Antes de comprobar con la cámara de un teléfono móvil todas las tropelías que Mónica, María Josefa y Bryan, los tres trabajadores de la residencia Los Nogales de Hortaleza, hacían a su madre enferma en el interior de su habitación, su hijo Francisco Polonio se dirigió varias veces a la dirección del centro, a través de varias reclamaciones a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL,  para plantear las sospechas que tenía sobre el maltrato. Algunas fueron contestadas, por supuesto, asegurando que ningún empleado hacía tal cosa. Otras fueron ignoradas. Pero, en ningún caso, el centro llegó a investigar el módulo 2 de Los Nogales, ni se enviaron dichas quejas a la Consejería de Políticas Sociales de la Comunidad de Madrid, como exige la ley. 

Las pruebas que finalmente consiguió Francisco, introduciendo una cámara en la residencia, salieron a la luz la semana pasada. Los vídeos y las imágenes son espeluznantes.  En ellos, los tres empleados agreden no solo a la madre del denunciante, sino también a su compañera de habitación. Les zarandean, les pegan, les retuercen el pecho, les amenazan con "arrancarles la cabeza", les insultan e incluso les asustan diciéndoles que va a ir el demonio para llevárselas al infierno. Todo en un clima de risas compartidas, mofándose en todo momento de las dos internas. 

Francisco sabía de hace tiempo que algo ocurría. Aquí las pruebas de que lo que después de tres años pudo demostrar, venía repitiéndose desde tiempo. 

Denuncia 1 (07/04/2017): "Mi madre tiene un hematoma en el labio"

Francisco solía visita a su madre casi todos los días del año. Después de llevar varios días viendo que ocurría algo, decidió poner la primera queja. "Hace unos días 10 días, a mi madre Josefa M., le hemos encontrado un hematoma semicircular en el labio, que me dijeron que era un herpes, pero los médicos no lo han confirmado, sino que era una rozadura". 

En este documento, el hijo de la víctima no solo denuncia esa agresión, también habla de cómo encontró a su madre los siguientes días. "A los dos días siguientes, le encontramos la rodilla hinchada, que no es a causa de su artrosis, sino de una torcedura en la rodilla", reza el escrito. Y hay más. Francisco también pedía una explicación sobre el hematoma que presentaba en una de las muñecas, que no es "de la pulsera que le han puesto", como le habían precisado en la residencia. Cuando él había ido allí nadie le daba ninguna explicación. 

Hematoma que presentaba la madre de Francisco en el antebrazo.

"Como esto pasa con relativa frecuencia, para su mejor cuidado necesito que me digan quienes son las personas que la acuestan y la levantan para poder preguntarles cuando veamos alguna lesión". En esta ocasión, la residencia Los Nogales sí responde, pero no al problema que plantea Francisco. El centro le indica que el personal rota de forma mensual y que no puede facilitarle ningún nombre. Si quiere alguno, es el de las jefas de planta, que "ya conoce" y le pueden "informar de cualquier cuestión". 

Denuncia 2 (17/10/2017): "Apenas le cambian de pañal"

Desde el 14 de octubre de ese año, Josefa M. tenía tos "muy intensa y preocupante". Así que Francisco se dirigió a la doctora de guardia y le pidió que le pusieran aerosol de nuevo. La doctora se negó a ponérselo, pese a su insistencia. "El aerosol no le perjudica, y otros doctores sí lo han recomendado en el caso de mi madre", explica en la queja Francisco. 

A la víctima le habían recetado tomar este fármaco durante 10 días o más. Pero en el centro se lo negaron cuando pasaron los primeros días, aunque la interna seguía presentado una tos muy fuerte. En esta reclamación, en la que indican "el desinterés de la doctora", también lo hacen de los trabajadores y de la residencia. "Comprobamos todos los días, que los trabajadores no tienen interés en cuidar a ancianos, están ahí para ganar su dinero, pero sin ningún tipo de vocación, ni interés por su trabajo. No los cambian apenas de pañal, y todos tienen infección de orina por ello". La residencia hizo caso omiso al escrito que envió Francisco. 

Denuncia 3 (13/11/2017): "Informen antes de darle un antibiótico"

De la falta de medicamentos, al descontrol por parte de la residencia. En esta ocasión, el hijo de Josefa M. pide al centro que le informen antes de darle cualquier antibiótico a su madre. Y también de los cambios en su medicación con el fin de llevar un control por su parte. Es decir, ya que el centro parece que no lleva un control de toda la medicación, al menos que Francisco, su hijo, pudiese gestionarlo. Como ya imaginarán, no pudo porque la dirección del centro ni siquiera respondió. 

Denuncia 4 (17/11/2017): "Se estaba asfixiando con la bufanda apretada"

"Hoy a las 12.30 horas he venido a visitar a mi madre como todos los días", relata Francisco. Y como cada día, una nuevo abuso. Cuando llegó a la habitación este abogado encontró a su madre con "dos jerséis puestos y una bufanda al cuello con un nudo fuertemente apretado" con una vuelta al mismo. Apenas podía moverse y se "estaba asfixiando".

La víctima tampoco tenía la dentadura puesta y tenía "una marca al lado del labio superior". Como si Josefa M. hubiese forzado con la dentadura sin ponérsela. Como consecuencia de esto, Francisco insiste en que "tiene que haber siempre un familiar dentro de la habitación cuando los estén manipulando, dado que no hay profesionales" y así se podrán "evitar malos trato a los ancianos". 

La madre de Francisco también solía presentar las rodillas hinchadas.

La residencia sí responde y le indica que llevaba toda esa ropa debido a su petición de que "estuviese muy abrigada" porque "siempre tiene frío". El personal, dice la contestación, asegura "que la bufanda no estaba apretada" por lo que fue su madre "la que posiblemente lo hiciera". Para evitar riesgos futuros, el centro de ancianos retiró toda las bufadas y fulares y recomendó a Francisco comprar una "braga". En cuanto a la prótesis dental sin colocar, dicen "no volverá a ocurrir" y sobre la herida que presentaba explican que es "una lesión que ya se ha producido en alguna otra ocasión". En los vídeos que graba Francisco en la habitación, se puede ver como Mónica le arranca la dentadura a la víctima y después le propina varias bofetadas. 

Denuncia 5 (21/02/2018): "¿Cómo se le ha roto la muela?" 

En 2018, los abusos continuaban un día tras otro. En este caso, Francisco se encontró las gafas de su madre rotas el 19 de febrero, y ese mismo día su madre tenía la muela rota. La pieza dental en la que se fijaba su dentadura postiza. 

En ese escrito, el hijo de la víctima quiere ir más allá. Desde hace meses viene viendo que algo está ocurriendo en el cuidado de su madre. "Quisiera también ver las imágenes de las cámaras de video de los últimos días para saber la verdad", reclama. Dos días después el centro le responde. 

"Su madre rompió las gafas, una auxiliar intentó enderezarlas un poco y se terminó partiendo, por lo que se las pegaron, pero su madre las ha vuelto a romper". Respecto al problema de su diente, entienden que "tenía una corona  y que en algún momento se le ha desprendido o que se "la pudiese haber tragado". "Desconocemos en qué momento puede haber sucedido esto", responden. Por otro lado, le comentan la imposibilidad de facilitarle las imágenes de las habitaciones, pues solo hay cámaras en los pasillos y en los salones de la planta. 

Denuncia 6 (14/05/2018): "No le pongan vetadine a diario"

Francisco exige estrictos cuidados. Quieren que se revisen varios elementos de la habitación como las personas, las erosiones en la pared y las humedades. Además de esto, pide que se bañe con jabón a su madre y se la hidrate. Así como que no se ponga vetadine a diario, salvo que sangre por la nariz. Para ello, "limpiar y dar vaselina dentro de las fosas nasales". 

Conforme avanza el tiempo, parece que los cuidados hacia los mayores van decreciendo, mientras el centro hace mutis, de nuevo, a la queja que presenta el hijo de la víctima. 

Denuncia 7 (16/05/2018): "Tiene una herida en la nariz"

"Ayer martes le encontré otra pequeña lesión en el lóbulo derecho de la nariz", comienza diciendo en el escrito Francisco. Solo hacía dos días que el hijo de la víctima había llevado a su madre al médico de familia porque presentaba "una ulcera en el sacro y sangre en la nariz, de haber sangrado previamente". 

Los golpes que presentaba últimamente en la nariz eran bastante frecuentes. A causa de ello, en la queja, Francisco pide que no quieren que acuesten a su madre ni "el chico con el pelo moreno (Bryan), ni la chica bajita rubia con la que ya tuvimos un incidente".   

Mónica y Josefa, las dos trabajadoras que maltrataban a ancianos en la residencia Los Nogales. E.E.

Francisco pide que la cambien a otro modulo de la residencia -Josefa M. estaba en el modulo 2 de enfermos y dependientes-, para evitar que la sigan lesionando. Y además insiste en si la residencia ha abierto una investigación para averiguar "quienes son las personas que agreden" a su madre. "Solo espero que la residencia pueda darle a mi madre la calidad de vida que merece", concluye en su reclamación, que no obtiene respuesta alguna. 

Denuncia 8: (3/07/2018): "¿Quién le ha producido un hematoma en la muñeca?"

En la última queja que Francisco Polonio envía a la dirección del centro exige una explicación -como otras tantas anteriores- sobre el hematoma que tiene la víctima a la altura de la muñeca del brazo derecho. La respuesta de Los Nogales: "el hematoma que aparece en la muñeca de su madre, por su localización, forma y tamaño, pudo haberse producido por la pulsera de localización que llevan todos los residentes". 

Para cuando esta anciana falleció, poco después de haber enviado la última denuncia, Francisco ya había conseguido lo que desde hace meses pretendía: demostrar que a su madre la estaban maltratando físicamente y psicológicamente. Con la ayuda de un trabajador que conocía el maltrato que existía en el centro, colocó una cámara en la habitación, que grabó durante varios días capítulos durísimos en los que trataban de la peor manera a su madre y a otra anciana. Ahora, la Fiscalía Provincial de Madrid, con esas pruebas, ha presentado una denuncia contra Mónica M. P, Bryan Israel N. C. y María Josefa T. L, todos ellos cuidadores de la segunda planta en la residencia por los malos tratos físicos y psicológicos a los que sometieron a dos ancianas. 

Por otro lado, el presidente del Grupo Los Nogales, Pascual Berlanga, está estudiando querellarse por injurias contra el denunciante de "supuestos casos de maltratos en una de las residencias, Francisco, por "las mentiras sobre mentiras" que, a su juicio, está propagando por los medios de comunicación.

Berlanga ha aseverado que muchas de las cuestiones que está denunciando el hijo de la víctima, que asegura que su madre de 83 años fue agredida en una de las residencias, son "rotundamente falsas". "Si yo tuviera en un día a mi madre maltratada continuamente, como dice él, no esperaría ni un día para sacarla del centro y no esperar meses", ha indicado.