Durante varios años, David Carragal trabajó como monitor de natación en diversas piscinas asturianas. Muchas de ellas estaban cercanas a su Cudillero natal, y también a Oviedo. El lugar en el que, hace algo más de una semana, recibió una paliza a manos de tres jóvenes de entre 18 y 20 años en el marco de las fiestas de la Florida. Falleció una semana después, este mismo lunes. 

De aquella época feliz de las piscinas, que tanto disfrutaba según los suyos, David conservaba muy buenos recuerdos. Hace dos años, en mayo de 2017, elaboró un vídeo repleto de esos buenos recuerdos de los días como monitor. 

Ese pequeño recopilatorio llevaba por título "Recuerdos piscina temporadas 2008-2017", el período ininterrumpido durante el cual permaneció en ese puesto. A lo largo del vídeo se pueden observar diversas imágenes con sus alumnos en las distintas piscinas de la zona. También los obsequios que algunos de ellos le realizaron a su marcha. 

Contrato en Estados Unidos

David acababa de conseguir un contrato para irse a trabajar un año a Pensilvania. Dicen sus familiares a este diario que le encantaba viajar. Tenía 33 años, era un tipo sano, deportista. Durante nueve años de su vida, había sido monitor de piscinas en Castrillón y otros municipios aledaños. 

Las redes sociales se inundan estos días de mensajes de recuerdo hacia su persona, en su mayoría destacando sus virtudes, lo querido que era entre los propios y extraños, en casa y en el trabajo, en su pueblo y en los demás.

Los tres jóvenes acusados de homicidio por su muerte -todo apunta a que le propinaron una severa paliza que acabó con su vidda unos días después- están ya puestos a disposición judicial. 

La desgracia se ha cebado en los últimas días en su entorno, concretamente en su grupo de amigos. En menos de un mes, a la muerte de David le precedió la de Mamel Castañón, otro miembro de la misma pandilla, atropellado el pasado 25 de mayo cuando regresaba a casa tras una noche de fiesta.