Enrique Recio Marta Espartero

"Zarandeé al bebé, siempre sin ánimo de maltratarle, porque no respiraba y llamé al 112 porque se me moría". Quien habla es Ayessa M. A., la joven asturiana de 21 años, en prisión provisional y acusada de maltratar a su hija de cinco meses, que se encuentra en "estado muy crítico" en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), según ha podido saber EL ESPAÑOL.  

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Estas han sido las únicas declaraciones, en boca de su abogado, Alfredo García, que ha brindado la madre de la menor, después de que fuese detenida el sábado pasado cuando llevó a su hija, T., al hospital porque no podía respirar. La Policía detuvo a Ayessa M. A., oriunda de Mieres (Asturias), en el centro hospitalario el pasado sábado tras "la celeridad de las actuaciones" y observar una "clara situación de maltrato", indican fuentes cercanas al caso. En ese momento, según las mismas fuentes, la madre, que carece de antecedentes penales, sufrió un "síncope" o lo que también han denominado como un "ataque de conciencia". 

El Juzgado de Instrucción número 3 de Mieres dictó el lunes un auto de prisión provisional comunicada y sin fianza por homicidio en grado de tentativa para la madre de la pequeña de cinco meses, que continúa grave, con daños cerebrales y diversas contusiones en diferentes partes del cuerpo. Frente a esto, Ayessa ha admitido que la zarandeó, "por un momento de nervios al pensar que se moría", pero nunca que la maltratase.

A quien atribuye todos los hechos es al padre biológico de la bebé, José M. R., que, al mismo tiempo, tiene la custodia del otro hijo que comparten, de dos años. Según declaró en sede policial, su expareja vio a la niña hace dos meses y "le dio una bofetada en la cara y le apretó a la cabeza", lo que habría desencadenado el estado de la menor.  Además, la detenida relató que tanto ella, como sus dos hijos, eran víctimas de continuas agresiones por parte de José M. R. "Se quedó con él porque lo adora, pero tanto a mi como a mi hija nos quiere ver muertas", testificó. 

Esta joven que, según informan medios locales, estaría de nuevo embarazada. Sin embargo, no fue la única detenida por supuestamente haber maltratado a su hija. Los agentes detuvieron al día siguiente a Vicente Villanueva (27 años), el novio actual de Ayessa, y a la hermana de este, Joana Villanueva, por su posible implicación en los hechos. La pareja convivía desde hace un mes en la misma vivienda junto a la niña que ahora está en coma, en la Plaza de Abastos, en Mieres; y habían acogido recientemente a la hermana del detenido y su hijo, de año y medio. Este menor también fue ingresado en el hospital, a pesar de encontrarse en perfecto estado, y ahora su custodia está en manos del abuelo materno.

Cruce de acusaciones

La madre detenida, en otra imagen.

Ahora, tras quedar en libertad provisional, mientras continúan las pesquisas, los hermanos Villanueva han defendido la inocencia de Ayessa M. A y han apuntado como culpable también a su expareja y padre de sus dos hijos, José R. M.  "Jamás ha maltratado a ninguno de sus hijos. Pensamos que los daños que sufre la pequeña vienen de lejos y nosotros somos simples víctimas. La propia madre, que quiere a la niña, ha sido objeto de malos tratos por parte del padre de los niños y yo mismo he visto como este pegaba al mayor", ha relatado Antonio Villanueva, en una entrevista con La Nueva España.  

La madre detenida rompió su relación con José R. M., de etnia gitana, hace tres meses. Tras lo que él se marchó a León y se quedó al cuidado del niño mayor, de dos años. Mientras que Ayessa se quedó con la niña que entonces tenía dos meses de vida, según apuntas fuentes cercanas a EL ESPAÑOL. Estas fuentes añaden que José R. no se volvió a ver con la detenida desde entonces, frente a lo que dice la propia detenida. Esta pareja había subsistido hasta el momento de su separación gracias a las ayudas sociales que percibían. 

En cuanto a su posible implicación, Antonio y Joana sostienen que solo han sido detenidos por el mero hecho de vivir en la misma casa, y que "no tienen nada que ver con todo esto". "Apenas llevo aquí unos días y todo esto es una pesadilla", explicaba Joana. 

Los dos hermanos coinciden en el relato de los hechos que hizo la madre detenida a los agentes. Según ella, el bebé comenzó a respirar con dificultad el pasado 18 de febrero y al ver que no mejoraba decidió llevarlo un día después a urgencias, donde asegura que no le atendieron. 

Coágulos en la cabeza

Al empeorar el estado de su hija, el jueves 20 de febrero volvió a acudir al centro sanitario de Mieres, momento en el que el pediatra descubrió que el bebé tenía unos coágulos en la cabeza que no ha podido precisar cómo se produjeron, aunque no requirieron su ingreso hospitalario.

Sin embargo, alrededor de las 5:00 horas del viernes el bebé dejó de respirar, motivo por el que la mujer lo zarandeó levemente "para ver si respondía", aunque sin ánimo de causarle lesión alguna, según preciso el letrado de la detenida. 

Al no obtener respuesta, la acusada llamó al 112 solicitando asistencia médica porque su hija «se le moría», relata la acusada. El bebé fue derivado a la Unidad de Cuidados Intensivos del HUCA debido a la gravedad de las lesiones, y el propio centro hospitalario activó el protocolo por un posible caso de maltrato que acabó con la encarcelación de la madre de 21 años. 

Entre tanto, el abogado ha anunciado que presentará  un recurso contra el auto de prisión provisional dictado el lunes por el Juzgado de Instrucción número 3 de Mieres par solicitar su excarcelación, al entender que "es demasiado prematuro para hablar de calificaciones jurídicas" y que "hay que esperar a la evolución clínica del bebé", según informa Efe