Alba Sánchez, asesora de lactancia del área sanitaria de A Coruña y Cee
Alba Sánchez, enfermera gallega: "El 100% de las mujeres tiene mitos sobre la lactancia"
Alba Sánchez, asesora de lactancia del CHUAC de A Coruña, asegura que todas las mujeres saben dar el pecho, pero sienten angustia por los mitos que perviven en torno a este proceso normal, y añade: "Las mujeres tienen que contar con los medios para poder lactar"
Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una cita que busca normalizar un proceso que es natural pero que sin embargo está envuelto en mitos e ideas erróneas y que este año tiene como lema "Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!". En A Coruña, el CHUAC cuenta desde 2019 con un Área de Lactancia donde se asesora y acompaña a las madres. Allí trabaja la enfermera Alba Sánchez Ansede como asesora de lactancia del Área Sanitaria de A Coruña y Cee, quien relata cuáles son algunos de esos mitos y cómo enfrentarlos.
"Lo que estamos observando últimamente es que en las madres hay una alta intención de lactancia, es decir, tienen el deseo y expresan el deseo de lactar, pero tienen un gran desconocimiento del tipo de alimentación que han escogido para sus hijos y traen muchos mitos", explica Sánchez, que asegura que "el 100% de las mujeres tiene mitos sobre la lactancia".
Respecto al lema de este año, la enfermera explica que busca mejorar las condiciones sociales y materiales para que las mujeres puedan dar el pecho, en una sociedad que, por lo general, no deja demasiado tiempo ni espacio a los cuidados. En ese sentido, traslada que "es muy importante que también desde las instituciones nos permitan que sea posible este tipo de alimentación" porque las madres "tienen que contar primero con los medios para poder dar lactar".
A ello se suman los lugares de trabajo, que "tienen que ofrecer horarios compatibles y contar con espacios que permitan dar el pecho o extraer la leche". Todo ello debe ir acompañado además de mayor concienciación social, "para que una mujer no se encuentre con una mirada extraña cuando plantea que va a seguir dando el pecho", así como mayor formación de los profesionales sanitarios.
A ese respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que solo "el 20% de los países del mundo requieren que los empleadores proporcionen a las empleadas descansos pagados e instalaciones para amamantar o extraer leche". Y subraya: "Las mujeres no deberían tener que elegir entre amamantar a sus hijos o trabajar".
"Lo normal es que vaya bien"
La enfermera asegura que "lo normal" durante la lactancia "es que todo vaya bien", pero las madres "vienen con esa angustia, y eso es principalmente lo que falla". "Yo les digo que nosotros tenemos su historia clínica y si hubiera que alertarlas por algún problema que pudiera condicionar su producción de leche, las avisaríamos. De lo contrario tienen que partir de la idea de que son mujeres sanas, que son productoras de leche y luego tienen que validar que su hijo lo haga bien".
Entre los mitos, la enfermera destaca que la mayoría de mujeres sienten preocupación por si "no van a tener leche cuando nazca el bebé". "Y ese no es el problema, como mujeres sanas, como mamíferas, producen leche, pero lo importante es saber dar el pecho y validar que el bebé se está alimentando bien", detalla.
"Otra cosa que tienen muy interiorizada las madres es que la leche está en el pecho y tiene que ‘subir'", pero Sánchez desmiente este punto y cuenta que no es así, y que "la leche la produce el bebé mamando". "Si un bebé no puede mamar porque está intubado o porque es muy prematuro, esa mama se tiene que manejar durante un tiempo con la extracción, y cuando tú empiezas a extraerte leche, la leche no sale, pero no porque tú no tengas capacidad para producir, sino porque tienes que entrenar a tu cerebro para que responda, y a lo mejor tarda 24/48 horas", relata.
Es por ello que cuando las mujeres llegan a su servicio comienza "un momento muy crítico", en el que hay que retirar mitos e iniciar el aprendizaje". "Muchas veces, ahí se produce un bloqueo emocional. Ellas son conscientes de su falta de conocimiento o de sus errores con respecto a la lactancia y es cuando a veces es difícil el abordaje. Hay que ser muy estrategas para que cuando se den cuenta de eso, no lleve eso a un abandono de la lactancia", prosigue.
Una enfermera asiste a una mujer a dar el pecho (Shutterstock)
La experta considera que culturalmente hemos perdido los referentes sobre la lactancia: "No tenemos espejo visual, tenemos interiorizada la imagen de colocar al bebé en cuna porque es lo que nos llega de los medios, pero no hemos visto a nuestros iguales dar el pecho porque esa parte cultural se ha perdido", lamenta.
Es por ello que habitualmente se encuentra con muchas madres que "no saben dar el pecho y no saben valorar cuando su bebé está haciendo una buena transferencia de leche, es decir, está comiendo bien o no está comiendo bien".
En ese sentido, destaca que la lactancia es el tipo de alimentación "de nuestra especie" pero "durante muchos años no se ha protegido". Ahora, en cambio, se estaría produciendo una cierta recuperación, "pero la sociedad aún no está preparada para ello, y los profesionales estamos en ese proceso también".
Por ello, reitera que es importante mandar el mensaje de que "las mujeres sabemos dar el pecho, es lo normal, pero nos han enseñado a no saber hacerlo". "Yo siempre les digo: ¿’Tú te preocupas si tu hígado o tu páncreas funcionan? ¿Entonces porque te preocupas de si tus tetas funcionan, si eres una mujer sana?’. Tenemos que normalizarlo porque es algo normal", matiza.
Dar o no dar el pecho
Durante los últimos años también se han extendido aparentes polémicas entre quienes están a favor y quienes están en contra da la lactancia materna. Sánchez considera que "amamantar o el dar leche materna a un hijo es salud para la madre y salud para el bebé a corto, a medio y a largo plazo" y es lo que ella y sus compañeros recomiendan "como agentes de la salud".
Aún así, considera que las mujeres tienen que tener a su disposición la información correcta y "tienen que tomar ellas la decisión y ser respetadas".
El problema, a su juicio, es que no se está proporcionando bien esa información, por ejemplo "al igualar la leche materna a la leche de fórmula". "El surgimiento de la leche de fórmula ha sido uno de los mayores logros industriales, pero no podemos compararlas". "La leche de fórmula tiene que existir, pero tiene que ser utilizada de una manera correcta", por ejemplo, en aquellos casos en los que las madres no pueden dar el pecho por el motivo que sea.
En ese sentido, asegura que "la discusión no existe más allá de a quienes les interesa ese conflicto". "Aquí no hay ni pro teta, ni en contra de la teta. Nuestra responsabilidad es informar que las las que las familias decidan y que se sientan apoyadas tomen la decisión que tomen", de modo que la mujer que elija dar o no dar el pecho lo pueda hacer teniendo "información veraz", matiza.
Por ello, desde su experiencia, "muchas madres que no quieren lactar cuando reciben la información correcta se lo plantean, sobre todo cuando nosotros les decimos que podemos ayudarlas y acompañarlas". En ese sentido, "la colaboración del entorno o de su pareja" es muy importante, ya que muchas mujeres pueden sentirse solas ante algo que viven como un reto o un sacrificio inasumible.
"El problema es cuando ellas se dan de bruces con una realidad, con unas expectativas que se les han dado cuando no son reales. Luego hay madres que no les entusiasma, pero prueban y lo hacen aunque sea durante los seis meses que recomienda la OMS. Hay otras madres que incluso no les gustaba al principio y luego sí, y siguen. Hay muchos perfiles, pero lo importante es que estén bien informadas y les demos pie a que verbalicen cómo se sienten", explica.
Por último, otra polémica habitual tiene que ver con el tiempo que debe durar esa lactancia. "Lo que nos dicen las organizaciones pediátricas es que lo más recomendable es la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y después se puede complementar con otra hasta los dos años". Si bien "hay lactantes de hasta seis o siete años". En cualquier caso, subraya que la decisión de cuando cesar la lactancia "es de la madre y del hijo exclusivamente y nadie se tiene que meter".