Alba Carreira y Estela de Bar Carmenca

Alba Carreira y Estela de Bar Carmenca

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El local histórico de A Gaiteira, en A Coruña, que una joven convirtió en un bar referente en la zona

El establecimiento toma el nombre de las dos abuelas de su propietaria, que apuesta por una hostelería cercana y llena de vida

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Hay lugares que nunca dejan de ser especiales. Para Alba Carreira, el número 53 de la calle Gaiteira siempre fue uno de ellos. Mucho antes de convertirse en la propietaria de Carmenca, cruzaba esa puerta de la mano de su abuelo, que acudía allí a jugar la partida. También disfrutó en ese local de algunos carnavales y fiestas del barrio, cuando todavía era el ambigú de la Sociedad Cultural de A Gaiteira.

Años después, sin imaginarlo, el destino la llevó de nuevo al mismo sitio. Esta vez, para levantar la persiana de su propio negocio. "Mis abuelos son de aquí de toda la vida. Mi abuelo venía aquí a jugar la partida cuando yo era pequeña. Las fiestas del barrio se hacían aquí y yo he venido con él en Carnaval. Este local también tenía mucha historia para mí", recuerda.

Carmenca abrió sus puertas el 28 de febrero de 2025. La idea, explica Alba, llevaba años rondándole la cabeza, aunque nunca imaginó que terminaría materializándose precisamente en ese espacio. "Siempre tuve la ilusión de abrir un local de hostelería. Un día vi que este se alquilaba, empecé a preguntar y, entre tropiezo y tropiezo, al final se fue dando todo. No fue nada planeado, simplemente fue surgiendo", cuenta.

Un homenaje a sus dos abuelas

El nombre del establecimiento tampoco es casual. Carmenca nace de la unión de los nombres de Carmen y Encarna, las dos abuelas de Alba. "Sabía que quería hacerles un homenaje sí o sí. Después de darle muchas vueltas, un día salió el nombre mientras hablaba con unas amigas y cuando lo escuchamos todos dijimos: tiene que ser Carmenca", explica.

Ese homenaje va incluso más allá del nombre. El logotipo del bar incorpora la silueta de ambas. "Una de ellas vive aquí al lado y viene todos los días con sus amigas. Para mí era muy importante hacerles ese pequeño reconocimiento", destaca.

Más que un bar

Aunque el establecimiento abre desde primera hora de la mañana con cafés, desayunos, tostadas y churros, su propuesta gira principalmente alrededor del ambiente de barrio y el ocio.

Todos los días ofrecen un pincho gratuito con cada consumición y una carta sencilla de tapas con tortilla, ensaladilla, croquetas, bolitas de pollo o empanadas, pensada para acompañar una cerveza o un vino. "No somos una casa de comidas. La idea es que la gente venga a tomar algo, picotear un poco y marcharse con el estómago lleno", explica Alba.

Pero si algo caracteriza a Carmenca es que siempre está ocurriendo algo diferente. Durante este año y medio han organizado mercadillos de ropa de segunda mano, encuentros de artistas locales, actuaciones de música en directo, retransmisiones deportivas, promociones especiales y celebraciones de cumpleaños adaptadas a cada cliente. "Hacemos prueba y error continuamente. Si hoy se nos ocurre una idea, mañana la estamos haciendo. Preferimos improvisar antes que pasarnos meses planificando", añade.

Los viernes son de mojitos

Con la llegada del verano, los viernes vuelven a convertirse en uno de los días fuertes del local gracias a las sesiones de cócteles. "La sesión de mojitos del verano pasado funcionó genial. Este año queremos incorporar también caipiriñas, caipiroskas y margaritas porque era algo que la gente nos pedía mucho", explica.

La propuesta comienza a las siete y media de la tarde y se prolonga hasta el cierre, siempre acompañada de música y de un pincho. Además, el bar retransmite todos los partidos del Mundial y convierte la terraza en un punto de encuentro para los aficionados al fútbol.

Celebración de eventos

Ese ambiente familiar también se refleja en los cumpleaños que organizan. "Hemos celebrado cumpleaños de niños pequeños y también el de una señora de 89 años. Nos adaptamos a cada persona y hacemos celebraciones muy personalizadas", afirma la propietaria.

Ahora, el objetivo es seguir creciendo sin perder la esencia con la que nació el proyecto. "Queremos que la gente tenga aquí un punto de encuentro, un sitio cómodo para venir con amigos. Ojalá podamos convertirnos en su bar de referencia en el barrio", concluye.