El Chicle en el momento en el que descubrió el cadáver de Diana Quer

El Chicle en el momento en el que descubrió el cadáver de Diana Quer

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'El Chicle' arrojó a Diana Quer a un depósito de agua atada a dos bloques de hormigón

El asesino confeso tenía "agilidad mental" para actuar como un criminal; una operación reciente en el hombro derecho frustró su último intento de secuestro, el 25 de diciembre.

El Chicle actuaba con frialdad, con la "agilidad mental" propia de un criminal. Por eso, tras matar a Diana Quer -tal y como admitió en su declaración-, trató de deshacerse del cuerpo de la joven. Lo ató a dos bloques de hormigón y lo arrojó a un depósito de agua potable en una nave industrial. También actuó con la misma frialdad el pasado 25 de diciembre, cuando trató de secuestrar a otra joven. En ese caso, una limitación en el hombro, recientemente operado, le impidió cumplir su propósito.

La Guardia Civil detalla la investigación de la muerte de Diana Quer

Así lo ha desvelado el coronel Francisco Javier Jambrina, responsable de la comandancia de la Guardia Civil de La Coruña. La investigación sobre José Enrique Abuín Gey, más conocido como el Chicle, ha sido una de las más complejas a las que se ha enfrentado el Instituto Armado, tal y como han reconocido en una rueda de prensa en la que han ofrecido las conclusiones de la investigación del caso Diana Quer.

Manuel Sánchez Corbí, máximo responsable de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha afirmado que la localización del cadáver era tan importante como la detención del criminal. "Era una forma de reparación a la familia".

Diana Quer.

Diana Quer.

La clave estaba en la vieja fábrica de gaseosa donde el Chicle había intentado hacer desaparecer el cuerpo de Diana. Allí había un antiguo depósito de agua potable -no un pozo, como se había dicho inicialmente- cubierto por una losa de piedra de gran peso. 

Cuando el Chicle reconoció que había arrojado allí el cadáver, la Guardia Civil se presentó en el lugar con perros especializados en el rastreo de cuerpos. Enseguida revelaron la presencia de un cadáver en el lugar.

La Guardia civil requirió entonces la ayuda de los Bomberos para abrir el depósito del agua, que contaba con unos diez metros de profundidad. Los agentes introdujeron una cámara sumergible. A los ocho metros se toparon con el cuerpo de Diana Quer. El agua no era turbia y "no había dudas" de que era el cadáver de la joven madrileña, ha señalado el coronel Jambrina.

El Chicle lo había arrojado en el depósito con la intención de que nadie lo encontrase jamás. Por eso lo había atado a dos piezas de hormigón, los que se emplean en las obras para colocar un vallado en el perímetro. En el lugar también se encontró una brida, no se sabe si empleada con el fin de asfixiar a Diana Quer o para atar sus manos.

Diana Quer ha estado desaparecida desde agosto de 2016

Diana Quer ha estado desaparecida desde agosto de 2016

"Agilidad mental"

La Guardia Civil investiga ahora otros casos de violencia sexual en la zona que todavía no han sido resueltos. Los agentes han descrito a el Chicle como "un profesional de la delincuencia", que actuaba con "agilidad mental". Por eso, en todo momento, actuó buscando coartadas. O mejor aún, no dejar rastro de sus delitos.

El último de ellos tuvo lugar el pasado 25 de diciembre, cuando intentó secuestrar a una mujer en Galicia. Según ha detallado el coronel Jambrina, el Chicle se acercó a ella con el propósito de robarle el teléfono móvil.

No era la primera vez que el individuo actuaba de forma similar; cuando declaró ante la Guardia Civil, y para intentar desvincularse de la desaparición de Diana Quer, utilizó como coartada su participación en un supuesto robo de gasolina.

José Enrique Abuín Gey, alias 'El Chicle', principal sospechoso de la desaparición de Diana Quer.

José Enrique Abuín Gey, alias 'El Chicle', principal sospechoso de la desaparición de Diana Quer.

La mujer se revolvió, le pidió que no le robase el terminal; que si quería dinero, podía darle 20 euros que tenía encima. 

Ante el revuelo que se armó, el Chicle desistió de sus intenciones. Alegó que se trataba de una broma. Se montó en su coche y se marchó del lugar de los hechos.

La mujer, no obstante, se fijó en la matrícula del vehículo. El Chicle lo advirtió y, en ese momento, optó por no dejar pruebas. Quiso deshacerse de ella. Era clave para no dejar rastro, más aún cuando se sabía investigado por la desaparición de Diana Quer. Salió del coche con algo entre sus manos, posiblemente una palanqueta, y la obligó a meterse en el maletero del vehículo. 

Se produjo un forcejeo. La mujer puso su pierna en la abertura y el Chicle no logró cerrar el maletero. Además, el criminal no logró su objetivo puesto que arrastraba una ligera inmovilidad en el hombro, del que había sido operado recientemente. Así, la mujer logró escapar y dar la voz de alarma.

Este intento de secuestro fue el detonante de su detención y su posterior confesión en la muerte de Diana Quer.

Sánchez Corbí, en la rueda de prensa, acompañado del coronel Jambrina.

Sánchez Corbí, en la rueda de prensa, acompañado del coronel Jambrina.