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¿Qué es el trastorno adaptativo?

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Los trastornos adaptativos son poco conocidos por el público general y frecuentemente ignorados por los profesionales. Esto se debe a que en realidad un trastorno adaptativo se puede parecer mucho a otro tipo de trastorno mental (depresión, ansiedad, alteraciones de conducta…) solo que temporal. Muchas veces lo que ocurre es que se diagnostica otro trastorno mental en lugar del trastorno adaptativo, esto ocurre especialmente cuando falta información del caso. Hoy vamos a hablar sobre las características de este trastorno con la idea de hacerlo algo más conocido y menos confundido.

¿Qué es un trastorno adaptativo?

Es un trastorno mental de duración breve (limitada en el tiempo) causada por la dificultad en ajustarse a un suceso vital o evento estresante o de gran impacto emocional, por ejemplo un divorcio, cambio de trabajo o residencia, una pérdida, tener un accidente, ser madre, ser diagnosticado de una enfermedad, etc… Este trastorno consiste en el desarrollo de unos síntomas emocionales y/o conductuales desproporcionados en respuesta a la presencia del estresor, es el estresor el que precipita los síntomas y se entiende que estos están condicionados al mismo y desaparecerían en su ausencia. Los síntomas o la respuesta deben ser más intensos que lo esperado normalmente en una situación así, un duelo normal no es un trastorno adaptativo por ejemplo.

Los síntomas deben aparecer dentro de los tres primeros meses de haber aparecido el suceso estresante. Además el malestar debe ser significativo y tener consecuencias (interferir) con la vida del sujeto.

Es lógico que aunque puede aparecer en cualquier momento vital tiende a aparecer más en épocas de transición vital o cambios de roles. Es también más frecuente en mujeres.

Aunque este trastorno puede presentar síntomas depresivos u ansiosos suele distinguirse de ellos por no tener la misma intensidad ni por presentarse todos los síntomas, además en el trastorno adaptativo siempre hay un estresor desencadenante y en el resto no tiene por qué. También debemos distinguirlo del trastorno de estrés postraumático que cursa con unos síntomas muy específicos (reexperimentación, hiperactivación, etc…) y que además es causado por situaciones que amenazan la vida (integridad) de la persona y es además un trastorno de mayor duración que el adaptativo.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Desesperanza, tristeza, lloros, ansiedad o nervios, preocupaciones, dolores de cabeza o de estómago, palpitaciones, perdida de interés en actividades, aislamiento social, ausencias en el colegio o el trabajo, conductas peligrosas o destructivas que antes no existían (peleas, vandalismo, conducción temeraria, consumo de drogas u alcohol, etc…), cambios en el apetito, problemas para dormir, sensación de cansancio o falta de energía, problemas de concentración, agitación, etc…

Los tipos de trastorno adaptativo:

El DSM distingue los siguientes tipos (según la predominancia de síntomas):

  1. Trastorno adaptativo con ánimo depresivo.
  2. Trastorno adaptativo con ansiedad.
  3. Trastorno adaptativo Mixto ansioso-depresivo.
  4. Trastorno adaptativo con alteración de la conducta.
  5. Trastorno adaptativo con alteración emocional y alteración de la conducta.
  6. Trastorno adaptativo inespecífico.

También se suele diferenciar entre agudo (dura menos de 6 meses) o crónico (dura más de 6 meses). En cualquier caso para que exista este diagnóstico no pueden haber pasado más de 6 meses desde que el estresor ha cesado. Sino ya deberíamos considerar otros tipos de diagnósticos.

¿Cuál es el tratamiento?

Obviamente si se puede eliminar el estresor, desaparece el problema, pero muchas veces no podemos cambiar lo que ha ocurrido por lo que el trabajo es con la persona que ha desarrollado los síntomas para adaptarse a esta situación que no puede cambiar.

Cómo es lógico el tratamiento de elección es psicológico, ya que de lo que se trata es de adquirir estrategias de afrontamiento efectivas y saludables para enfrentarnos al suceso, manejar la respuesta emocional y recuperarnos. En ocasiones se puede tratar algún síntoma con medicación, pero es un error medicar un trastorno adaptativo como si fuera un trastorno depresivo por ejemplo y de ahí los riesgos de un mal diagnóstico. Un mal diagnóstico puede llevar a un tratamiento incorrecto. Aunque en cualquier caso hay pocos estudios y poca investigación en cuanto a su tratamiento.

Por lo general la mayoría de la gente se recupera completamente de este trastorno (especialmente los adultos). Aunque es cierto que un porcentaje importante (los datos varían desde el 20 hasta el 50% de casos) desarrollan posteriormente otros trastornos. También existen casos en los que la presencia previa de otro trastorno propicia la aparición más fácil de un trastorno adaptativo (ya que altera las estrategias de afrontamiento) o a la inversa, que a través del suceso estresante y la conducta resultante ante él se desenmascara un trastorno mental latente.

Fuente: Web MD, MayoClinic, Medscape.

Imagen: Wikimedia Commons.