Imagen de archivo de un grupo de alumnos en clase.

Imagen de archivo de un grupo de alumnos en clase. EFE

Observatorio de la Educación

El gasto público en educación en España cae 4 décimas desde 2020: está en el 4,48% del PIB, detrás de la media de la OCDE

Aunque las administraciones desembolsaron 71.349 millones de euros durante 2024, una cifra récord, la economía creció más rápido que esa inversión.

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Las claves
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El gasto público en educación en España bajó del 4,89% del PIB en 2020 al 4,48% en 2024, pese a aumentar en términos absolutos.

El crecimiento del PIB tras la pandemia ha hecho que el peso relativo del gasto educativo disminuya, aunque la inversión en euros siga subiendo.

En comparación internacional (2022), España destinó el 4,0% de su PIB a educación, por debajo de la media de la OCDE (4,3%) y lejos de países como Suecia (5,8%).

Existen grandes diferencias autonómicas: el gasto por alumno varía desde 8.946 euros en País Vasco hasta 5.534 euros en Madrid.

España destinó en 2024, el último año con datos consolidados, más dinero público a educación que en cualquier otro año de la serie: 71.349 millones de euros. Sin embargo, ese gasto perdió peso en relación con el tamaño de la economía.

Representó el 4,48% del PIB, frente al 4,89% de 2020. La diferencia es de 0,41 puntos porcentuales, algo más de cuatro décimas.

Los datos figuran en Indicadores comentados sobre el estado del sistema educativo español 2026, elaborado por las fundaciones Ramón Areces y Europea Sociedad y Educación a partir de estadísticas del Ministerio de Educación.

El informe permite seguir la evolución del gasto desde 2000 y muestra una distinción: la cantidad de euros invertidos y su porcentaje sobre el PIB no han seguido el mismo camino.

En términos absolutos, el desembolso público creció 3.283 millones de euros entre 2023 y 2024, un 4,8%. El informe señala que se trata de un nuevo máximo tras 10 años consecutivos de aumentos en cifras nominales. Por lo tanto, la caída de cuatro décimas no significa que se haya gastado menos dinero en educación.

Lo que ocurrió, según explica el estudio, es que el PIB nominal creció después de 2020 más deprisa que el gasto educativo.

Aquel año estuvo marcado por la fuerte contracción de la economía durante la pandemia. Al reducirse el PIB, el gasto en educación pasó a representar una porción mayor, aunque el porcentaje posterior haya descendido mientras los euros destinados a enseñanza seguían aumentando.

Del pico a 2024

El gráfico del informe sitúa el gasto educativo en el 4,89% del PIB en 2020. Después descendió al 4,84% en 2021, al 4,62% en 2022, al 4,54% en 2023 y al 4,48% en 2024. Es una bajada sostenida del peso de la educación sobre el PIB durante cuatro años.

La perspectiva histórica ayuda a poner esa trayectoria en contexto. 2020 no fue el máximo de toda la serie: el gasto público en educación llegó al 5,02% del PIB en 2009, el único año del gráfico en el que superó el umbral del 5%.

En 2019, antes de la pandemia, representaba el 4,24%. Así, el porcentaje de 2024 queda por debajo del registrado en 2020, pero por encima del nivel inmediatamente anterior a la crisis sanitaria.

La evolución de los importes cuenta otra historia. En 2014, el gasto se situaba en 44.789 millones de euros. En 2019 ascendía a 53.111 millones y en 2020, a 55.176 millones. Desde entonces siguió creciendo: 59.773 millones en 2021, 63.491 millones en 2022 y 68.066 millones en 2023, antes de alcanzar los 71.349 millones de 2024.

El estudio también calcula qué parte del gasto público total se dedica a educación. En 2024 fue el 9,84%, por debajo del 10,01% de 2023.

La explicación que ofrece el informe es similar: otras partidas del gasto público crecieron más que las educativas. Se trata de una medida distinta del porcentaje sobre el PIB, aunque ambas reflejan el peso relativo de la educación.

La comparación internacional

Para situar a España frente a otros países hay que retroceder a 2022, el año al que corresponde la comparación internacional recogida en el informe. Con los datos de Education at a Glance 2025 de la OCDE, el gasto público educativo español equivalía entonces al 4,0% del PIB, frente al 4,3% de media de la OCDE.

Coincidía, en cambio, con el promedio de los 25 países de la Unión Europea incluidos en esa comparación, también del 4,0%.

Esa tabla internacional comprende el gasto desde Educación Primaria hasta la enseñanza terciaria. Por eso, su 4,0% para España en 2022 no debe confundirse con el 4,62% que aparece para ese año en la serie española ni utilizarse para comparar directamente el 4,48% de 2024 con una media de la OCDE de otro ejercicio.

La distancia entre países es amplia. Suecia encabezaba la selección presentada en el informe, con un gasto público educativo equivalente al 5,8% de su PIB en 2022. Le seguían Bélgica y Dinamarca, ambas con el 5,5%. En el otro extremo figuraban Irlanda y Hungría, con el 2,8%, mientras Grecia registraba un 3,1%.

España quedaba así tres décimas por debajo de la media de la OCDE, a 1,8 puntos de Suecia y 1,2 puntos por encima de Irlanda en esa comparación de 2022. El informe pide, no obstante, cautela al leer estos porcentajes: entre países varían tanto el peso de la población escolar como el tamaño de sus economías.

Por eso incorpora una segunda medida: el gasto educativo por alumno en relación con el PIB per cápita. Con ese indicador, España registraba en 2022 un 22%, ligeramente por encima de la media de la OCDE, del 21,3%, y de la UE-25, del 21,2%. Según el indicador elegido, por tanto, cambia la posición relativa de España.

Diferencias entre comunidades

El informe aporta además una fotografía autonómica del gasto público por alumno en enseñanzas no universitarias, con datos de 2023.

Si se cuenta conjuntamente al alumnado de centros públicos y concertados financiados con fondos públicos, el promedio español era de 6.851 euros por estudiante. Los extremos eran País Vasco, con 8.946 euros, y Madrid, con 5.534.

Al mirar únicamente al alumnado de centros públicos, País Vasco volvía a presentar el importe más alto, con 12.484 euros por alumno, seguido de Navarra, con 9.991. Madrid registraba el menor gasto, 6.502 euros. La media española en esta categoría se situaba en 7.943 euros.

Estas cifras autonómicas miden el gasto por alumno; no permiten atribuir a una comunidad una parte concreta de la caída nacional del gasto sobre el PIB. Lo que muestran es que, junto a la evolución general desde 2020, también existen diferencias territoriales en cuánto dinero público se destina a cada estudiante.