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El maltrato infantil altera la edad de la primera menstruación.

Hace unas semanas hablamos en Medciencia sobre la relación entre maltrato infantil y cáncer en la edad adulta y parece ser que la comunidad científica no deja de encontrar cada vez más relaciones entre los abusos durante la infancia y alteraciones en la salud de estos niños.

Lo último en este campo ha sido descubierto por investigadores de la Boston University School of Medicine (BUSM), quienes concluyen de sus estudios una relación entre los abusos en la infancia de las niñas con la edad de su menarquía (primera menstruación).

El estudio se realizó utilizando datos acerca de 68.505 mujeres que participaban en el Nurses’ Health Study II, un estudio prospectivo de cohortes.

Los resultados mostraron una relación significativa tanto con una menarquía a edades precoces como tardías, y además, esta relación era dependiente del tipo de maltrato, lo cual sugiere que los múltiples efectos perjudiciales del maltrato infantil sobre la salud no son homogéneos, sino que dependerán de varios factores. Según comenta el Dr. Boyton-Jarret:

“Existe la necesidad de seguir investigando para explorar las características del maltrato infantil que podrían influenciar sus efectos sobre la salud incluyendo el tipo, la duración y la severidad de los abusos, así como el contexto social en el que ocurre el abuso”

Este estudio concluyó que las mujeres que informaron sobre abusos sexuales tenían un aumento del 49% del riesgo de tener una menarquía precoz (primer periodo menstrual antes de los 11 años) en comparación con las mujeres que no habían sufrido dichos abusos durante la infancia.

Por otro lado, había un aumento del 50% del riesgo de menarquía tardía (primer periodo menstrual más después de los 15 años) en mujeres que declararon haber sido víctimas de maltrato físico en la infancia.

Puede que en un principio no os suene demasiado grave esta relación con la edad de menarquía, pero una alteración en la edad de menarquía ha sido relacionada en estudios anteriores con muchas otras situaciones patológicas. Por ejemplo, una edad precoz de menarquía se relaciona con riesgo de enfermedad cardiovascular, disfunción metabólica, cáncer y depresión, mientras que una menarquía tardía ha sido relacionada con menor densidad mineral ósea (y por tanto mayor riesgo de osteoporosis, patología muy a tener en cuenta en la mujer tras la menopausia) y depresión. Estas otras patologías ya nos suenan a todos a palabras mayores.

Como ya dijimos en nuestro anterior artículo sobre maltrato infantil, lo más importante es que todos nosotros trabajemos en la prevención de los abusos a los más indefensos, en este caso los niños, pero una vez el daño está hecho, también es importante que podamos darles a quienes sobreviven a estas accidentadas infancias un mayor bienestar, como bien dice el Dr. Boyton-Jarret en sus declaraciones:

“Necesitamos trabajar hacia una mejor comprensión acerca de cómo el maltrato infantil ejerce su influencia sobre la salud y traducir estos hallazgos científicos en la práctica clínica y estrategias de salud pública para mejorar el bienestar de los supervivientes del maltrato infantil”

Fuentes: Science Daily