Planta de Biogás propuesta en A Laracha.
Así será la planta de Biogás de A Laracha (A Coruña): entre la apuesta energética y las quejas vecinales
El proyecto de Bioenergía A Coruña, que plantea producir fertilizante orgánico y valorizar biogás para generar biometano, ha provocado el rechazo de la localidad por los posibles riesgos para la salud y para el entorno natural del municipio
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El municipio de A Laracha, en la Costa da Morte, se ha manifestado en contra de la instalación de una planta de biogás impulsada por Bioenergía A Coruña.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de evaluación ambiental, pero cuenta con el rechazo del gobierno local y de los vecinos, que se han unido en una plataforma.
"O rural cada día ten máis valor e o valor o aportamos todos nós", recalcan desde la plataforma vecinal, poniendo en valor la "revalorización do natural desde o covid. Todos estamos máis concienciados de que grazas a isto podemos ter unha vida máis sana".
Por su parte, la empresa defiende la instalación de la planta apelando a su utilidad en el tratamiento de residuos no peligrosos, la producción de biometano para la red de gas natural, la producción y distribución de fertilizante y también a la creación de empleo.
Producción de fertilizante y de energías renovables
La planta tendrá, según las previsiones, una capacidad máxima de tratamiento de 63.500 toneladas al año, es decir, 171 toneladas al día de residuos agrícolas, purines y de la industria alimentaria. La ubicación propuesta se sitúa en la parcela 18 del polígono 56, dentro del término municipal de Laracha en Chousa Grande, donde antes había una cantera en la parroquia de Soandres.
Ahí, Bioenergía A Coruña, una empresa con domicilio social en Lugo que se define como una compañía "con vocación nacional en la promoción y desarrollo de proyectos industriales en el ámbito de las energías renovables" espera poder llevar a cabo una actividad que permita producir fertilizante orgánico y valorizar biogás para generar biometano para su posterior venta a la red de gas natural.
Las instalaciones funcionarán todos los días a todas horas, aunque la empresa contempla que la supervisión in-situ se limite a seis días a la semana en un turno de 7 horas, mientras que para el tiempo restante la supervisión será remota. En total habrá tres personas por turno.
A ninguén lle apetece ir pasear a 100 metros dunha macroplanta para ir ver unha mámoa, por bonita que sexa
Vecinos de A Laracha
Una vez allí, los camiones deberán pasar un pesaje a su entrada y un "vado sanitario" a su salida. Para el tratamiento de residuos, el proyecto prevé una diferenciación. Los sólidos se descargarán en un troje que tendrá un equipo triturador, los líquidos se tratarán directamente en una balsa de alimentación antes de producir el biogás, mientras que los residuos de matadero de tipo Sandach (Subproductos de Origen Animal No Destinados al Consumo Humano) deberán pasar por una higienización para eliminar posibles patógenos.
Cuando se lleve a cabo la producción del biogás y del sustrato, este se separará y se deshidratará. La parte sólida se entregará a un gestor externo y la líquida se depurará para su vertido a cauce. Por otra parte, también se instalará una captación de aire de proceso y desodorización y se enriquecerá el biogás antes de inyectarlo a la red de gas natural.
Preocupación por los riesgos en el agua, el aire, la salud y la naturaleza
Algunos de los riesgos que contempla la compañía pasan por la afectación a la calidad del agua y del aire, el desbroce de vegetación o la generación de ruidos y un riesgo de contaminación en el suelo.
En este sentido, el proyecto contempla actuaciones para restablecer las condiciones iniciales del entorno medioambiental, un Programa de Vigilancia Ambiental y califica el impacto global como un nivel medio.
Pese a que la empresa promotora del proyecto asegura que a la hora de elegir la ubicación se tuvieron en cuenta factores medioambientales, económicos, sociales y de patrimonio, la propuesta cuenta con un amplio rechazo por parte de los vecinos de Laracha.
Este miércoles tuvo lugar una reunión en la Casa da Cultura organizada por el Concello, en la que el gobierno municipal, representado por el alcalde José Manuel López Varela, expresó también su oposición a la planta como se había hecho en un pleno del pasado mes de marzo.
El Concello espera que el proyecto no supere los trámites ambientales debido a sus impactos potenciales.
Reunión informativa planta Biogás de Soandres en A Laracha.
En esta zona, tal y como recoge el análisis presentado por la empresa para la evaluación ambiental, se han identificado casi 60 especies de aves, una de ellas, el aguilucho cenizo, catalogada como vulnerable. A estas se suman 25 especies de mamíferos, nueve de reptiles, 13 de anfibios y dos de peces continentales, que podrían ver su ecosistema afectado por la planta. El Concello considera también que su ubicación podría poner en riesgo al río Anllóns, fuente de agua potable para buena parte del municipio, ante posibles vertidos.
En cuanto a elementos patrimoniales, a tan solo 200 metros de las instalaciones, se encuentra la Mámoa de Chousa Grande, un resto arqueológico milenario amenazado por la instalación de la planta según el Concello de A Laracha. Fuentes de la plataforma vecinal recalcan que "a ninguén lle apetece ir pasear a 100 metros dunha macroplanta para ir ver unha mámoa, por bonita que sexa, e aguantar a peste".
Como tercer motivo para su rechazo, el Concello señala precisamente el hedor que dejaría en el municipio estas instalaciones y que afectaría "de maneira notable" a la calidad de vida de los residentes. En esta línea, los vecinos celebran el compromiso municipal de vigilar las medidas de mantenimiento y de control sobre la actividad de la planta. Mientras, por su cuenta, siguen recogiendo informes independientes.
Las mismas fuentes reconocen que "toda a veciñanza de Soandres está moi preocupada e agobiada. Ves que o teu modo de vida no peor dos casos desaparece. É moi desagradable". Entre otras propuestas, los vecinos quieren que se lleve a cabo un test de salud previo a la construcción de la planta para poder evaluar después cualquier afección.
Además, piden que se lleve a cabo un cambio urbanístico que impida que la planta se ubique aquí, una zona cuyo uso permite esta instalación.
Para frenar el proceso, el gobierno municipal ha puesto a disposición de los vecinos un modelo de alegación en su web que deberá presentarse ante la Dirección Xeral de Calidade Ambiental da Xunta de Galicia.
"O Goberno local reafirma o compromiso de esgotar todas as vías administrativas e legais ao seu alcance para evitar que chegue a materializarse", concluye el Concello en un comunicado.