Sin humos, vibraciones ni ruidos. Estas eran las tres características que mejor definían a los coches eléctricos en comparación con los vehículos de combustión. Eran, porque desde este lunes 1 de julio el trinomio pasa a ser binomio. O al menos, de manera parcial. La Unión Europea ha aprobado que los coches eléctricos e híbridos que se vendan a partir de esta fecha tienen que emitir ruido obligatoriamente.

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Esta medida persigue un objetivo: evitar los atropellos a peatones o ciclistas en los que intervienen vehículos propulsados por electricidad, ya sean eléctricos puros o híbridos. Y es que, aunque la ausencia de ruido parezca una ventaja para los ocupantes del vehículo y para los transeúntes, lo cierto es que de momento no estamos acostumbrados a que un coche no haga ruido. De ahí que se produzcan despistes y el viandante se confíe.

¿Cuántos accidentes se producen por esta causa? No existen datos actualmente, pero sí indicios e informes. Según un estudio elaborado por la asociación de perros guía Guide Dogs, en Reino Unido, que incluso llegó a ser citada el Parlamento Británico, los coches eléctricos están involucrados en un 40 % más de atropellos a peatones que los coches convencionales.

Otro estudio, elaborado por la Universidad de California, advirtió que estos vehículos suponían un riesgo para las personas ciegas, niños pequeños, ancianos y otro tipo de viandantes. Mediante un experimento, demostró que el vehículo eléctrico o híbrido necesita estar un 74 % más cerca del sujeto para que sea percibido mediante señales acústicas, en comparación con sus homólogos de combustión.

Características del sonido

La normativa aprobada por la UE deja amplios márgenes a las marcas para que decidan cómo quieren que sea su propio sonido, dentro de unos márgenes. El sistema de aviso acústico AVAS (como se le ha denominado) debe producir un ruido similar al de un motor tradicional y estar comprendido entre los 56 y los 75 decibelios, nivel habitual emitido por un motor de combustión. Jaguar, por ejemplo, ya equipa un sistema similar en su nuevo i-Pace.

Otro ejemplo es el que aún no ha llegado a las calles, pero lo hará pronto. El emblemático ruido de las Harley-Davidson será sustituido por u sistema de ruido artificial en su próxima LiveWire, moto eléctrica que llegará al mercado en otoño de 2019.

A pesar de que estos modelos suenan siempre, la normativa no les obliga a ello. La ausencia de ruido preocupa principalmente en ciudades, donde los peatones pueden cruzarse en el camino de un coche. Por ello, la norma solamente obliga a activar este sistema de ruido a velocidades inferiores a 20 kilómetros por hora. También cuando circulen marcha atrás.

Para dar un margen de tiempo a las marcas que no hayan desarrollado su propio sistema AVAS, la Unión Europea ha establecido unos márgenes de tiempo. Si los modelos que se vendan a partir de ahora necesariamente tienen que contar con este sistema de ruido, los que ya están en circulación no tendrán la obligación de incorporarlos hasta julio de 2021.

Otras medidas obligatorias

2021 para que los coches eléctricos e híbridos hagan ruido. 2022 para todos (tanto para contaminantes como para no contaminantes) tengan alcoholímetro, cajas negras, sistemas de frenado de emergencia y otras muchas medidas de seguridad. Una avalancha de sistemas de seguridad de obligado cumplimiento se aproxima para todos los coches que se vayan a vender a partir de 2022, tanto para nuevos lanzamientos como para modelos ya en venta.

Del mismo modo, la Unión Europea, tras varias reuniones celebradas en Bruselas con el Comité Internacional de Inspección Técnica de Vehículos (CITA), acordó la implantación de una serie de medidas mediante las cuales se pretende modificar hábitos en la conducción y facilitar el pilotaje. Están encaminadas a hacer de las carreteras un lugar más seguro por el que transitar y que refleje una cifra de víctimas más reducida. Concretamente, Bruselas espera que se vayan a evitar 25.000 muertes y 140.000 heridos graves en toda Europa en los primeros 15 años de aplicación.

Algunas afectan directamente a la velocidad; otras, en cambio, ayudarán a los conductores en su día a día; y otras restringirán las prestaciones del coche. Algunas de estas medidas, como la detección automática de carriles, ya están incorporadas en algunos modelos actuales, aunque su activación es opcional.

Sistema de frenada autónoma Volvo City Safe

A pesar de que se conocía el listado de medidas que incorporarán los coches en un futuro muy cercano, recientemente se ha conocido en detalle en qué fechas se prevé que estos inventos pasen a formar parte de los vehículos y de nuestro día a día.

Las fechas que la Unión Europea planea establecer se han separado en tres fases, comenzando a ser obligatorias las primeras en el año 2022 y las últimas en el año 2028. Para cada fase se han fijado dos fechas: una inicial que obliga a incorporarlas a todos los nuevos modelos que se saquen a la venta, y una segunda que obliga a todos los coches que se matriculen, ya sean nuevos lanzamientos o modelos ya presentes en el mercado. Es decir, si en el año 2023 Seat saca un nuevo modelo de León, deberá incorporar obligatoriamente este pack de sistemas, ya que desde mayo están obligados los nuevos lanzamientos. Pero también lo estará -por ejemplo- un Volkswagen golf que haya salido al mercado en el año 2020 si se sigue comercializando a partir de mayo de 2024.

1ª fase: mayo 2022 - mayo 2024

- Limitador inteligente de velocidad. Más allá de poder fijar una velocidad, o que el propio coche se ajuste a los límites de la carretera, se prevé que el coche sea capaz de avisar a los conductores en caso de que rebase la velocidad permitida o que, incluso, reduzca la velocidad aunque no se lo ordenemos.

- Alcoholímetro inmovilizador. Es uno de los sistemas que más se desconocen ya que cada marca tendría que patentar el suyo propio, pero la idea es que el coche detecte síntomas de embriaguez en el conductor e inmovilice el vehículo.

- Aviso de atención y sueño. Los despistes al volante o la fatiga serán del mismo modo detectados y advertidos.

- Sistema de mantenimiento de carril. Presente ya en muchos modelos, se pretende que sea obligatorio en todos.

- Detección trasera. Además de la cámara trasera, los turismos deberán incorporar sistemas de advertencia de tráfico cruzado o de vehículos en puntos muertos traseros.

- Señal de parada de emergencia. Ante una parada forzada, los nuevos sistemas permitirán al conductor señalizarlo desde el propio habitáculo, sin necesidad de abandonarlo para colocar los obsoletos triángulos. Sistemas como el Help Flash o similares serán obligatorios.

2ª fase: mayo 2024 - mayo 2026

- AEBS con VRU detection. En caso de que un peatón o ciclista se cruce de forma inesperada, el coche realizará una frenada de emergencia de manera autónoma.

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- Zona de impacto frontal ampliada. Para repartir la zona de colisión y repartir los daños para minimizar la gravedad.

-Sistema avanzado de distracción del conductor. El sistema de Aviso de atención y sueño obligatorio para la primera fase se verá ampliamente reforzado y mejorado para atender más supuestos.

3ª fase: noviembre 2025 - noviembre 2028

- Visión directa. Las incómodas partes del chasis que dificultan la visión en los ángulos muertos deberán ser sustituidas por elementos que faciliten la vista a través de ellos.

- EDR (Event Data Recorder). La famosa caja negra que incorporan los aviones será obligatoria en los coches, con el fin de aclarar los motivos detrás de los accidentes.