El Español
Vivir
|
GastroGalicia

A Boca do Lobo en A Coruña: Tixolas y reinvención de la tradición de la mano de Caperucita

Este restaurante ubicado en la Ciudad Vieja promete un "viaje gastronómico diferente" con especialidades como tacos de salmón fresco marinados, cuscús con jarrete o ceviche de pulpo con un toque dulce de la mano de la tarta de queso con membrillo o una peculiar tarta de la abuela
Javier y Mariana, dueños de A Boca do Lobo.
Quincemil
Javier y Mariana, dueños de A Boca do Lobo.
Ofrecido por:

Darle un giro de 360 grados a platos gallegos con tradición como las laconadas, tixolas para compartir de arroz meloso o pulpo con langostinos, pescado fresco y marinado en el propio local, postres caseros o entre 10 y 12 platos para elegir dentro de los menús del día son los principales rasgos que definen al restaurante A Boca do Lobo de A Coruña (calle de Tinajas, 1). Abrió sus puertas de la mano de sus actuales responsables, Mariana Álvarez y Javier Bonilla, en noviembre de 2014 y conservaron el nombre que ya tenía el establecimiento porque les gustó la temática que sigue: la del cuento infantil de Caperucita, que se refleja en los nombres de algunos platos como "Las delicias de la abuela" o el "desayuno Caperucita".

En los inicios la pareja apostó por ofrecer una carta sencilla de "sota, caballo y rey" para tantear el tipo de público que podían abarcar y se dieron cuenta de que los clientes no querían más de lo mismo, sino que ansiaban algo nuevo. Por esta razón decidieron enfocarse a lo que la gente deseaba y hacer cosas diferentes a las de los demás locales de hostelería de la zona para enriquecer la oferta gastronómica de la Ciudad Vieja.

Su punto fuerte según Álvarez es su apuesta por "la cocina tradicional con un toque atrevido", a parte de que el menú del día es diferente según el momento de la semana y toda la cocina es casera con la mayoría de productos de proveedores locales. Todo ello aderezado de una esencia familiar, porque en el local trabajan Álvarez y Bonilla, que son un matrimonio, y una empleada que lleva años con ellos y a la que consideran "de la casa".

La clientela que suele acudir al restaurante se centra sobre todo en "grupos numerosos con edades comprendidas entre 35 y 50 años que piden varias especialidades para compartir y así probar de todo" y la relación calidad-precio es óptima según sus responsables, ya que sostienen que "se puede comer bien con vino por entre 18 y 20 euros por comensal".

Sardinas gallegas en ceviche o tarta cremosa de queso y membrillo

Según los responsables de A Boca do Lobo, algunos de los platos estrella son los burritos de pollo con guacamole, los tacos de salmón fresco marinados o las tixolas (sartenes) variadas de huevos fritos, arroz o pulpo, entre otras muchas opciones. Croca de ternera, cuscús con jarrete, un thai de pollo y verduras con jengibre y soja o ceviche de pulpo son otros de los platos disponibles y que persiguen adaptarse a los gustos y paladares de todas las edades.

"Damos una vuelta a las recetas de siempre", aclara Álvarez, a la vez que pone como ejemplo las sardinas gallegas en ceviche que elaboran o los raviolis rellenos de lacón con una crema hecha a base del jugo del cocido, todo ello con chorizo deshidratado por encima. "De un bocado tienes todo el gusto del cocido en la boca", cuenta el matrimonio, que destaca también otras variedades de su propia cosecha como la ensalada de pulpo crujiente, unas recetas con las que "persiguen sorprender a los comensales con productos que ya conocen".

Los postres son completamente caseros y siempre hay entre 8 y 12 variedades. Entre los clientes las más aclamadas por su originalidad son la tarta cremosa y fría de queso y membrillo y la tarta de la abuela. Esta última se hace de manera poco habitual ya que en A Boca do Lobo piensan en la gente a la que no le agrade tanto el dulce y la ofrecen inicialmente con galleta y crema y la opción de añadir chocolate en función del comensal. A parte, otras de las especialidades son el flan de queso, la tarta de zanahoria con crema de queso y naranja, la crema catalana, la tarta de piña o la mousse de frutas de temporada.

Opciones veganas y Plato de Oro 2019

A Boca do Lobo se adapta también a la clientela vegana y vegetariana y tienen disponibles platos adaptados siempre que se reserven con antelación como dados de tofu con verduras (sin huevo o queso u otros ingredientes de origen animal) o hamburguesas vegetales de tofu o mixtas, además de buñuelos de membrillo o piña caramelizada al ron para acabar la comida con un toque dulce.

En cuanto a las bodegas, no falta la Estrella Galicia y los vinos no son comerciales, sino que tienen según los dueños del restaurante "precios asequibles con el público y la carta que ofrecen" y disponen de Albariño, Ribeiro o vinos de Toro como El Pícaro. La capacidad del establecimiento es de 45 personas aproximadamente, un número que se mantiene por suerte para el restaurante porque según sus dueños "no han dejado de trabajar durante la pandemia". Prueba de ello es que han sacado fuerzas dentro de estos momentos complicados y estuvieron haciendo entregas a domicilio ellos mismos, para mimar a sus comensales en tiempos complicados y que disfrutasen de las delicias de A Boca do Lobo desde casa durante la cuarentena.

"Cerramos un mes y luego dimos servicio a domicilio, una labor en la que ayudó mucho el boca a boca de unos clientes a otros. Las cosas cambian día a día y es complejo seguir y hay días buenos y no tan buenos pero por suerte no hemos dejado de trabajar", confirman con orgullo Álvarez y Bonilla. A su vez, este buen hacer se ha visto recompensado en parte por un reconocimiento que recibieron en 2019, el Plato de Oro, un premio nacional gastronómico que impulsa Radio Turismo y que cuenta con la colaboración de la Federación de Autónomos de Galicia.

Sobre su futuro lo tienen claro: "Si una cosa te funciona, para qué cambiarla", dicen, por lo que apuestan por seguir en la misma línea y ofrecer una experiencia gastronómica diferente a quien les visita. En palabras de la responsable de A Boca do Lobo, ir al restaurante es "visitar una casa en la que vivir una nueva historia que no te dejará indiferente", por lo que los coruñeses y todo aquel que lo desee está invitado a este especial rincón de la Ciudad Vieja coruñesa donde se encontrará "vivencias y elaboraciones poco comunes".

Vivir