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Medicina personalizada para acabar con la obesidad

16 mayo, 2015 12:16

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Como ya hemos comentado en más de una ocasión, la obesidad se ha convertido en la epidemia del siglo XXI. Y luchar contra ella no es fácil, como ya os explicamos en un exhaustivo análisis sobre por qué a las mujeres con sobrepeso les cuesta más perder peso. Es evidente que en la obesidad participan muchos factores, destacando la genética (que algún estudio afirma que es el factor número uno), los factores ambientales como el territorio donde vivamos, o la sociedad de la que nos rodeamos, entre muchos otros. Lo que si es cierto es que ya desde la infancia existe la obesidad, y precisamente la obesidad infantil está empezando a explotar como gran problema de salud pública. Ahora bien, ¿qué podemos hacer para detener la obesidad, más allá de descubrir sus diferentes factores causantes?

Medicina personalizada contra la obesidad

Actualmente la forma de “tratamiento” que tenemos contra la obesidad es la teoría del gasto energético. Es decir, reducir las calorías respecto a nuestro gasto total durante el día, combinando una reducción de los alimentos consumidos y aumentando la actividad física, siempre buscando el “gasto negativo”, y así perder peso. Sin embargo, esto es más difícil de lo que parece, y un nuevo estudio publicado en la revista Diabetes por parte de la Subdivisión de Investigaciones Clínicas y Epidemiológicas de Phoenix (PECRB), una rama de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU, afirma que ciertamente este no es el tratamiento estrella como pensábamos hasta ahora.

Así lo comenta Susanne Votruba, investigadora del PECRB:

“Cuando los individuos obesos llevan a cabo una disminución de los alimentos que consumen, las respuestas metabólicas varían mucho, y a veces un metabolismo “ahorrativo” puede contribuir a una menor pérdida de peso. Si bien los factores de comportamiento, como la adherencia a la dieta, afectan a la pérdida de peso en cierto grado, nuestro estudio sugiere que deberíamos considerar un panorama más amplio que incluya la fisiología individual, ya que la pérdida de peso en una situación de metabolismo ahorrativo no sale rentable”

Para su estudio, los investigadores midieron y manipularon la cantidad de calorías consumidas por parte de 12 hombres y mujeres obesos, durante seis semanas. Tras un día de ayuno, grabaron las mediciones de los participantes, y posteriormente redujeron su consumo de calorías en un 50% para el resto del estudio. Tras tener en cuenta edad, sexo, raza y el peso de inicio, se encontraron con que las mismas personas que habían perdido menos peso tenían metabolismos que habían “frenado” más durante su ayuno.

Anteriormente ya existía la hipótesis de que la biología de cada individuo a la hora de perder peso es totalmente individual, pero no se había podido demostrar como hasta ahora. En otras palabras, el metabolismo “ahorrativo” existe, y esto puede acabar con los intentos de restricciones calóricas llevados hasta ahora en muchos pacientes obesos de todo el planeta, sin que se haya tenido en cuenta por falta de demostraciones como esta.

El metabolismo “ahorrativo” y el metabolismo “acelerado”

Se etiquetó a los participantes según su metabolismo: Los que habían perdido menos peso formaron el grupo del metabolismo “ahorrativo”, mientras que los que habían perdido más peso se denominaron de metabolismo “acelerado”. Los científicos no estaban seguros de por qué se producía esto, si por motivos biológicos o ambientales, es decir, ¿las personas nacen con estas diferencias biológicas o las desarrollan a partir de los impactos ambientales durante la vida? Hay que investigar mucho sobre esto todavía.

“Nuestros resultados corroboran la idea de que algunas personas obesas pueden necesitar más esfuerzo para bajar de peso debido a estas diferencias metabólicas. Pero la biología no lo es todo, y una dieta equilibrada junto a la actividad física regular durante un largo período de tiempo puede llegar a ser muy eficaz para perder peso”.

Es decir, los métodos usados hasta ahora funcionan, pero más rápido en unos individuos que en otros. En este estudio lo que se ha aprendido es que hay que dar un enfoque más personalizado a cada individuo que sufre obesidad y necesita llegar a un peso saludable, pues su metabolismo puede ser ahorrativo o acelerado, y esto puede dificultar o allanar el camino hacía el objetivo de pérdida de peso.

Es en este caso donde cobra relevancia la conocida como medicina personalizada o medicina de precisión, donde el tratamiento es completamente adaptado al paciente, incluyendo prevención, diagnóstico y seguimiento específico. Es uno de los nuevos caminos hacía los que está virando la medicina moderna, y parece que en la obesidad tendrá mucho que decir.

Vía | Medical Daily.

Fuente | Diabetes.