decir, que si venden 20 euros, se quedan con 0,80 céntimos. 

"Necesitamos volver a abrir cuanto antes y seguir repartiendo ilusión entre la gente. Aunque nosotros tengamos problemas, podemos arreglar la vida de mucha gente", concluye este empresario.