Zona de Mesoiro con problemas para circular siendo peatón.

Zona de Mesoiro con problemas para circular siendo peatón. Cedida.

Ofrecido por:

A Coruña

El laberinto invisible de A Coruña: 52 obstáculos entre Novo Mesoiro y O Birloque

Un informe ciudadano alerta de pavimentos rotos, bordillos inaccesibles y tramos en los que las personas en silla de ruedas deben invadir la calzada. La Diputación, titular de parte de las vías, mantendrá una reunión con el Ayuntamiento para decidir actuaciones

Te puede interesar: La remodelación de los Cantones de A Coruña reducirá a la mitad la superficie de asfalto

Publicada
Actualizada

Caminar entre Novo Mesoiro y O Birloque, en A Coruña, debería ser un trayecto cotidiano. Sin embargo, para muchas personas recorrer este itinerario supone enfrentarse a una sucesión de obstáculos que dificultan, y en algunos puntos directamente impiden, desplazarse con normalidad. Un informe elaborado por vecinos de la zona ha identificado 52 puntos conflictivos en el recorrido, repartidos entre Mesoiro, Pocomaco, O Martinete, As Rañas y O Birloque.

La documentación, elaborada a partir de un registro geolocalizado de las deficiencias, ha sido trasladada a las administraciones y cuenta ya con 120 firmas de apoyo presentadas mediante registro oficial. El objetivo de los promotores es poner sobre la mesa una realidad que, según denuncian, no responde a problemas puntuales de mantenimiento, sino a la falta de continuidad y accesibilidad de todo un itinerario.

El recorrido pone el foco en situaciones muy diferentes: pavimentos deteriorados, bordillos sin una transición adecuada, pasos de peatones sobre superficies en mal estado, pendientes, estrechamientos y accesos a instalaciones industriales que interrumpen la continuidad de las zonas peatonales.

Zona de Mesoiro, con el puente del tren cortando la acera.

Zona de Mesoiro, con el puente del tren cortando la acera. Cedida.

Uno de los problemas más evidentes aparece en el entorno de Pocomaco, donde los sistemas de drenaje ocupan parte de la franja por la que deberían desplazarse los peatones. La sucesión de entradas a las parcelas industriales y los desniveles hace que, en determinados puntos, resulte complicado incluso identificar un itinerario peatonal continuo.

La situación se vuelve especialmente complicada para las personas con movilidad reducida. En O Martinete, por ejemplo, el informe señala tramos en los que la acera queda reducida a una anchura mínima por la presencia de muros y otros elementos. El espacio disponible puede resultar insuficiente para una silla de ruedas, obligando en determinados casos a abandonar la zona peatonal y circular por el arcén.

Aceras prácticamente sin espacio para circular en la zona de Mesoiro.

Aceras prácticamente sin espacio para circular en la zona de Mesoiro. Cedida.

Un recorrido en el que las competencias se cruzan

La denuncia ciudadana también ha puesto de manifiesto otro problema: las diferentes titularidades de las vías que atraviesan este itinerario. Parte de los puntos señalados se encuentran en carreteras cuya competencia no corresponde directamente al Ayuntamiento de A Coruña.

Tras las peticiones realizadas por los vecinos, el Ayuntamiento emitió a principios de agosto un informe en el que señalaba que algunos de los puntos denunciados corresponden a viales interiores del polígono de Pocomaco, mientras que otros se encuentran en carreteras de titularidad provincial, entre ellas la DP-0512, cuya conservación corresponde a la Diputación de A Coruña.

Vial de titularidad privada correspondiente al polígono de Pocomaco.

Vial de titularidad privada correspondiente al polígono de Pocomaco. Cedida.

Precisamente este organismo ha dado ahora un paso adelante. Preguntada por las actuaciones previstas, la Diputación confirma a Quincemil que la carretera es de su propiedad y que está previsto mantener una reunión con el Ayuntamiento después del verano para concretar las intervenciones.

"Estamos pendientes de una reunión con el ayuntamiento ahora a la vuelta del verano para definir qué actuaciones se harán ahí", explican fuentes del gobierno provincial. El organismo señala además que se trabajará específicamente sobre "la zona del paso elevado del tren", uno de los puntos a los que hace referencia la documentación vecinal.

La respuesta abre la puerta a una actuación coordinada entre ambas administraciones, aunque todavía está por concretar qué obras se ejecutarán, en qué puntos y con qué calendario.

Zona de tránsito en uno de los viales privados que pertenecen a Pocomaco.

Zona de tránsito en uno de los viales privados que pertenecen a Pocomaco. Cedida.

52 puntos negros en un mismo itinerario

El informe ciudadano pretende precisamente que las administraciones dejen de abordar estas deficiencias como problemas aislados. Sus autores han documentado 52 incidencias diferentes, con fotografías y localización, para mostrar cómo las dificultades se suceden a lo largo del recorrido.

En algunos cruces, los pasos de peatones desembocan sobre pavimentos deteriorados o presentan encuentros deficientes con las aceras. En otros, las entradas a instalaciones industriales atraviesan transversalmente el itinerario y generan desniveles que complican el paso.

Paso de peatones sin zona rebajada.

Paso de peatones sin zona rebajada. Cedida.

A esto se suman aceras estrechas, superficies irregulares y obstáculos que obligan a modificar constantemente el recorrido. Para una persona que camina, algunos de estos problemas pueden parecer pequeñas incomodidades. Para alguien que utiliza una silla de ruedas, lleva un carrito de bebé o tiene dificultades de movilidad, pueden convertirse en barreras que obligan a buscar alternativas o directamente a circular por espacios destinados a los vehículos.

El problema se agrava cuando varios de estos obstáculos aparecen consecutivamente. La cuestión, según defienden los vecinos, no es únicamente que exista un bordillo mal rebajado o una acera deteriorada, sino que la suma de pequeñas deficiencias termina rompiendo por completo la continuidad del itinerario.

Los vecinos piden una solución

Para Javier Hurtado, presidente de la Asociación de Vecinos de Mesoiro, Vío y As Xunqueiras, el problema de las aceras es una muestra más de una situación que los residentes llevan años denunciando. "Estoy cansado de que se tiren la culpa unos a otros", lamenta, al considerar que el cruce de competencias termina retrasando las soluciones.

Aceras y pasos de peatones en el entorno de Mesoiro.

Aceras y pasos de peatones en el entorno de Mesoiro. Cedida.

Hurtado pone como ejemplo precisamente los dos accesos al polígono de Pocomaco situados junto a los puentes, que describe como "súper, súper intransitables". Según explica, en uno de los tramos se llegó a reducir todavía más el espacio disponible para los peatones por la colocación de elementos vinculados a la actividad del polígono.

El presidente vecinal recuerda además que la asociación lleva tiempo reclamando mejoras en diferentes puntos de Mesoiro. En algunos casos, explica, la acera queda prácticamente bloqueada por postes, muros u otros obstáculos, hasta el punto de que resulta imposible pasar con una silla de ruedas o incluso con un carrito de bebé.

"¿Cómo pasa una silla de ruedas?", se pregunta al referirse a uno de los puntos que ha comprobado sobre el terreno. La respuesta, según él mismo señala, es evidente: "No pasa, imposible".

La problemática, sostiene, no se limita a las aceras. Hurtado reclama también revisar la circulación de vehículos pesados por la zona y recuerda que el entorno soporta un volumen elevado de tráfico. Según sus estimaciones, por determinadas calles pasan entre 6.000 y 7.000 vehículos diarios, una circunstancia que, a su juicio, incrementa todavía más el riesgo para los peatones.

En este sentido, plantea medidas para reducir la velocidad y mejorar la seguridad, entre ellas la instalación de un radar de tramo o la modificación de los límites de velocidad en determinados puntos. "Hay que sentarse aquí a ver los coches a la velocidad que pasan", defiende.

El dirigente vecinal considera especialmente problemática la convivencia entre el tráfico pesado y los peatones en los accesos y calles próximas a Mesoiro. A su juicio, la existencia de Pocomaco debería permitir canalizar el transporte pesado por accesos específicos, evitando que determinados vehículos atraviesen zonas residenciales.

La asociación también reclama soluciones para otros puntos donde las aceras desaparecen prácticamente por completo. Hurtado señala, entre otros ejemplos, zonas próximas a viviendas en las que un muro o un poste de iluminación dejan apenas espacio para pasar, obligando a los peatones a desplazarse por la calzada. "No hacen nada", repite durante la conversación con Quincemil, visiblemente crítico con la situación. Su temor es que el problema termine cronificándose mientras las distintas administraciones determinan a quién corresponde actuar en cada punto.