Tecnología

¿Son peligrosas para la vista las pantallas de los dispositivos electrónicos?

22 diciembre, 2015 20:27

Ahora que se acercan las Navidades, todos nos encontramos decidiendo qué regalar a nuestros amigos y familiares. En un post reciente os dábamos algunas ideas para regalar a científicos; pero, lógicamente, muchos de nuestros conocidos no tendrán el interés suficiente por la ciencia para que esos regalos les interesen, por lo que podríamos optar por otros presentes más habituales, como tablets, e-readers y móviles. En los tiempos que corren son regalos muy deseados, con los que casi seguro que acertamos, pero algunas veces van acompañados de ciertos temores acerca de un posible daño en la visión de quién los usa. Esto ocurre principalmente en el caso de los e-reader; pues leer en una pantalla cansa la vista mucho más que hacerlo en un libro convencional. Sin embargo, siguiendo una serie de consejos, usar estos dispositivos no tiene por qué ser peligroso y para hablaros de ello he escrito este artículo.

¿Realmente se afecta la vista?

Antes de dar consejos, es importante saber si nuestra vista realmente se encuentra en peligro al enfrentarse a las pantallas de este tipo de dispositivos. Estos casos a menudo se relacionan con la fotorretinitis, una inflamación que se produce en la retina cuando es expuesta a una cantidad excesiva de luz, como ocurre con las pantallas LED de algunos de estos aparatos. Sin embargo, un informe de 2013 del Departamento de Energía de los Estados Unidos, demuestra que este tipo de luces realmente no son dañinas para nuestra vista.

Sí que es cierto que existen estudios in vitro, uno de ellos realizado en la Universidad Complutense de Madrid, que se basan en cultivos celulares sometidos a luz LED. Aunque se obtuvo que estas células quedaban dañadas, no se pudo extrapolar al caso de la visión, por lo que debemos quedarnos con el mensaje del departamento de Energía de EEUU, que concluye que estas luces no perjudican nuestra visión más que las de otras a las que nos exponemos a diario.

 ¿Cómo actuar con los libros electrónicos?

Si esta luz no es más dañina que otras a las que nos enfrentamos diariamente, queda claro que no tenemos por qué dejar de usar móviles y ordenadores por temor a afectar nuestra visión. Sin embargo, el caso de los e-readers podría considerarse más bien un capricho, pues se pueden sustituir por los libros convencionales, que no portan ningún tipo de luz. Pero no olvidemos que el uso del libro electrónico muestra ventajas como lo rápido que se amortiza económicamente, el gran número de libros que se pueden llevar siempre en él y el poco espacio que ocupa. Vale, el olor a libro y pasar sus hojas son  placeres como quedan pocos, pero cuando intentas meter en el bolso Los Pilares de la Tierra cambias el placer por la practicidad.

Por eso, es importante tener en cuenta unos cuantos consejos para que el uso de este maravilloso invento nos resulte inocuo.

  • Hacer descansos periódicos durante la lectura para evitar las molestias debidas al esfuerzo excesivo de los músculos oculares.
  • Guardar una distancia de entre 30 y 40 centímetros con el libro
  • Utilizar preferentemente luz natural y, si no queda más remedio que usar una artificial, procurar que la fuente sea lateral, de modo que se disminuyan los brillos.
  • Intenta usar preferentemente dispositivos con tinta electrónica, pues no emite luz y la sensación es similar a leer un libro convencional

Como veis, salvo el último consejo, los demás son más o menos los mismos que a la hora de leer un libro de papel. Realmente leer cansa la vista, lo hagamos en el medio que lo hagamos, pero siguiendo una serie de precauciones no tiene por qué ser peligroso. Por lo tanto, las pantallas LED de tablets o smartphones y la tinta electrónica de los libros electrónicos no tienen por qué causarnos grandes problemas, así que no hay razón para desecharlos como regalos para estas Navidades. Eso sí, si el regalado es un niño, dejaos de tablets y smartphones y regaladles un balón, que ya tendrán tiempo de engancharse a la electrónica.

Fuentes: Departamento de Energía de los Estados Unidos Think Big Clínica Baviera

Imágenes: Pixabay Flickr