Los dos hombres acusados del crimen del placero de Santiago, Antonio Costa, han aceptado una pena de 11 años y medio de prisión por un delito de homicidio tras llegar las partes a un acuerdo.
Según ha explicado Luciano Prado, abogado de la familia del placero, a esta pena se le suma también una multa por un delito de lesiones, cinco años de libertad vigilada tras cumplir condena, así como 580.000 euros de responsabilidad civil.
Este lunes, cuando estaba previsto que se constituyese el jurado popular, las partes llegaron a un acuerdo y el juez dictó sentencia 'in voce' y ambos acusados ya están condenados.
El abogado de la familia ha expresado, consultado por Europa Press, que está contento con el resultado acordado ya que tenía "serias dudas" de que, de celebrarse el juicio, alguno de los procesados pudiese tener "una pena bastante inferior".
En un principio, Fiscalía solicitaba para cada uno de los acusados una pena de 14 años de cárcel, con inhabilitación absoluta, por un delito de homicidio, así como dos años de prisión por un delito de lesiones.
La primera jornada de este juicio estaba prevista para este martes con interrogatorio de los acusados y el comienzo de las testificales.
12 de noviembre de 2024
Antonio Costa, placero del Mercado de Abastos del popular negocio de carne Chelo y Mariño, falleció la madrugada del 12 de noviembre de 2024, sobre las 4:30 horas.
Los acusados comenzaron una discusión con el placero, la pelea continuó en el interior de la plaza, donde ambos acusados forcejearon con el fallecido y con el vigilante de seguridad que acudió a la llamada de Antonio Costa.
Durante la pelea, la víctima se hizo con un haragán de limpieza, con el que uno de los acusados lo golpeó posteriormente en la cabeza.
El 061 recibió alerta a las 04:43 horas por la agresión al placero. Hasta el lugar se desplazaron dos ambulancias y personal sanitario del PAC de Santiago, aunque finalmente Antonio Costa falleció en el lugar.
Los dos procesados fueron detenidos horas después, tras iniciar una huída por las calles de Santiago y llegar a sus domicilios y permanecen en prisión provisional desde entonces. De igual modo, fue citado a declarar un tercer detenido, que presenció los hechos pero que no estuvo directamente implicado en la pelea, por lo que quedó en libertad sin medidas.
