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Detenido el presunto autor del asesinato de una joven en Oza-Cesuras (A Coruña) el viernes

El hombre estaba agachado en unos matorrales y entró en parada cardiorrespiratoria cuando los agentes le preguntaron por el fallecimiento de la mujer, a la que conocía
Los objetos que se encontraron en el transcurso de la investigación.
Guardia Civil
Los objetos que se encontraron en el transcurso de la investigación.

La Guardia Civil procedió a la detención del presunto asesino de una joven de 33 años en Oza-Cesuras (A Coruña) el pasado viernes por la tarde. El hombre, que todavía está ingresado en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), conocía a la víctima y los agentes continúan con la investigación para esclarecer el motivo del homicidio.

El Centro Operativo Complejo (COC) de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña recibió una llamada del 112 SOS Galicia a las 19.05 horas del viernes en la que informaban de que, según un vecino de la zona, una mujer permanecía inmóvil en el suelo tras recibir un fuerte golpe en la cabeza y con un gran charco de sangre a su alrededor. El vecino aseguraba que, tras acercarse a la vivienda situada en Vilar de Costoia (en la localidad de Porzomillos), había visto a un varón "de complexión gruesa y con un chaleco reflectante" saliendo de forma apresurada de la casa.

Los servicios de urgencias movilizaron una ambulancia del 061, pero el personal médico solo pudo confirmar el fallecimiento de la mujer de 33 años y con iniciales C. N. T. Al lugar de los hechos se desplazaron también efectivos policiales para investigar lo ocurrido.

El hombre entró en parada cardiorrespiratoria

Las primeras informaciones recabadas de los testigos hacían referencia a un hombre de complexión fuerte y vestido con un chaleco reflectante que había saltado la verja de la finca del domicilio y huido por un sendero próximo a la casa cojeando considerablemente. Los agentes dispusieron un operativo de búsqueda por las inmediaciones y localizaron al hombre, de 51 años y vecino de Culleredo, tras diez minutos. Estaba oculto en unos matorrales, con abundantes manchas de sangre en su ropa.

El presunto autor del crimen intentó despistar a los agentes diciéndoles que se encontraba paseando por la zona y se había lesionado en un pie, pero tras ser preguntado acerca de su relación con el fallecimiento de la mujer, entró en parada cardiorrespiratoria. Personal del 061 procedió a su reanimación, siendo trasladado al CHUAC en calidad de detenido y custodiado por una patrulla. El hombre continúa ingresado en observación, tanto por su dolencia cardíaca como debido al traumatismo en un pie.

Las hipótesis

Las primeras hipótesis apuntaban a la posibilidad de un robo en la vivienda, como consecuencia del cual se habría producido un forcejeo entre el autor y la víctima que habría terminado con la muerte de la joven tras ser golpeada con un objeto contundente. Los Equipos de Investigación de la Guardia Civil, sin embargo, averiguaron que alrededor de las 18.50 horas, la víctima había gritado pidiendo ayuda cuando estaba con el autor del crimen en la finca. Esto originó una secuencia de hechos tanto en el exterior como en el interior del domicilio todavía pendientes de esclarecer que finalizó con la muerte de la mujer y la huida del presunto asesino.

Los aspectos que rodeaban la comisión de los hechos y el análisis de los indicios hallados hicieron declinar la hipótesis del robo. Los agentes encontraron a unos metros del lugar donde yacía el cuerpo un casquillo del calibre 9 mm corto y, tras la llegada de la Autoridad Judicial para el levantamiento del cadáver, el forense confirmó como causa de la muerte un disparo con orificio de entrada en la parte posterior del cráneo.

El arma encontrada en las inmediaciones de la vivienda donde fue asesinada la joven (Guardia Civil).

El detenido no tenía entre sus pertenencias ningún arma, por lo que a la mañana siguiente del crimen se dispuso un operativo de búsqueda durante el cual se encontró una bolsa de plástico semienterrada junto con el chaleco reflectante, unos grilletes, una cadena metálica de varios metros de longitud, unos candados y varios cartuchos. El vehículo propiedad del sospechoso estaba a unos 700 metros del domicilio de la víctima y fue intervenido para su posterior análisis, siendo trasladado a dependencias de la Guardia Civil de A Coruña.

"A través de las gestiones y declaraciones testifícales practicadas hasta el momento, aunque no se puede afirmar la motivación que impulsó al presunto autor a cometer los hechos, se tuvo conocimiento que víctima y autor se conocían y se investiga dicha relación", indica la Guardia Civil en una nota. El arma, por otro lado, será remitida al Departamento de Balística del Laboratorio de la Guardia Civil para que emitan un informe sobre su funcionamiento o las manipulaciones que haya podido sufrir para hacerla operativa, toda vez que consta como inutilizada y su titular desconocía que le faltaba del domicilio en donde la tenía guardada.

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