La vieja bandera marítima de A Coruña y una captura del vídeo viral de Inés Rey

La vieja bandera marítima de A Coruña y una captura del vídeo viral de Inés Rey

Opinión

A Coruña, la improvisación por bandera

Seguro que recuperar la cruz de San Andrés de hace 200 años resolverá todos los problemas pendientes desde hace 20 y hará que nos olvidemos de la crisis del gobierno en María Pita

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Los coruñeses se enteraron esta semana de una necesidad que no sabían que tenían. Justo un día después de que el Dépor fuese al fin de A Coruña y engalanase la ciudad con su nuevo escudo, y apenas unas horas antes de que se produjese la enésima crisis del gobierno local, Inés Rey publicaba un vídeo en sus redes sociales en el que anunciaba una prioridad inédita hasta el momento: recuperar para la ciudad la bandera que su provincia marítima tuvo entre 1845 y 1891.

El vídeo no tardó en provocar revuelo en Instagram -hasta la cuenta oficial del Concello da Coruña, propiedad pública y de todos los coruñeses, le dio “like” y “repost”- y generar una gran conversación en X, esa red social tan importante: ¿Cómo era posible que A Coruña hubiese cedido su bandera como provincia marítima a Galicia? ¿Cómo se permitió que antes renunciase a una de sus aspas para evitar confusiones con el Imperio Ruso? Es intolerable que hayamos estado callados y sin hacer nada durante tantos años. Siglos, de hecho.

Así que ha llegado el momento de conjurarse y de reclamar lo que es nuestro: la cruz de San Andrés, completa, y con azul del de verdad, el del Dépor, para poder alzar nuestra bandera con la misma determinación con la que María Pita e Inés de Ben tiraban piedras al invasor inglés. Además, pocas cosas hay más coruñesas que San Andrés.

Dejemos a un lado, conciudadanos, los problemas y desafíos del presente y del mañana para solucionar cuanto antes las minucias del pasado.

No importa que se estén muriendo los árboles de la ciudad. Cuando tengamos la bandera, volverán a crecer.

No importa que los vecinos no puedan dormir por la cantidad de ruidos, ya sea de maquinaria, de peleas nocturnas o de la recogida de basuras a horas intempestivas. Lo que les quita el sueño es haber eliminado un aspa de la bandera el 22 de junio de 1891, nada menos que en vísperas de la noche de San Juan.

No importa que el área metropolitana esté paralizada y no se haya tenido ninguna iniciativa relevante en años, o que no se sepa nada desde 2023 de esos barcos "guapísimos" que iban a cruzar la ría conectando A Coruña con Santa Cruz, Santa Cristina y Mera. Cuando ondee la enseña, el alcalde de Oleiros se comprará un móvil y comenzará a enviar WhatsApps suplicando, abrumado por su doble aspa.

No importa el tema de la inseguridad ciudadana porque lógicamente los delincuentes se cuadrarán marcialmente ante la majestuosidad de la cruz de San Andrés, del mismo modo que las calles dejarán de estar sucias. Y eso de Nostián, que nadie se lee porque es un coñazo, se solucionará solo. Por algo es economía circular, y por algo la abanderamos.

No importa tampoco la situación del pequeño comercio, ni de la vivienda, ni del sector del taxi ante la invasión de VTC, ni la cantidad de coruñeses que están teniendo problemas para llegar a fin de mes, la cara B de la pujanza de una ciudad donde no todo el mundo trabaja para sus multinacionales de referencia.

Y desde luego tampoco importa lo que piense Putin, ya que la Armada de la Federación Rusa sigue usando en 2026 la cruz de San Andrés como bandera para su menguante flota. Ahora le acaba de surgir un nuevo enemigo tan correoso como un dron ucraniano: la alcaldesa de A Coruña.

Todos esos problemas y retos de la ciudad se pueden pretender tapar con una gigantesca bandera blanquiazul, especialmente el de ayer: la dimisión de la concejala “Noe” y su reemplazo por “Chero”, al que Inés Rey echaba tanto de menos que en 2019 fue de sexto en la lista y en 2023 de número doce, cuando las encuestas les daban nueve. Se sabía que algo iba a pasar en María Pita y sucedió horas después de la generación del debate en redes sociales sobre la bandera del siglo XIX.

La trayectoria de la bandera de la provincia marítima de A Coruña y las teorías sobre la inspiración o no de la bandera gallega en ella son un pedazo maravilloso de la historia de Galicia, no solo de la ciudad de A Coruña. Recordarlo y ponerlo en valor es una buena idea, pero es una pena que se haya decidido gastar políticamente para aprovechar la estela del Dépor y usar como cortina de humo para tapar la nueva crisis del gobierno municipal de A Coruña. ¿Qué harán ante la próxima dimisión? ¿Pedir que A Coruña vuelva a ser la capital de Galicia?