Javier y Katerin, placeros del nuevo mercado de Monte Alto.

Javier y Katerin, placeros del nuevo mercado de Monte Alto. Quincemil

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Los placeros de Monte Alto, en A Coruña, tras las inundaciones del mercado: "El agua nos llegaba hasta los tobillos"

Los vendedores relatan cómo vivieron la entrada de agua del miércoles en el recién reformado espacio y reclaman que se solucionen las deficiencias para evitar nuevos episodios

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Las fuertes lluvias del pasado miércoles dejaron una imagen poco habitual en el nuevo mercado de Monte Alto, en A Coruña. El agua comenzó a entrar en el edificio y algunos placeros tuvieron que abandonar momentáneamente sus tareas para intentar sacarla con haraganes. Dos días después, los vendedores recuerdan una situación que algunos califican de puntual, pero que también ha reavivado las críticas sobre determinadas deficiencias de unas instalaciones recientemente reformadas.

"Empezó a llover de pronto y por los laterales del edificio caían cataratas. Entonces comenzó a entrar muchísima agua", relata Ana, vendedora de quesos. Ella misma se puso manos a la obra junto a la encargada de la limpieza para tratar de contenerla: "Era una odisea porque nos llegaba hasta los tobillos".

Parte del agua terminó alcanzando puestos que actualmente están vacíos. La placera recuerda además que durante el invierno pasado ya se habían registrado episodios de lluvias muy intensas sin que sucediera algo semejante. "Yo estoy indignadísima, porque acaban de inaugurar el mercado y no tiene ningún sentido que ocurra esto", lamenta.

El mercado reabrió sus puertas el pasado 10 de diciembre después de permanecer cerrado desde 2022 y tras una reforma integral que supuso una inversión superior a los 10 millones de euros. El miércoles, el Concello apuntó como causa previsible de las filtraciones a una bajante atascada en los canalones y desplazó técnicos municipales para solucionar la incidencia.

Suelos "mal nivelados" que "forman charcos"

Javier, carnicero del mercado, resta dramatismo a lo sucedido. "No fue nada grave. Entró agua pero no se formó una piscina, nadie se ahogó", explica. Sí señala, sin embargo, un problema que considera que debería corregirse: "Los suelos están mal nivelados y forman charcos".

A su juicio, la reforma ha dejado el mercado "bastante bien", aunque existen fallos que deben resolverse. En el caso del pavimento, reconoce que la solución no parece sencilla: "Habría que levantarlo o poner material por encima". Lo que cuestiona es que este aspecto no se hubiera previsto durante las obras: "Eso es algo que los profesionales de la construcción tendrían que haber tenido en cuenta con antelación, porque cae de cajón".

Ana también apunta hacia el diseño del edificio y asegura que algunas de las bases metálicas de los puestos presentan ya óxido. "No se entiende que no se haya estudiado bien la inclinación del suelo para hacer que el agua no entre”, sostiene. También recuerda la elevada inversión realizada en la reforma y reclama que se subsanen las deficiencias: "Es mucho dinero, pero el dinero es de todos y los que hicieron las obras tendrían que haber previsto estas cosas".

La encargada de la limpieza no era capaz de hacer frente sola a tanta agua

Katerin, placera del mercado de Monte Alto.

Katerin vivió el episodio desde su puesto, donde la afluencia de clientes le impidió sumarse a las tareas para retirar el agua. "La encargada de la limpieza no era capaz de hacer frente sola a tanta agua, así que mi compañera de los quesos tuvo que unírsele", recuerda.

La placera asegura que ya se había advertido anteriormente de que una bajante estaba atascada, pero que el Concello "tardó en tomar cartas en el asunto".

Con el otoño cada vez más cerca, su principal preocupación es que el episodio pueda repetirse durante los próximos meses. "Solo espero que a partir de ahora desatasquen con más frecuencia, especialmente de cara al otoño y al invierno", concluye.