Una impresora 3D de Cetim, proceso de construcción de una casa con robótica 3D y una estructura construida en Barcelona.

Una impresora 3D de Cetim, proceso de construcción de una casa con robótica 3D y una estructura construida en Barcelona. Cetim/Evocons/IAAC

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Casas que imprime un robot en 48 horas: Galicia duda de la revolución de la construcción 3D

La tecnología robótica aplicada a la edificación suma ejemplos en Estados Unidos y Oriente Medio, más aislados en Europa y España. Profesionales de la arquitectura y del ámbito de la construcción en Galicia exponen sus puntos de vista, con dudas por su alcance y alerta sobre el impacto en los recursos y la mano de obra

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Una casa salida de una impresora 3D de gran escala. Un robot que levanta paredes de hormigón capa por capa en cuestión de 48 horas o unos pocos días. ¿Ciencia ficción o una solución real de futuro? Medios y webs especializadas en arquitectura recogen desde comienzos de esta década ejemplos de esta modalidad de construcción a través de tecnología vanguardista.

La técnica pasó por una etapa experimental, por aplicaciones residuales, pero se ha convertido en un proceso que va acumulando fabricaciones, por ejemplo en Estados Unidos y países de Oriente Medio. En Países Bajos se estrenó en 2021 la primera casa habitable impresa en 3D en su totalidad.

En España, con ejemplos aún "escasos", la primera se terminó en 2022 en Barcelona, aunque no fue una vivienda, y en 2025 se imprimió un puente peatonal en Alcobendas (Madrid) de 12 metros de longitud y 1,75 de ancho.

¿Es viable el desarrollo de esta tecnología? ¿Es incluso un remedio frente a la crisis de vivienda o los problemas que sufre el sector de la construcción, castigado por el aumento de costes en los materiales o la escasez de mano de obra y de formación?

Un robot de la empresa Evocons interviene en la construcción de una casa con impresión 3D.

Un robot de la empresa Evocons interviene en la construcción de una casa con impresión 3D. Evocons

Profesionales de Galicia responden y opinan sobre esta fórmula pionera en robótica e impresión 3D aplicada a la edificación. Entre las reservas, el escepticismo y el rechazo.

La productividad de un robot

Conviene presentar al robot constructor. Evoconstructor es el nombre que la empresa canaria Evocons ha dado a su máquina multifuncional automatizada con la que "impulsa la evolución hacia la construcción 5.0". Desde 2016 la firma utiliza una tecnología que, mediante robot, depositaba capa a capa cantidades de mortero y hormigón de cemento para levantar paredes.

"Dado que solo construíamos muros, afrontamos más desafíos y buscamos más rentabilidad dotando al robot de más cualidades para ejecutar otras tareas", explica Daniel Lorenzo, CEO de Evocons.

Impresora 3D de pequeña escala utilizada en el Cetim para diseño de estructuras.

Impresora 3D de pequeña escala utilizada en el Cetim para diseño de estructuras. Cetim

Así, tras imprimir las paredes de forma automatizada, "el robot ejecuta los acabados mediante una configuración específica". La máquina alisa las capas de los muros o nivela el hormigón en los forjados, por ejemplo, o coloca el pavimento o el alicatado de baños y cocinas, cuenta Lorenzo.

El CEO de Evocons apunta que el uso de esta tecnología "crece bastante" a nivel internacional, pero depara "casos aislados o proyectos piloto" en Europa. "Se debe a que aún no entrega una productividad como para que el sector la adopte y vea sus ventajas", explica.

Elementos peculiares, mano de obra

Sergio Sampedro, director y cofundador de Emsamble, empresa especializada en arquitectura modular o industrializada, ha visto proyectos de impresión en 3D en ferias del sector y cree que en España se han llevado a la práctica "muy pocos", en Galicia "nada".

"Está en pañales. Es una técnica que resuelve la envolvente, pero deja de lado las instalaciones, aislamientos, revestimientos, ventanas y carpinterías de la casa. Falta esa integración", explica Sampedro.

Un brazo robótico deposita capas de hormigón para construir una pared.

Un brazo robótico deposita capas de hormigón para construir una pared.

Añade en todo caso que esta solución tecnológica resuelve "una parte del problema" mientras "otros actores" de la industria "integran o implementan el sistema constructivo completo de un proyecto".

Sampedro resalta que el sector pasa por "una necesidad de mano de obra intensiva", cuyo coste se ha elevado. "Por eso surgen soluciones que requieren menos personal u otros puestos de trabajo". El futuro de salidas como la impresión 3D, añade, dependerá de su capacidad de competencia con el mercado en términos de costes o de su adaptación a los proyectos.

El Centro Tecnológico Cetim, especializado en sostenibilidad y con sede en Culleredo (A Coruña), tiene dos impresoras 3D, una de pequeña escala para piezas y otra más grande para elementos constructivos. Con ellos imprime morteros y hormigones utilizando materiales reciclados y combina tecnología 3D con sostenibilidad. La unión de ambos conceptos ha dado como resultado proyectos de I+D+i como Circular Excellence, financiada por la Axencia Galega de Innovación) y con fondos europeos Feder.

"Es una tecnología emergente e interesante para generar elementos constructivos de formas complejas o peculiares: mobiliario urbano, bancos, maceteros, casetas, vestuarios, incluso casas de planta baja. Pero no es la panacea ni el futuro de la construcción"

Alberto Miguéns, investigador principal en I+D de Materiales de Construcción Sostenibles del Cetim

Alberto Miguéns, investigador principal en la línea I+D de Materiales de Construcción Sostenibles del Cetim, interpreta la impresión 3D aplicada en construcción "más como una herramienta que como un fin". "Es una tecnología emergente e interesante para generar elementos constructivos de formas complejas y curvas. Ha tenido su boom, pero no va a sustituir la construcción convencional o industrializada, si no que puede ser un complemento muy útil en casos concretos de alto valor añadido arquitectónico o de diseño", juzga.

Estructuras con capas de hormigón generadas con impresión 3D.

Estructuras con capas de hormigón generadas con impresión 3D. Cetim

Esta utilidad la señala en la fabricación de elementos peculiares, como mobiliario urbano, mesas, sillas, bancos, maceteros, casetas, vestuarios o incluso casas de planta baja. "Es cierto que puede generar menos residuos, ahorrar tiempos y disminuir mano de obra. Pero para ello es crucial un correcto y consciente diseño del material a imprimir y sus propiedades reológicas", opina Miguéns. "No es la panacea ni el futuro de la construcción".

Dudas sobre beneficio e impacto

La doctora en Arquitectura Nuria Prieto asemeja la técnica en 3D con el encofrado, como se ha llevado a cabo con algunas piezas para la restauración de la Sagrada Familia de Barcelona. Apunta que esta impresión se usa para fabricar bloques de cerámica o de hormigón, pero cree que su empleo para la construcción de viviendas "parece más extraterrestre".

"He visto esta aplicación en ferias, pero no en la construcción directa de una casa en Galicia", dice Prieto, que recuerda que "la prefabricación empieza tarde en España" en comparación con Francia, Alemania o Suiza. "¿Tendemos a prefabricar? Sí. ¿La impresión 3D es un poco pasada de frenada? Puede ser".

Prieto defiende que el "despliegue tecnológico ha de tener un beneficio en sí", por lo que insiste en que su empleo "debe asegurar que va a tener sentido". "En España nos ha costado crear un tejido de prefabricación, y las viviendas industrializadas requieren recursos descomunales de técnica para algo que aún no tiene tanta demanda", reflexiona.

Proceso de construcción de estructuras con impresión 3D.

Proceso de construcción de estructuras con impresión 3D. Evocons

Más reacia al uso de las impresiones en 3D para la edificación es la presidenta de la delegación coruñesa del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), Ruth Varela. "¿Es una solución sensata socialmente? ¿Es lo que necesitamos?", se pregunta.

"La impresión 3D es una tecnología que no emana de las necesidades sociales de vivienda. Necesitamos soluciones más inteligentes, con menos recursos y más locales"

Ruth Varela, presidenta de la delegación en A Coruña del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG)

"Yo diría que el hormigón por 3D es una solución tecnológica fuera de contexto, que no emana de las necesidades sociales de vivienda, con una cadena larga de producción que implica poder montar una casa en otros continentes y con un consumo energético más alto. Necesitamos soluciones mucho más inteligentes, con menos recursos y más locales", opina Varela.

La presidenta del COAG en A Coruña califica esta medida como "una huida más hacia adelante". "Tenemos que tender a usar las tecnologías más equilibradas, las de menor huella de carbono y las más sensatas desde el punto de vista del consumo de recursos para levantar el parque edificado que tenemos que hacer".

Varela insiste en el empleo de "recursos humanos" para construir y rehabilitar vivienda, "también energéticamente".

La postura del "escepticismo" respecto a la impresión 3D en el ámbito de la edificación la representa la industria de la construcción en Galicia, según apuntan fuentes de la patronal y del clúster de forma escueta.