El restaurante O Fillo do Medio, en A Coruña, cierra sus puertas definitivamente.
Ofrecido por:
O Fillo do Medio dice adiós tras siete años de hostelería en A Coruña: "Estamos realmente agotados"
El restaurante de la plaza del Libro bajará la persiana el 1 de octubre y pone fin a una historia familiar de 38 años marcada por la hostelería
Te puede interesar: Adrián Felípez se despide de Miga, en A Coruña: el chef traspasará el local de su proyecto más personal
El restaurante O Fillo do Medio, situado en la plaza del Libro de A Coruña, cerrará definitivamente sus puertas a partir del próximo 1 de octubre. Sus responsables han anunciado la decisión a través de las redes sociales después de siete años al frente del establecimiento y han confirmado que traspasarán el local.
Detrás del cierre se encuentra, según explican, un último año especialmente complicado y las dificultades para encontrar trabajadores. "Llevamos un año muy duro con muchos problemas para encontrar personal y estamos realmente agotados, necesitamos cargar pilas y volver a coger el gusto por la profesión", señalan en su despedida.
El cierre supone además el final de una trayectoria que va mucho más allá de los siete años de O Fillo do Medio. Sus responsables hablan de 38 años de historia familiar vinculada a la hostelería, una etapa que ahora llega a su fin.
"La vida es como una serie… uno no puede quedarse en la temporada que más le guste, tiene que verla hasta el final aunque no sea el deseado", reflexionan en la publicación con la que han comunicado la noticia.
Un trabajo traducido en "privilegio" y "placer"
La despedida está especialmente dirigida a los clientes que han pasado por el establecimiento durante estos años. "No sabemos cómo agradeceros lo felices que nos habéis hecho. Fue un privilegio y un placer trabajar para vosotros y teneros en nuestra casa", explican. También añaden que, con la clientela de la que disponen, llamar "trabajo" a lo que hacen "parece un insulto".
El responsable del local, Daniel Branco, dedica unas palabras especialmente emotivas a su padre, de quien heredó el proyecto familiar. "Papá, me dejaste un legado precioso y me duele tener que cerrarlo, pero creo que era el momento de ponerle fin a estos 38 años de historia. Solo espero que estés orgulloso de cómo recogí tu relevo".
También reconoce el papel de su socia, Laura Seijo, con quien asegura haber compartido diez años de trabajo: "Nadie puede tener al lado a mejor persona para trabajar. Sin ti esto no hubiese sido posible".
El mensaje se extiende al resto de personas que han acompañado al restaurante durante su trayectoria, antes de concluir con una última despedida a sus clientes: "Gracias de todo corazón por estos maravillosos años de felicidad".