Murcia

Llevaban como mínimo dos años residiendo en España y carecían de antecedentes. Estos eran algunos de los requisitos del expediente de asilo político que la Oficina de Asilo y Refugio de Madrid había tenido en cuenta para conceder esta medida a dos de los tres jóvenes afganos detenidos este jueves por la Policía Nacional como supuestos autores de la violación de las tres hermanas norteamericanas, que se produjo en Murcia durante la pasada Nochevieja.

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Los agentes de la Unidad de Atención de la Familia y Mujer (UFAM) con los testimonios aportados por las tres jóvenes, de 18, 20 y 23 años, respectivamete, comenzaron a rastrear las cámaras de seguridad de los locales de copas, comercios y bancos próximos al piso del Barrio de Santa Eulalia donde residía una de las víctimas estadounidenses. También se llevaron a las hermanas por la zona de tascas de Murcia para tratar de que identificasen el local de copas donde conocieron a los jóvenes afganos antes de que se produjera la presunta agresión sexual. Sin embargo, ninguna de ellas acertó a reconocer en qué establecimiento coincidieron los sospechosos.

De forma que los investigadores de la UFAM comenzaron a rastrear las redes sociales y dieron con uno de los tres sospechosos: un joven afgano que estaba recibiendo formación en el Centro de Cualificación Turística de la Región y que respondía al nombre de Sayed, de 21 años. A partir de ahí localizaron su domicilio en Murcia porque los agentes confirmaron que en octubre de este año se le había concedido el asilo político en España por los conflictos bélicos de su país de origen: Afganistán.

Mohammad fue el segundo detenido.

El siguiente en caer fue el otro afgano que llegó a suelo español en fechas similares después de haber pasado previamente una temporada por Dinamarca. Los agentes identificaron a Mohammad, de 25 años. Tal averiguación no fue sencilla porque en suelo danés se hacía llamar Simo Yousefi. La Policía Nacional verificó que este joven también se le había concedido el asilo político el 2 de enero de este año. Es decir, el tramite del expediente de este joven concluyó cuando ya estaba en busca y captura por la Policía Nacional por la denuncia de la agresión sexual interpuesta por las norteamericanas el día de Año Nuevo.

Los agentes también localizaron su domicilio en Murcia y a partir de ese momento se estableció un dispositivo de vigilancia permanente en los dos domicilios que figuraban en los expedientes de los afganos. Este jueves, sobre las cinco de la tarde, el primero en llegar a su piso fue Sayed al que los agentes arrestaron de inmediato.

Johannes, uno de los detenidos.

Un par de horas después caían también al regresar a su casa Mohhamad y el tercer sospechoso en discordia: Johannes, de 20 años. Los dos primeros no pueden ser expulsados del país porque cuentan con asilo político. "No se les puede expulsar porque tienen los derechos de los asilados ya que en sus expedientes se reconoció su situación de excepcionalidad tras realizarles entrevistas y recabar diversos datos", tal y como indican fuentes gubernamentales. "No obstante, su situación en España podría cambiar en función de lo que ocurra con las diligencias policiales que serán remitidas a los juzgados".

El tercer detenido, Johannes, sí que podría ser expulsado porque solo cuenta con permiso de residencia. Este documento lo obtuvo durante su periplo por Noruega antes de llegar a España. En cualquier caso, la última palabra sobre la situación judicial de los afganos la tendrán los juzgados de Murcia cuando pasen mañana a disposición judicial.

Instalaciones donde se formaban algunos de los detenidos afganos.

La agresión ocurrió en dos pisos

De las pesquisas policiales se determina que dos de los detenidos habían recibido Formación Profesional en la Región en el Centro de Cualificación Turística. Los chicos sostienen ante los investigadores que todo el sexo que mantuvieron con las norteamericanas fue consentido, por lo que resultarán cruciales los resultados que arrojen la exploración médica y forense a la que fueron sometidas las tres presuntas víctimas: dos de las cuales fueron penetradas vaginalmente.

Los investigadores también están tratando de determinar si la supuesta agresión sexual se produjo solo en un piso o en dos inmuebles. Inicialmente las pesquisas se centraban en el inmueble del Barrio de Santa Eulalia de Murcia en el que se había instalado en septiembre la hermana mayor de las norteamericanos, de 23 años, con el objetivo de aprender español hasta el 31 de diciembre gracias al programa universitario ISEP que le permitió trasladarse durante un cuatrimestre desde Ohio a Murcia.

El número 10 de la Plaza de la Candelaria, en Murcia, donde se produjo la supuesta agresión sexual.

Las tres hermanas conocieron a los afganos en un local de copas de las tascas de Murcia durante la Nochevieja y, según la denuncia inicial, se llevaron a los chicos al piso que la norteamericana había alquilado en Santa Eulalia para seguir las fiesta hasta la mañana de Año Nuevo. Sin embargo, una vez allí, los detenidos supuestamente forzaron sexualmente a las chicas.

La otra hipótesis que se baraja ahora sería que la hermana mayor, de 23 años, se fue a su piso de alquiler por su propia voluntad en compañía de uno de los afganos y dejó a las otras dos norteamericanas, de 18 y 20 años, respectivamente, en el local de copas con los otros dos chicos de Afganistán. Allí siguieron la fiesta hasta que estas chicas accedieron a acompañarles voluntariamente a uno de los pisos en los que la Policía Nacional ha realizado los mencionados dispositivos de vigilancia.

De forma que las jóvenes sufrieron supuestamente las agresiones en dos pisos distintos: en uno había un chico y una chica y en el otro dos chicas y dos chicos. Tal hipótesis se baraja porque la distancia a pie del inmueble alquilado por la estadounidense en el Barrio de Santa Eulalia hasta los dos pisos donde residían los detenidos está a un paseo de entre tres y quince minutos.

En contacto con la embajada 

De momento, el delegado del Gobierno, Francisco Jiménez, ha asegurado en declaraciones a los medios de comunicación autonómicos tras una rueda de prensa, que la agresión sexual denunciada por las tres hermanas estadounidenses se produjo en dos domicilios diferentes: uno era donde residía la joven que estaba estudiando español un cuatrimestre, y el otro sería una de las viviendas de los tres afganos detenidos.

El piso 3º B, donde la chica se instaló con dos norteamericanos y un austriaco el año pasado.

Jiménez ha confirmado que las víctimas de esta supuesta violación ya prestaron declaración el 1 de enero antes de volar rumbo a Viena junto a sus padres. Los pasajes estaban comprados con anterioridad porque la norteamericana que residía en Murcia había hecho amistad con uno de sus compañeros de piso, un Erasmus de Austria, y este había invitado a la familia de la joven a visitar la capital austriaca.

El delegado ha precisado que desde Viena las jóvenes volarán de regreso a Ohio. "La Policía Nacional se ha puesto en contacto con la embajada norteamericana en España para poder contactar con ellas e informarles del avance de las investigaciones", tal y como ha subrayado Jiménez.

Por el momento el informe pericial del Instituto de Medicina Legal al que fueron sometidas las jóvenes en el hospital Virgen de la Arrixaca, como fija el protocolo en estos casos, no está en poder de la Policía Nacional, según ha aclarado el delegado del Gobierno en Murcia. No obstante, Jiménez ha puntualizado que se les ha facilitado una copia del citado documento a las jóvenes antes de volar de regreso a Estados Unidos.

El delegado ha confirmado que los tres detenidos prestarán declaración en la Jefatura de Policia Nacional durante la tarde de este viernes y este sábado serán puestos a disposición judicial una vez concluya la investigación policial, en la que colabora también el grupo especial de la UFAM.