El anuncio realizado por Pablo Echenique, portavoz del grupo parlamentario de Unidas Podemos, de crear una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados sobre las actividades económicas del Rey Juan Carlos “durante los años en los que fue jefe del Estado” no ha sentado bien en el PSOE ni el Gobierno.

Dicha petición ha sido finalmente registrada por ERC y el Grupo Plural. Fuentes del grupo socialista hicieron conocer inmediatamente su oposición a la creación de esta comisión recordando que “los letrados de la cámara ya rechazaron en octubre de 2018 la admisión a trámite de iniciativas similares”. En concreto, se refieren a una carta enviada en esas fechas a la Casa Real por parte del entonces grupo confederal de Unidos Podemos, donde invitaban al Rey Juan Carlos a que compareciera a petición propia, una vez que PP, PSOE y Ciudadanos habían bloqueado la creación de una comisión de investigación sobre las actividades económicas del ahora Rey emérito, amparándose en el punto 3, del artículo 56 de la Constitución que establece que la “persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”.

Está claro que a Juan Carlos de Borbón y Borbón no se le podría juzgar ni exigir responsabilidad por nada de lo que hizo como Rey durante los años que estuvo actuando como jefe del Estado. Pero algunos juristas plantean la duda respecto a que esta inviolabilidad ampare actividades privadas no refrendadas por algún órgano de Gobierno. En cualquier caso, una vez abdicado (según la Ley Orgánica 4/2014 que regula su nuevo fuero), a partir de junio de 2014 nada impide que se puedan ejercitar contra él acciones civiles y penales (ante el Tribunal Supremo) por su responsabilidad en cualquier tipo de acto en el que se pudiera ver inmerso.

En el supuesto de creación de una comisión parlamentaria de investigación en el Congreso de los Diputados, nada impediría tampoco que tuviera que comparecer y responder por cualquier actividad desarrollada después de su abdicación en junio de 2014 y, según también algunos juristas y expertos en Derecho Constitucional, podría responder por aquellas actividades privadas realizadas durante sus 38 años de reinado que nada tuvieron que ver con su papel de jefe del Estado y tampoco estuvieron refrendadas por órganos de Gobierno.

Hay que recordar que Juan Carlos de Borbón cobra una asignación anual de 194.232 euros brutos al año como rey emérito al margen de gastos de vivienda, seguridad y viajes oficiales. Los sospechosos negocios de Juan Carlos I durante su reinado se han acrecentado con la publicación en los últimos años de informes en libros e investigaciones periodísticas. 

Estos 10 episodios que recogemos a continuación serían algunos sobre los que Unidas Podemos y otros grupos podrían preguntar en la comisión parlamentaria.  

1. Cobro de comisiones por la construcción del AVE a la Meca (100 millones de euros)

El juez Manuel García Castellón, magistrado del Juzgado de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, mantiene abierta una pieza separada relativa al supuesto pago de comisiones en la construcción del AVE a La Meca. El macroproyecto ferroviario fue liderado en el año 2011 por un consorcio de empresas españolas y llegó a alcanzar un presupuesto cercano a los 7.000 millones de euros.

Ilustración del tren AVE de Talgo para el Ave La Meca-Medina, en Arabia Saudí. Europa Press

La pieza denominada inicialmente “Carol” fue creada tras la aparición de las cintas grabadas subrepticiamente a la antigua amiga íntima del Rey Juan Carlos, Corinna, donde conversaba en Londres en mayo de 2015 con el empresario Juan Villalonga y el entonces comisario de Policía, José Villarejo. En el transcurso de la grabación se daban detalles de unas supuestas cantidades que se habrían cobrado (unos 100 millones de euros) por la adjudicación de la construcción del mencionado tren de alta velocidad. En esa mediación, según lo escuchado en las cintas, aparecería involucrado el ahora Rey emérito, además de algún empresario español.

2. Presunto cobro de comisiones a través de testaferros en bancos de Suiza

Desde agosto de 2018, el fiscal suizo Yves Bertossa mantiene abierto un procedimiento penal (P14783/2018) donde se investiga a los supuestos testaferros del Rey emérito Juan Carlos señalados en las grabaciones que Corinna zu Sayn-Wittgenstein realizó ante el ex comisario Villarejo y que fueron publicadas en exclusiva por EL ESPAÑOL. Entre ellos estarían los financieros Dante Canónica, Arturo Fasana y Álvaro de Orleans. Todos ellos tienen su residencia fiscal en Mónaco y numerosas cuentas abiertas en el país helvético. Además manejan cientos de sociedades en paraísos fiscales. Hay que recordar que Arturo Fasana fue investigado por la Audiencia Nacional como el broker que manejaba la cuenta “Soleado” en un banco suizo, en alusión al sol español y a los importantes clientes españoles que representaba ante la banca de aquel país.

Juan Carlos I saluda a Corinna Larsen en un acto institucional. EFE

3. El pago de 100 millones de euros por parte del Rey de Arabia Saudí a una cuenta en Suiza en 2008

Según publicó el pasado martes el periódico suizo Tribune de Genève el 8 de agosto de 2008 el entonces Rey de Arabia Saudí, Abdallah bin Abdulaziz, habría realizado una transferencia de 100 millones de dólares a través del Ministerio de Finanzas saudí, a una cuenta de la banca privada Mirabaud a nombre de la fundación Lucum, una entidad panameña de la cual, presuntamente Juan Carlos de Borbón sería el único beneficiario. Dicha Fundación habría sido creada como “sociedad offshore panameña” por Arturo Fasana y Dante Conónica. Se desconocen los motivos del pago de tan importante cantidad de dinero.



4. El pago de 65 millones de euros a Corinna Larsen y de 1 millón de euros a una antigua amante en Ginebra en 2012

Corinna ha reconocido que en 2012 recibió una donación por parte del Rey Juan Carlos de 65 millones dólares. Dicho regalo se realizó después del batacazo y rotura de cadera del ahora Rey emérito durante una cacería en Botswana donde estaban presentes Corinna y su hijo. Según los abogados de la antigua amiga íntima del rey “Corinna recibió un regalo no solicitado del Rey emérito” descrita como “donación para ella y para su hijo” con los cuales se había encariñado, ya que durante varios años habrían cuidado del monarca debido a su mala salud.

Juan Carlos I junto a Jeff Rann, director de Rann Safaris.

Según lo investigado por la Fiscalía suiza también se habría entregado otro millón de euros a otra antigua amante del monarca español, cuyo nombre todavía se desconoce, cuya residencia se establece en Ginebra.

5. El pago de una comisión de 50 millones de euros en 2003 por la venta del Banco Zaragozano

Hace 20 días el periódico británico The Telegraph revelaba que el primo y testaferro del entonces Rey Juan Carlos, Álvaro de Orleans, cobró 39 millones de libras –cerca de 50 millones de euros- por ejercer como mediador en la venta del Banco Zaragozano a Barclays en 2003. En declaraciones al diario El País esta semana, Álvaro de Orleans ha negado ser testaferro del anterior jefe del Estado y haber cobrado ninguna cantidad en su nombre. En conversación con EL ESPAÑOL, James Badcock ha confirmado que el diario británico tiene constancia documental del ingreso de esa cantidad de dinero “en la cuenta suiza de Álvaro de Orleans” y su relación “con la venta realizada en 2003 del Banco Zaragozano al Barclays”.

6. La herencia por la muerte de su padre Juan de Borbón en 1993

Al cumplirse 20 años del fallecimiento de Juan de Borbón (el 1 de abril de 1993) la periodista de El Mundo, Ana María Ortiz, publicó en 2013 el reparto de la herencia del padre de Juan Carlos. A su fallecimiento, el conde de Barcelona dejó una herencia de 1.100 millones de pesetas, que incluía 728,75 millones de fondos depositados en cuentas en el extranjero, concretamente en Suiza. De estos saldos en el extranjero nunca se tuvo conocimiento por parte de la Hacienda española ni se sabe nada respecto al pago de sus correspondientes impuestos.

Juan Carlos padre y Juan Carlos I hijo.

7. El presunto pago de 100 millones de dólares por parte de Javier de la Rosa a Manolo Prado y Colón de Carvajal en 1995

Fue otro de los episodios que la prensa española de la época calificó como “chantaje a la Corona”. Concretamente, los periodistas Isabel Durán y José Díaz Herrera publicaron el 9 de noviembre de 1995 en Diario 16, un reportaje titulado Jaque al Rey, en donde se detallaba como el empresario luego condenado por corrupción, Javier de la Rosa, había estado lanzando advertencias a todo aquel que quisiera escucharle sobre los supuestos pagos de hasta 100 millones de dólares “al antiguo embajador (Manuel Prado y Colón de Carvajal) por indicación y petición de una alta institución del Estado”. Es decir, por el Rey Juan Carlos. 

8. Las comisiones pagadas en 1982 de 4 millones de dólares por la venta de los F-18

Daniel Forcada y Alberto Lardies recogen en su libro La Corte de Felipe VI de 2015, el episodio de la compra para el Ejército del Aire, en 1982, de 84 cazas F-18 a la compañía norteamericana McDonnell Douglas, cuyo representante en España era Ricardo Fuster, amigo del Rey Juan Carlos, y padre de Álvaro uno de los mejores amigos de Felipe VI. Según publicó The New York Times en 1982, las comisiones por aquel negocio alcanzaron los cuatro millones de dólares (unos 456 millones de pesetas de la época), siendo una de las principales beneficiarias de aquella intermediación (pero no la única) la compañía CAESA, perteneciente a la familia Fuster.

9. El pago de tres millones de dólares en 1981 por parte de Ruiz Mateos

Dos años después de la expropiación del Grupo Rumasa por parte del Gobierno de Felipe González, en enero de 1984, diversos medios de comunicación (la revista Actualidad Económica entre otros) se hicieron eco de las acusaciones del empresario jerezano contra el monarca español consistentes “en mantener que transfirió, en 1981, tres millones de dólares desde un banco suizo hasta una cuenta del Banco de Nueva York como soborno para lograr la destitución del subgobernador del Banco de España, Mariano Rubio, uno de los principales defensores de la necesidad de expropiar el holding de la abeja”. El diario El País recogió esta información en su edición del 26 de enero de 1984 como “Campaña de Ruiz-Mateos contra el Rey de España”.

10. El préstamo de los 100 millones de dólares de Arabia Saudí en 1977.

Jesús Cacho, en 1999, publicó el libro El negocio de la libertad donde daba cuenta de que, poco después de morir Franco, en 1977, Manuel Prado y Colón de Carvajal se dedicó a remitir una serie de misivas reales a otros tantos monarcas reinantes, especialmente del mundo árabe, para pedirles dinero en nombre del Rey de España. Una de esas cartas apareció publicada en Inglaterra en el libro de memorias del que fuera jefe de la Casa del Sha de Persia.

Según Cacho, fue la monarquía saudí quien respondió afirmativamente a través de la concesión de un crédito de 100 millones de dólares. Crédito que, según lo publicado, nunca fue devuelto.

El rey Juan Carlos y el rey de Arabia, Abdullah Bin Abdulaziz, toman una taza de té en el palacio real en Yeda. EFE

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