Ummah Fitness Centre, en Londres, es un gimnasio que la Policía investigó años atrás por ser un posible foco yihadista. Según fuentes de la investigación, es el lugar en el que los tres terroristas planearon el ataque en el que resultó muerto Ignacio Echeverría.

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Khuram Butt, de 27 años, solía trabajar en la recepción del gimnasio Ummah Fitness (en Ilford, al este de Londres). Youssef Zaghba, de 22, entrenaba allí. A Rachid Redouane, de 30, se le vio justo a la entrada del gimnasio, en la calle, junto a los otros dos hablando días antes del atentado. Las imágenes fueron captadas gracias al circuito de videovigilancia CCTV y en ellas se puede ver a tres hombres riendo, bromeando y abrazándose entre ellos: esto ocurrió cinco días antes del ataque yihadista en el que fueron asesinadas ocho personas y decenas resultaron heridas; los tres hombres resultaron ser los autores del crimen.

La triada yihadista podría haber utilizado el gimnasio para planear el atentado bajo la inocente excusa de estar entrenando (al menos Khuram y Youssef), según fuentes de la investigación. El gimnasio musulmán (el único de la zona, al que también acuden no musulmanes) ya había sido investigado hacía dos años atrás por la Policía por, precisamente, ser un posible foco yihadista.

Ummah Fitness Centre, a la derecha, al lado de 'Japanese Motor Spares'.

Así eran los tres yihadistas

Khuram Butt fue filmado en un documental llamado Los yihadistas de la puerta de al lado en el que dijo que sería capaz de matar a su madre por Alá. Fue denunciado a la Policía por una vecina y por el imán de una mezquita de su vecindario, al Este de Londres. Scotland Yard, pese a tener constancia, no lo mantenía bajo vigilancia. Según la Policía, un propio familiar de Butt reconoció que este era un "ferviente defensor de ISIS".

Youssef Zaghba es otro de los tres terroristas que perpetraron el ataque del pasado sábado en London Bridge. En 2016 fue detenido en el aeropuerto de Bolonia (Italia) intentado volar a Siria vía Turquía. En el mostrador de facturación llegó a decir: “Quiero ser terrorista”. La Policía italiana asegura que compartió esta información con los servicios británicos pero Scotland Yard no ha querido hacer comentarios al respecto. Después de este incidente, Zaghba logró igualmente viajar y trabajar en Reino Unido.

Rachid Redouane es el tercer terrorista del ataque. De origen libio-marroquí se conoce que llevaba viviendo en Dublín alrededor de cinco años. Las autoridades irlandesas han asegurado que no tenían constancia de actividades sospechosas.

Shazad Butt, Rachid Redouane y Youssef Zaghbam, autores del atentado en Londres. Metropolitan Police

"Deberían haber cerrado el gimnasio"

El presidente de una asociación cristiana paquistaní, Wilson Chowdhry, ha sido clave: Según recoge el diario Times, Chowdhry aseguró que hace dos años informó a la Policía de que un hombre que daba clases en el gimnasio (no se ha facilitado el nombre) se jactaba de "entrenar a yihadistas". "Trató de convertirme mostrando su fuerza. Me agarró la muñeca y me la torció. Me habló de sus clases, que incluían entrenamiento de armas y cuchillos. Los movimientos que me mostró fueron muy agresivos. Luego me enseñó unas imágenes en su teléfono, amenazándome con ellas mientras decía: 'Mira, estoy entrenando a yihadistas'. Quizá era una broma pero luego dijo: 'Estarías más seguro si fueses musulmán'. Yo lo sentí como una amenaza. Deberían haber cerrado el gimnasio cuando lo avisé".

El gimnasio por su parte ha cerrado su página en Facebook, pero colgó una nota en la que condenaban el atentado: "Estamos impactados y muy tristes [...] Nunca hay justificación alguna para matar civiles indiscriminadamente". Y añadían: "Aunque el señor Butt entrenaba aquí ocasionalmente, no le conocemos demasiado [...] por supuesto ayudaremos a la Policía en todo lo que sea posible".

El gimnasio ofertaba clases separadas para hombres y mujeres, y algunas de sus principales actividades eran el taekwondo, el kickboxing y el boxeo. A ellas se les especificaba determinadas horas a las que podían acudir a clases impartidas por y para mujeres. Además, algunos de sus asistentes decían que había "un gran ambiente halal" (halal significa que sigue los preceptos islámicos). A veces también contrataban servicios externos (a otros centros musulmanes), como Al Himayah, especializado en masajes. Así, determinados días, el personal de Al Himayah podía usar las instalaciones de Ummah Fitness Centre para dar masajes por 15 libras. 

Ummah Fitness Centre ha condenado el ataque a través de un comunicado.

Mataron a Ignacio Echeverría

"Una agonía innecesaria". Así definía Fernando Vergara, cuñado de Ignacio Echeverría, la larga espera que la familia de la víctima española del atentado de Londres padeció hasta confirmar el peor desenlace: el joven gallego perdió la vida el sábado 3 de junio. Fue acuchillado por uno de los tres terroristas, al que se enfrentó armado de su inseparable monopatín intentando defender a una mujer.

El rastro de Ignacio se perdió en medio del pánico desatado en la concurrida zona de bares de Borough Market. Pasadas las diez de la noche paseaba por la zona junto a dos amigos tras hacer deporte. Horas después saltaba la alarma a través de los testimonios de sus compañeros: no contestaba a las llamadas y estuvo en la zona del atentado.

El cuerpo de Ignacio Echeverría llegará este sábado a la base aérea de Torrejón de Ardoz en un avión del Estado. En esa misma nave viajarán, de vuelta a casa, los padres y los hermanos del joven asesinado por los terroristas. Una vez allí, serán recibidos por el embajador del Reino Unido en España, Simón Manley, y el subsecretario de Exteriores, Cristóbal González-Aller. Este viernes, a Ignacio el Gobierno le ha concedido la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil. Todavía no hay una fecha determinada para el entierro. Lo que sí está confirmado es que será una ceremonia íntima y familiar.

Mientras tanto, atrás quedan sus compañeros del banco HSBC, que todavía lloran su pérdida. Una de sus compañeras explica a EL ESPAÑOL cómo están viviendo esta nueva situación sin él: "Era valiente, instintivo y amoroso. Perdimos un gran activo para el equipo y a un gran amigo. Estaba angustiada la semana pasada esperando escuchar que estaba bien. Siempre con esperanza. Era parte vital de un equipo muy unido, no solo en lo profesional, sino también en lo personal”.