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Condenas de entre dos y ocho años de prisión por apuñalar y dar una brutal paliza a un hombre en el Orzán de A Coruña

La víctima, que únicamente trató de mediar en una discusión entre los cuatro agresores en la calle Orzán, sobrevivió al ataque pero arrastra numerosas cicatrices y estuvo a punto de perder un ojo tras recibir doce puñaladas

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La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a penas de entre dos y ocho años y medio de prisión a los cuatro implicados en la brutal agresión sufrida por un hombre en la calle Orzán durante la madrugada del 19 de abril de 2024.

La víctima, que únicamente intervino para intentar mediar en una pelea entre los propios acusados, fue golpeada por los cuatro y apuñalada en doce ocasiones mientras permanecía indefensa en el suelo.

La sentencia considera probado que Joaquín López Rouco se acercó para tratar de calmar un incidente protagonizado por uno de los ahora condenados. Sin embargo, recibió un primer golpe por sorpresa que lo hizo caer al suelo. Una vez allí, los cuatro procesados comenzaron a propinarle puñetazos y patadas en la cabeza, la cara, el pecho y la espalda, impidiéndole levantarse cada vez que lo intentaba.

En pleno ataque, uno de los agresores, José Manuel Pisos Fernández, sacó una navaja automática de casi diez centímetros de hoja y, sin que los demás lo esperasen, le asestó doce puñaladas en la zona abdominal, lumbar y glútea con la intención de acabar con su vida. En ese momento, los otros tres dejaron de golpear a la víctima y se apartaron.

Las cuchilladas le provocaron un traumatismo renal de grado III que puso en riesgo su vida. Permaneció dos días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del CHUAC y otros cinco hospitalizado antes de continuar su recuperación. A ello se sumaron las graves lesiones derivadas de la paliza: fracturas en la nariz, el etmoides, el suelo de la órbita izquierda y una costilla, además de múltiples hematomas.

Aunque consiguió sobrevivir, las secuelas físicas son permanentes. La agresión le dejó numerosas cicatrices repartidas por el rostro y el tronco, fruto tanto de los golpes como de las puñaladas. Entre las lesiones faciales sufrió fracturas que alcanzaron la órbita del ojo izquierdo, hasta el punto de que estuvo cerca de perder un ojo, además de conservar marcas visibles en la cara y una docena de cicatrices en la espalda y el costado.

La Audiencia condena a José Manuel Pisos Fernández a siete años y seis meses de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa y a un año más por tenencia de arma prohibida. El tribunal entiende que actuó con intención de matar al apuñalar reiteradamente a la víctima cuando esta ya se encontraba completamente indefensa en el suelo.

Por su parte, Daniel Felipe Patiño Jaramillo, Andrés Ricardo Rivera Ruiz y Christian Alfonso Rojo han sido condenados a dos años de prisión cada uno por un delito de lesiones agravadas. La sentencia aprecia que la agresión se produjo con alevosía, al aprovechar que el perjudicado no tenía posibilidad alguna de defenderse mientras recibía una lluvia de golpes y patadas.

Además, Rivera Ruiz deberá cumplir otros tres meses de prisión por resistirse violentamente a los agentes de la Policía Local cuando fue detenido instantes después de los hechos.

Los cuatro condenados tendrán prohibido acercarse a menos de 200 metros de la víctima o comunicarse con ella durante cinco años, plazo que se eleva a diez en el caso del autor de las puñaladas. También deberán indemnizar conjuntamente al perjudicado con más de 22.000 euros por las lesiones, las secuelas estéticas y el tiempo de recuperación, además de asumir los gastos sanitarios ocasionados al Sergas.

Durante el juicio, los cuatro acusados reconocieron su participación en los hechos y consignaron cerca de 15.000 euros para hacer frente a parte de la responsabilidad civil. Pese a ello, la Audiencia subraya la extrema violencia de una agresión iniciada contra un hombre que no formaba parte de la pelea y cuyo único propósito había sido tratar de poner fin al conflicto.