Tribuna Libre
Un torpedo a la línea de flotación del deportivismo
El expresidente del Deportivo, Augusto César Lendoiro, reflexiona sobre los últimos temas de actualidad del club
Estos días el Deportivo ha tomado decisiones trascendentes respecto a fichajes, precios de los abonos y exigencias a los socios de Marathon, que van a condicionar el futuro inmediato de los sectores deportivo, económico y social de la entidad.
Fichajes arriesgados.
Las incorporaciones han generado polémica. Se ha firmado un gran portero, Leo Román, pero, a priori, los demás fichajes parecen muy arriesgados. Debemos tener presente que no vienen para irse haciendo, sino que llegan muchos de ellos para convertirse en esos jugadores titulares que necesita el Deportivo para afrontar el salto a la mejor Liga del mundo.
Tengo que reconocer que sólo puedo hablar con conocimiento de Amatucci y que desconozco el nivel del resto, pero sí conozco las exigencias de la Primera División. Por eso me preocupa sobremanera que los refuerzos sean futbolistas insultantemente jóvenes que vienen de jugar en competiciones muy inferiores a la nuestra.
Al no conocerlos sería muy injusto por mi parte hacer una valoración pesimista, igual que lo sería ocultarle a la afición el riesgo que se corre si pensamos que con ellos se resuelve el problema. Nos encontramos ante la peligrosa disyuntiva de que pueda suponer un acierto espectacular de la dirección deportiva o de que se pueda convertir en un error que pagaríamos muy caro al final de la temporada.
Una escandalosa subida de los abonos.
Y si las decisiones deportivas están generando polémica, las económicas y sociales, no. Sobre ellas existe unanimidad. La afición califica de auténtico escándalo la subida de los abonos y de disparate las normas exclusivas para Marathon.
Los carnés anuales para los encuentros del Deportivo experimentarán una subida mínima del 35 %, que se producirá solo en tribunas y preferencia superior; una subida media en el estadio de cerca del 60 %, y un alza máxima en “Pabellón Curva Superior”, donde los abonos costarán ¡un 95 % más!
A mayores, si el socio quiere asistir a los encuentros del Fabril y del equipo femenino, derecho que el pasado año estaba incluido en el precio del carné del primer equipo, ahora tiene que abonar 40€ más. Es evidente que hacer el fútbol asequible no es el objetivo del club.
Presumen de la mejor afición y la utilizan de la forma más populista, pero la maltratan cuando tienen la mínima oportunidad. Si inadmisible es la brutal subida de precios, aún lo es más la fractura social que acaban de provocar al romper con la Federación de Peñas e imponer esas normas en Marathon. Es algo que los deportivistas no podemos tolerar.
Se humilla a los socios de General.
La gente de “General”, esa grada mítica que, desde hace muchos años, se ha convertido en el alma de Riazor, vuelve a sufrir la ruindad de los que mandan.
Ya vivió un injusto cierre, decidido por el club tras el asesinato de Jimmy, y ahora la directiva obliga a 4.000 deportivistas a someterse a unas normas que no se nos exigen a los demás. Es tan humillante para los señalados, como si se les declarase ‘personas non gratas’ en esa Casa que tanto han ayudado a construir.
Se hace imposible entender que, cuando vivíamos el mejor momento deportivo de los últimos años, un torpedo, ‘de fuego amigo’, haya impactado en la línea de flotación de nuestro portaviones social.
Esperemos que no produzca daños irreparables, pero las primeras impresiones no son nada tranquilizadoras. Echarle gasolina al fuego es la peor de las decisiones. La única buena solución, Presidente Escotet, es que el incendio lo apague el que lo inició.