Paula Vázquez en 'El perro andaluz by Manu Sánchez'

Paula Vázquez en 'El perro andaluz by Manu Sánchez' RTVE

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Paula Vázquez, 51 años: "Decidí parar de ser activista cuando intentaron pegar a mi padre en un bar"

Paula Vázquez acudió a un programa de RTVE y habló sobre momentos de su vida complicados en los que recibió amenazas muy graves

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Nacida en Ferrol en 1974, Paula Vázquez es una modelo y presentadora de televisión que lleva dedicada al mundo de la comunicación desde que, con solo 16 años, dejó su ciudad natal para iniciar su carrera. "No he hecho otra vida más que estar en la tele", confesó en El perro andaluz by Manu Sánchez, de RTVE.

Durante su paso por el programa, la gallega habló con sinceridad sobre algunos de los episodios más difíciles de su vida. Entre ellos, recordó la depresión que sufrió hace años y la campaña de desprestigio de la que fue víctima. Además, reflexionó sobre lo que supone tener un gran altavoz en redes sociales y expresar públicamente sus opiniones, una exposición que, según explicó, la ha llevado incluso a recibir amenazas muy graves.

La otra cara de las redes sociales

Paula Vázquez nunca ha escondido sus opiniones. A lo largo de su trayectoria, la presentadora se ha posicionado públicamente sobre asuntos como la política, la igualdad o la inmigración, una exposición que, según reconoce, también le ha pasado factura, incluso a su familia.

"Más que haber un momento en el que decido ser activista, hay un momento en el que decido pararlo", explicó. Ese punto de inflexión llegó cuando "intentaron pegar a mi padre en un bar", y detalla, "ahí me doy cuenta de que lo que yo digo tiene consecuencias más allá de mi mundo".

Aunque esa no era la primera vez que vivió un momento desagradable. "Para entonces yo ya había recibido fotografías de mi casa apuntando con una pistola, amenazas de todo tipo, acoso", explica.

La gallega también recordó la campaña de desprestigio que sufrió y el sentimiento de soledad que experimentó en aquellos años. "Hubo una campaña de desprestigio muy importante y decidí que ya estaba harta de la tele. Me faltó ver compañeros que saliesen a apoyarme. El acoso fue brutal", afirmó.

A los 36 años hizo un parón profesional que, aunque no fue voluntario, terminó siendo muy positivo para ella. "Me vino muy bien", confesó, ya que pudo afrontarlo gracias a los ahorros acumulados tras años de profesión. "Trabajar en la tele son muchas horas de no dormir", añadió.

Incluso hoy asegura que sigue escuchando comentarios dañinos dentro de la profesión. "Todavía hoy recibo, por alguna persona de la profesión, reuniones en donde, y esto me duele mucho, sobre todo las mujeres, dicen cosas sobre mí que son denunciables y que no se basan en nada más que en aquella campaña de desprestigio que hubo hacia mí", lamenta.