Marian Fernández, responsable de Maazi
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El comercio de A Coruña hace balance de un buen verano: "Las buenas temperaturas nos beneficiaron"
El turismo nacional y el buen tiempo han favorecido las compras y los escaparates empiezan ya a llenarse con las colecciones de otoño-invierno
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El verano todavía no ha terminado, pero los escaparates de A Coruña empiezan ya a mirar hacia el otoño. Vestidos y blusas ligeras comparten espacio con pantalones, chaquetas y las primeras prendas de abrigo. Después de unos meses marcados por las altas temperaturas y una importante presencia de visitantes en las calles de la ciudad, el comercio local comienza a hacer balance de una campaña que, para algunos establecimientos, ha sido especialmente positiva.
El buen tiempo ha jugado esta vez a favor. Cuando el verano se comporta como tal, explican desde el sector, resulta mucho más sencillo vender las prendas propias de la temporada. A ello se ha sumado el turismo, aunque los comerciantes introducen un matiz: más visitantes no significa necesariamente más ventas y no todos los perfiles turísticos consumen de la misma manera.
Las rebajas tampoco tienen ya el mismo peso para todos. Mientras algunos establecimientos aprovechan este periodo para dar salida a las últimas prendas de verano, otros aseguran llegar a julio prácticamente sin stock o mantienen una estrategia basada en renovar continuamente el producto.
Maazi firma sus mejores rebajas
En Maazi, situada en el número 12 de Teresa Herrera, el balance es especialmente bueno. El establecimiento asegura haber cerrado su mejor temporada de rebajas hasta el momento, algo que atribuye tanto a las temperaturas como al incremento de visitantes.
"El simple hecho de que haya hecho muy buena temperatura nos ha beneficiado un montón. Además, este año hemos notado que hemos tenido mucho más turismo en Galicia y, en especial, en A Coruña", explica Marian Fernández, responsable de Maazi.
Su público se sitúa principalmente a partir de los 30 años y trabaja con un precio medio que ronda los 150 euros. "El turismo de cruceros a nosotros no nos beneficia, pero hemos observado un buen comportamiento entre los turistas nacionales llegados desde otros puntos de España, es un público mucho más adaptado a nuestro precio medio", añade.
El turismo también condiciona qué se vende. Frente a los básicos, durante estas semanas han funcionado especialmente bien bolsos y prendas diferentes. "Cuando estás de vacaciones, te encuentras guapa y te apetece comprar algo que no tengas en tu ciudad", explica. Gabardinas especiales, vestidos y faldas figuran entre las prendas que mejor salida han tenido.
Las rebajas pierden peso en algunos modelos de negocio
Una realidad diferente es la de Butcher Shop. Su propietario, Óscar Castro, hace un balance muy similar al de 2025. "Los números son muy parecidos a los del pasado verano. Igual algún día fue más bajo, pero se compensaba con los demás. Estamos prácticamente en las mismas cifras", explica.
En su caso, las rebajas tienen poco protagonismo. Las concentra en los primeros diez días de julio porque apenas llega al periodo de descuentos con producto acumulado.
La explicación está en su modelo de negocio: compra pocas unidades y renueva constantemente la oferta. "Traigo novedades seguido porque vienen muy pocas unidades de cada una para no saturar. Estoy renovando constantemente y por eso no hago casi rebajas", añade.
Castro sí percibe una mayor presencia turística en A Coruña este verano, aunque considera que no se ha traducido necesariamente en un incremento de las compras en su establecimiento. "Gente hay, pero no gastan en este tipo de prendas", apunta.
Butcher Shop esperará un poco más para dar el salto completo de temporada. La nueva colección comenzará a llegar a partir de la segunda semana de septiembre, con numerosas novedades.
El escaparate de Acibro, tienda ubicada en el número 22 de la calle Galera
Estaciones muy marcadas
En la calle Galera, una de las zonas por las que transitan numerosos visitantes durante los meses estivales, Acibro también cierra una campaña positiva.
Su propietaria, Belén Pérez López, tiene claro que el tiempo condiciona directamente las ventas. "Ojalá fuesen tan determinadas las estaciones porque, si el verano entra prontito, se vende muchísimo. Se anima la gente a comprar más", explica.
Este año el calor terminó dando salida a prendas que inicialmente generaban más dudas. "Vendimos mucho vestido y mucha blusa fina. Al principio de temporada parecía que la veían demasiado fina, pero al venir tanto calor después todo el mundo quería blusas fresquitas y no quedó nada".
La ubicación, en el número 22 de la calle Galera, hace que el turismo tenga un peso importante. "Por aquí pasa todo el turismo", señala Pérez, que incluso ha detectado clientes que descubren el establecimiento durante el fin de semana y regresan posteriormente para comprar.
El resultado ha sido mejor que el de temporadas anteriores. "Las cifras han sido más positivas en comparación con otros años", asegura.
El comercio empieza a mirar al frío
Con agosto acercándose a su final, el siguiente interrogante está en qué ocurrirá con las temperaturas durante septiembre. Las tiendas ya reciben las colecciones de otoño-invierno, pero necesitan que el tiempo acompañe para que el cliente empiece a pensar en ellas.
"Nos conviene mucho que el invierno sea invierno y que el verano sea verano", resume la propietaria de Acibro. Si el frío llega en septiembre, asegura, facilitará la venta de las nuevas prendas. Si las altas temperaturas se prolongan hasta octubre, la situación será diferente: "Nos fastidiaría un poco más a nivel ventas".
En su establecimiento la transición ya ha comenzado. Los pantalones y las faldas pantalón están funcionando especialmente bien y algunos visitantes incluso se están adelantando al cambio de estación. "La gente de fuera ya se está animando a comprar algún chaquetón", añade.
Algo parecido sucede en Maazi, donde la colección de otoño-invierno ya está expuesta y ha empezado con buenas cifras. El inicio de campaña vuelve a estar protagonizado por las piezas más singulares frente a los básicos, especialmente entre quienes visitan A Coruña y buscan llevarse algo diferente.
33 años sin depender de las rebajas
En Bijan, en el número 28 de la calle Olmos, la situación vuelve a ser distinta. Después de 33 años de actividad, su propietaria asegura que el establecimiento prácticamente no trabaja con rebajas porque son pocas las prendas que llegan hasta ese momento sin venderse.
"No hacemos rebajas, no nos llega casi ninguna prenda a esa temporada", explica.
Su valoración del verano es clara: "Ha sido buenísimo, pero como siempre". La comerciante considera que la ubicación juega un papel fundamental en los resultados del negocio y destaca especialmente el comportamiento del visitante español.
"Los mejores turistas son los nacionales, son los que más compran", asegura. Después de más de tres décadas detrás del mostrador, resume su filosofía con una frase: "Nuestra tienda funciona y, si no, hago que funcione".
Los balances muestran así realidades diferentes dentro del comercio coruñés. No todos dependen de las rebajas ni todos se benefician de la misma manera del turismo, pero el buen tiempo ha permitido vender producto de verano durante buena parte de la temporada.