Ucrania acusa a SpaceX de restringir Starlink y desactivar sus drones.

Ucrania acusa a SpaceX de restringir Starlink y desactivar sus drones. -

Observatorio de la Defensa

Starlink, el talón de Aquiles de Ucrania: Trump y Musk debilitan sus defensas frente a los drones y misiles rusos

Las restricciones a las comunicaciones por satélite dificultan las operaciones militares.

Trump ha instado a Kiev a frenar los ataques contra las refinerías rusas.

Más información: Ucrania y SpaceX dejan ‘ciegos’ los drones rusos al cortarles la red satelital Starlink

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SpaceX limitó la velocidad de los terminales de Starlink a 161 km/h, reduciendo la capacidad de Ucrania para interceptar drones y misiles rusos Shahed.

Las restricciones se impusieron sin previo aviso a las Fuerzas Armadas ucranianas, interrumpiendo varias operaciones de drones de ataque y estaciones repetidoras.

Zelenski denunció también retrasos en las alertas estadounidenses sobre misiles balísticos rusos y rechazó las presiones políticas de Donald Trump.

La crisis acelera los planes de Europa para reforzar la inteligencia militar propia, con iniciativas de Francia y el despliegue de satélites de Alemania.

La dependencia de Ucrania de la tecnología estadounidense se ha convertido en una vulnerabilidad estratégica. Las restricciones al servicio de internet por satélite Starlink, propiedad de SpaceX, la compañía de Elon Musk, han dificultado en las últimas semanas las operaciones militares ucranianas en plena guerra contra Rusia y en un momento de creciente tensión entre Volodímir Zelenski y Donald Trump.

Las limitaciones han afectado a terminales utilizados por las Fuerzas Armadas ucranianas para mantener conectados drones de ataque e interceptores. La pérdida de comunicación deja a estas plataformas sin capacidad para recibir órdenes, transmitir imágenes o ajustar su trayectoria durante una misión, reduciendo su eficacia frente a las fuerzas rusas.

Aunque el acceso a Starlink ya parece haberse restablecido, la dependencia ucraniana de una plataforma controlada desde Washington queda expuesta. Además, reaviva una pregunta incómoda para Kiev: su capacidad militar puede quedar condicionada por decisiones empresariales o políticas ajenas a Ucrania.

La interrupción de Starlink tuvo también consecuencias operativas. El asesor ucraniano Serhii Beskrestnov, conocido como Flash, denunció que las fuerzas ucranianas no fueron advertidas previamente de las restricciones del servicio.

SpaceX impuso un límite de velocidad de 100 mph (161 km/h) a los terminales militares de Starlink utilizados por las fuerzas ucranianas, lo que ha afectado a los drones de ataque de alcance medio, los interceptores aéreos, los vuelos de reconocimiento y las estaciones repetidoras de comunicaciones, en medio de una renovada ola de ataques rusos con misiles y drones Shahed.

Pilotos ucranianos operan un interceptor tipo Sting con el que tratan de derribar un dron ruso en pleno vuelo cerca de la frontera, en la región de Kharkiv

Pilotos ucranianos operan un interceptor tipo Sting con el que tratan de derribar un dron ruso en pleno vuelo cerca de la frontera, en la región de Kharkiv María Senovilla.

El asesor presidencial ucraniano señaló: “Nuestras fuerzas de defensa no recibieron ninguna advertencia sobre esta limitación, lo que provocó la interrupción de varias operaciones”. El impacto es especialmente delicado debido al papel central que desempeñan los drones en la guerra.

Por su parte, Zelenski ha dejado claro que Ucrania no utiliza Starshield (la versión militar y de seguridad nacional de Starlink) para atacar ni responder a objetivos rusos en el territorio de Rusia, sino para "interceptar aviones a reacción que atacan a nuestra población civil y nuestras infraestructuras, y que están matando a nuestras familias".

El líder ucraniano recordó: "Estábamos utilizando interceptores especiales que se desplazaban a gran velocidad, drones interceptores que se mueven gracias a Starlink. Así pues, Starlink no se desactivó, pero se redujeron los límites de velocidad y, al reducirse estos, nos vimos incapaces de derribar ciertos drones Shahed".

Dudas sobre las alertas de inteligencia

La preocupación de Kiev no se limita únicamente a Starlink. Zelenski también ha denunciado dificultades para recibir información de inteligencia sobre misiles balísticos rusos.

Según el presidente ucraniano, en estas últimas semanas, las alertas no llegaron con la antelación necesaria y los proyectiles fueron detectados cuando ya se encontraban cerca de sus objetivos. Es decir, ya los tenían encima y no tenían capacidad de reacción.

Washington ha rechazado que se haya producido una suspensión completa del intercambio de inteligencia, y el presidente Trump ha asegurado que EEUU continúa compartiendo información con Ucrania.

Sin embargo, la combinación de las dificultades de comunicación y las dudas sobre las alertas plantea, no obstante, un problema de fondo: la capacidad de Ucrania para detectar amenazas, coordinar sus defensas y ejecutar operaciones depende parcialmente de infraestructuras y decisiones que no controla.

Lanzamiento de un misil balístico Iskander-M desde el polígono de Kapustin Yar, en la región rusa de Astracán.

Lanzamiento de un misil balístico Iskander-M desde el polígono de Kapustin Yar, en la región rusa de Astracán. Ministerio de Defensa de Rusia.

La presión política de Trump sobre Zelenski añade una nueva capa de incertidumbre. El presidente estadounidense ha instado a Kiev a frenar sus ataques contra las refinerías rusas, en un contexto marcado por la preocupación por los precios de la energía y las repercusiones de la guerra con Irán.

Trump incluso llegó a ir mucho más allá al asegurar que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente". El presidente Zelenski rechazó de plano que terceros puedan decidir la estrategia política de Ucrania. “Ni Trump, ni Musk, ni nadie en el mundo puede elegir al presidente de otro país”, afirmó.

Europa gana peso

La crisis refuerza el interés europeo por desarrollar capacidades propias de comunicaciones, vigilancia e inteligencia, con las que reducir la dependencia de los sistemas estadounidenses.

El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró que Europa ya proporciona dos tercios de la inteligencia que Ucrania recibe de sus socios internacionales, incluida la procedente de Francia. "Dos tercios de la inteligencia proporcionada a Ucrania proceden ahora de países europeos, incluida Francia", declaró.

Francia trabaja, además, en la modernización de su radar Nostradamus, mientras Alemania planea desplegar más de un centenar de satélites militares en órbita baja para reforzar sus capacidades de comunicaciones, alerta temprana e inteligencia.

Estas iniciativas no eliminan de inmediato la dependencia ucraniana de los sistemas estadounidenses, pero reflejan la dimensión estratégica del problema. La guerra ha demostrado que las comunicaciones por satélite y el acceso a inteligencia son capacidades militares esenciales, no simples servicios tecnológicos.

El restablecimiento de Starlink reduce el impacto inmediato de la interrupción, pero no resuelve la vulnerabilidad que ha dejado al descubierto. El episodio no demuestra por sí solo que exista una operación coordinada para obligar a Kiev a detener sus ataques contra objetivos energéticos rusos.

Además, evidencia que una decisión empresarial o política tomada fuera de Ucrania puede alterar sus operaciones militares y aumentar su exposición frente a Rusia.