José Antonio Álvarez, de Celeiro, y José García, propietario de O Tanagra
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Agosto en la hostelería de A Coruña: "Sale menos marisco y los tickets son más bajos"
Restaurantes del centro de la ciudad constatan un menor gasto este verano pese a la elevada afluencia de visitantes y al buen movimiento en las terrazas
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Agosto es tradicionalmente uno de los meses señalados en rojo en el calendario de la hostelería coruñesa. Las calles del centro se llenan de visitantes, las terrazas trabajan a pleno rendimiento y el producto gallego, especialmente el pescado y el marisco, se convierte en uno de los grandes reclamos para quienes pasan sus vacaciones en A Coruña.
Este verano la imagen en las calles vuelve a ser la de una ciudad concurrida. A mediodía, las terrazas próximas a María Pita comienzan a llenarse desde primera hora, mientras establecimientos clásicos del centro mantienen un importante movimiento de clientes. Sin embargo, más gente no siempre está significando más gasto.
Entre los restaurantes consultados hay situaciones diferentes. Algunos mantienen cifras similares a las del pasado verano e incluso trabajan prácticamente llenos, mientras otros detectan un agosto algo más flojo y, sobre todo, una reducción del ticket medio. El cliente continúa saliendo a comer y cenar, pero parece mirar más la cuenta y, en algunos casos, sustituye el marisco de mayor precio por arroces, pulpo, calamares o propuestas para compartir.
"No hay la alegría de otros años"
En el número 41 de la calle de la Franja se encuentra Celeiro, uno de los restaurantes del centro especializados en producto gallego y marisco. Su propietario, Antonio Álvarez, lleva tres décadas trabajando con una filosofía muy concreta: apostar por género de alta calidad. Y precisamente ahí es donde asegura estar percibiendo con mayor claridad el cambio.
"Yo creo que el poder adquisitivo económico del comensal ha bajado", señala. Álvarez explica que el precio del buen pescado y del marisco se ha disparado y pone como ejemplo productos que en determinados momentos alcanzan cifras muy elevadas ya en origen: percebes, cigalas, rodaballos o lubinas.
Una situación que posteriormente se traslada inevitablemente a la carta. "Nosotros trabajamos un producto high class. El producto ha subido mucho", explica.
El hostelero incide además en las diferencias de calidad que pueden esconderse detrás de productos que, a ojos de un visitante menos familiarizado con el marisco, pueden parecer iguales.
El problema, apunta, es que el bolsillo del turista tiene que asumir durante sus vacaciones muchos otros incrementos de precios. "Los hoteles han subido, los restaurantes han subido, la gasolina ha subido, todo ha subido, pero los fondos siguen siendo los mismos".
Y eso termina reflejándose en la mesa. "Sí, hay mucha gente, sí, la gente sale a comer y a cenar", reconoce, pero cree que este verano "no hay la alegría de otros años".
Del marisco al arroz y al picoteo
Eso no significa que hayan desaparecido las grandes cuentas. Álvarez recuerda mesas que alcanzan fácilmente los 200 euros por comensal cuando se combinan vinos y algunos de los productos más caros de la carta. "Tickets buenos también los tienes", matiza, aunque inmediatamente introduce una diferencia: "Pero de esos hay los que hay".
La tendencia mayoritaria que observa es otra. Los arroces de marisco están funcionando especialmente bien y algunos clientes optan por concentrar la comida en un único plato en lugar de pedir varios productos.
Una percepción similar tienen en O Tanagra, situado en la calle Ángel. Su propietario, José García, asegura que agosto está resultando "un poquito más flojo" que el del año pasado.
"Hemos tenido bastante gente, pero el ticket medio bajó", explica. Esa reducción se aprecia directamente en las comandas: menos marisco y mayor protagonismo de productos más económicos.
"Salió mucho picoteo. No faltaron los pimientos y el pulpo, que salió bastante, pero también mucho calamar y chipirón. El marisco salió menos", resume García. La afluencia, además, tampoco habría alcanzado los niveles del verano anterior: "Hubo bastante gente, pero no tanta como el pasado verano".
El pulpo y el marisco de concha tiran de las ventas
No todos los establecimientos, sin embargo, hacen un balance a la baja. En Portela, en el número 63 de la calle de la Franja, describen agosto como un buen mes y aseguran que las cifras se mantienen en líneas generales en niveles similares a otros años.
"Nos ha visitado mucha gente y estamos llenos casi todos los días, que al final es lo importante", explican desde el establecimiento.
También aquí aparecen cambios en los hábitos de los clientes, aunque no tanto relacionados con la comida como con la bebida. "Lo que notamos es menos consumo de vino. La gente se cuida mucho más, se restringe más a la hora de beber y toma mucha más agua".
En cuanto a la carta, el pulpo continúa siendo uno de los grandes protagonistas del verano, acompañado por el marisco de concha. "El pulpo siempre es la estrella estos meses", señalan. Navajas, berberechos y almejas completan algunos de los productos más demandados durante agosto.
Las experiencias de los tres establecimientos dibujan así un verano desigual. Las calles están llenas y los restaurantes continúan recibiendo turistas, pero parte del consumo se está desplazando hacia productos más asequibles.