“No me arrepiento de nada. Nuestra lucha armada sirvió para engrosar las filas del independentismo”. Es el balance que hace el terrorista Fredi Bentanachs sobre su carrera criminal. Lo declaró en una entrevista que le hicieron en 2009 en la radio pública catalana. Ahora Fredi, uno de los fundadores de Terra Lliure, es uno de los estandartes del sector más radical del separatismo y ha vuelto a las portadas: pide tomar el Parlament de forma violenta el próximo 21 de diciembre.

Bentanachs es la rabia personificada. No sólo por su actividad terrorista. Es que ha tenido problemas hasta con los suyos. Ha protagonizado numerosos incidentes en nombre de la República; muchos de ellos han sido peleas internas contra sus propios compañeros de ‘lucha’. Por ejemplo, fue expulsado en 2015 de Estat Català (una organización separatista radical) porque quiso dar una especie de golpe de estado. Más recientemente (el pasado mes de agosto), el ‘nunca arrepentido’ Bentanachs amenazó públicamente al convergente Ignasi Guardans por Twitter: “No tienes suficientes alcantarillas para esconderte, rata asquerosa, mal nacido. Los ‘botiflers’ (traidores) a presidio”, le escribió.

Bentanachs también insulta y amenaza a los catalanistas que no piensan como él Twitter

Decir terrorismo en Cataluña es decir Frederic ‘Fredi’ Bentanachs Chalaux (Barcelona 1956). Este separatista radical ha protagonizado los episodios más turbios de la violencia terrorista en la comunidad autónoma. Fue uno de los fundadores de Terra Lliure tras ser adiestrado por la banda terrorista ETA a finales de 1978. Un entrenamiento que no fue bien aprovechado por los catalanes. Y es que el balance de muertos de Terra Lliure durante toda su historia fue de 5 personas: 4 miembros de la banda y una anciana que no pintaba nada en la lucha independentista, pero que estaba echando una siesta en su habitación y fue sepultada por la pared a causa de una bomba puesta por los terroristas.

  

Curiosamente, Bentanachs salvó la vida en todos los atentados en los que alguno de sus compañeros resultó fallecido. La razón era, según cuentan, que era el primero en salir corriendo. Sucedió en la muerte de Martí Marcó (tiroteado por la policía cuando estaba preparando un atentado) y pasó en la muerte de Félix Goñi, otro miembro de Terra Lliure que falleció porque le estalló la bomba que intentaba colocar en un concesionario. Fredi huyó a la carrera en ambos casos y salvó su culo. Incluso hay quien dice que, cuando lo detuvieron, fue el encargado de delatar a todos sus compañeros.  

Llegó a la violencia a través de las sardanas

Nacido en el seno de una familia marxista, Fredi llegó al independentismo radical en su juventud a través de las sardanas. Las quedadas de bailes folklóricos que se hacían los domingos en la Cataluña de finales de los 70 acababan en reuniones de independentistas que pedían lucha armada. Tenían un ejemplo claro: ETA.  “Nos fijamos en Euskadi por proximidad”, recuerda Bentanachs. Al final, aquellas reuniones de sardanistas y excursionistas acabaron con varios jóvenes independentistas queriendo ser ‘gudaris’. Por eso invocaron a los terroristas vascos para que les ayudasen a montar una banda homóloga en Cataluña.

A Quim Torra le gusta hacerse fotos con terroristas como Fredi Bentanachs

Se pusieron en contacto con los etarras, que aceptaron adiestrarlos y darles armas a cambio de que cometiesen acciones violentas en Cataluña: “Ellos nos entrenaron y aquello era un intercambio. Nos decían que si luego en Cataluña hacían algún acto contra el País Vasco francés y nosotros podíamos quemar algún concesionario, ya les estábamos devolviendo el favor”. Firmaron ese trato y varios jóvenes catalanes pasaron unos meses en Iparralde aprendiendo a disparar y poner bombas de la mano de los terroristas históricos Yoyes y Txomin. Había nacido Terra Lliure.

La trayectoria de la banda terrorista catalana fue una sucesión de fracasos y chapuzas. Bentanachs, como todos sus compañeros vivos, acabó entrando en prisión por su actividad terrorista, pero fue amnistiado en 1983. Y a pesar de las muertes y los encarcelamientos, Fredi Bentanachs nunca se fue. Nunca dejó la vía extrema. Cuando Terra Lliure se desintegró, él fundó el MDT (Moviment de Defensa de la Terra), un ente que tuvo menos éxito aún que Terra Lliure.

“Un cóctel molotov no es una acción armada”

Tras su enésimo fracaso, pasó a formar parte de otros grupos independentistas de carácter violento como Estat Català. Una violencia que él relativiza: “Un cóctel molotov no es una acción armada. Lo nuestro, más que lucha armada era una kale borroka de andar por casa”, explicaba en Catalunya Radio. Si ya parece surrealista que la radio pública le haga entrevistas a un terrorista, más grotesco aún resulta que dicho programa acabe siendo más un masaje a Bentanachs por parte de la presentadora.

Bentanachs, con Lluís Llach y Pep Guardiola

Con estos antecedentes, Bentanachs se ha adherido al separatismo actual asumiendo un papel de vieja gloria. Auspiciado, cómo no, por el presidente de la Generalitat, el xenófobo Quim Torra, que se hace fotos con él.  Es la forma de actuar de Bentanachs, rechazado incluso por parte del separatismo militante. En uno de los foros de referencia del independentismo catalán se refieren a Bentanachs como “una persona que ja ni hi toca” (que ya no está bien de la cabeza) y lo acusan de acudir a los mítines solamente “para hacerse fotos con todos los famosos que puede”. Fruto de esta estrategia, ha sido retratado con personajes de la relevancia de Pep Guardiola, Lluís Llach o Joan Tardà.

“Lo de Jiménez Losantos fue una advertencia”

La interpetación de la realidad de Bentanachs es ‘sui generis’. Fue uno de los responsables del secuestro y tortura del periodista Federico Jiménez Losantos, que fue interceptado, retenido, atado en un árbol de Santa Coloma y tiroteado. El terrorista explica aquel episodio sin ningún tipo de remordimiento: “Lo de Jiménez Losantos fue una advertencia a todo el que estaba contra el movimiento catalán. No lo quisimos matar; lo teníamos a nuestra merced. Sólo escarmentar. Lo podríamos haber matado si hubiéramos querido. Pero de aquello salió una cosa muy importante que es que Federico se marchó de aquí y no volvió. Luego le pilló mucha manía a Cataluña, pero ese es su problema y no el mío”. 

Violento, radical y narcisista, siempre va ataviado con una chupa de cuero o con camisetar radicales. Bentanachs quiere figurar, quiere ser adorado. Por eso ha vuelto a ponerse en primera línea y ha abrazado los postulados más ultras del separatismo actual. Con un discurso que parece anclado en 1917, se aprovecha de su condición de fundador de Terra Lliure y se gusta cuando participa en mitins en los que recibe trato de héroe por parte de las nuevas generaciones de independentistas radicales. Amenaza a los indepes que no piensan como él (caso Guardans), se jacta de su trayectoria criminal y pide que encarcelen " a los de Tabarnia".

Sus proclamas radicales no conocen sentimientos. Sobre Yoyes, la terrorista que le entrenó hace 40 años pero que fue asesinada por ETA (delante de su hijo de 8 años) cuando quiso dejar la banda, dio que "la traidora recibió lo que se merecía dentro de la lógica militar". Y sigue por la senda de la violencia; por eso se quita la careta cuando toca preparar algo parecido a un alzamiento: "Si hay que entrar en el Parlament, se entra. Si hay que ocuparlo, se ocupa, y nos quedamos y proclamamos la república desde dentro; no entrar para pegar un adhesivo y salir por patas gritando: '¡Somos gente de paz!'. Esto es absurdo, no va a ninguna parte", explica en el vídeo de 20 minutos que ha publicado esta semana y con el que ha conseguido algo que le gusta más todavía que proclamar la República: ser el centro de atención.