Preparar pan casero es más sencillo de lo que puede parecer. Esta receta de hogaza requiere pocos ingredientes y apenas unos minutos de trabajo, aunque necesita respetar los tiempos de fermentación para conseguir una miga tierna y una corteza dorada y crujiente.
La clave está en una masa sencilla elaborada con harina de fuerza, agua, levadura fresca, sal y un buen aceite de oliva virgen extra, como el de Aceites Abril. Después de dos fermentaciones y un horneado en un recipiente tapado, el resultado es una hogaza casera perfecta para acompañar cualquier comida o disfrutar simplemente con un poco de aceite.
Ingredientes
- 720 gramos de harina de fuerza
- 520 gramos de agua
- 40 gramos de aceite de oliva virgen extra Aceites Abril Arbequina
- 10 gramos de levadura fresca
- 14 gramos de sal
Elaboración de la receta.
Cómo hacer una hogaza de pan casera
- Preparar la mezcla: Comenzamos mezclando el agua con el aceite de oliva virgen extra. A continuación, desmenuzamos y disolvemos la levadura fresca en esta mezcla.
- Incorporar la harina y la sal: Añadimos la harina y la sal al bol de los líquidos. Es importante procurar que la levadura no entre en contacto directo con la sal, ya que esta puede dificultar la acción de la levadura.
- Amasar la masa: Amasamos durante unos cuatro minutos si utilizamos una amasadora. Si lo hacemos a mano, será necesario trabajar la masa durante aproximadamente 20 minutos, hasta conseguir una masa homogénea.
- Primera fermentación: Tapamos el bol y dejamos reposar la masa durante unas dos horas, hasta que haya fermentado y aumentado de volumen.
- Formar la hogaza: Nos mojamos ligeramente las manos para trabajar mejor la masa y evitar que se pegue. Boleamos la masa suavemente y la trasladamos a un recipiente apto para horno que tenga tapa. Dejamos fermentar de nuevo durante aproximadamente una hora.
- Hornear el pan: Antes de introducirlo en el horno, hacemos unos cortes o greñas en la superficie de la masa. Horneamos la hogaza tapada a 230 grados durante 40 minutos. Pasado este tiempo, retiramos la tapa y continuamos horneando durante otros 10-15 minutos, hasta que la parte superior esté bien dorada
- Dejar enfriar: Si se dispone de un termómetro de cocina, podemos comprobar que el interior del pan haya alcanzado aproximadamente los 96 grados. Sacamos la hogaza del recipiente y la dejamos enfriar sobre una rejilla antes de cortarla. De esta manera, la miga terminará de asentarse y podremos disfrutar de un pan con el exterior crujiente y el interior tierno.
