El Lynx XM30 está diseñado para destacar en entornos operativos complejos que presentan cada vez más drones, armas de precisión y guerra electrónica.

El Lynx XM30 está diseñado para destacar en entornos operativos complejos que presentan cada vez más drones, armas de precisión y guerra electrónica. -

Observatorio de la Defensa

Rheinmetall entrega al Ejército de EEUU su primer Lynx XM30, el blindado que aspira a sustituir al Bradley

Está equipado con propulsión híbrida y arquitectura abierta.

Más información: EEUU ensaya el blindado del futuro: un Bradley que despliega su propio enjambre de drones terrestres

Y.R.
Publicada
Las claves

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American Rheinmetall ha entregado al Ejército de EEUU el primer prototipo del Lynx XM30, vehículo de combate que busca sustituir al M2 Bradley.

El Lynx XM30 incorpora un sistema de propulsión híbrido-eléctrico y una arquitectura modular y adaptable para integrar nuevas tecnologías.

El contrato, valorado en 764 millones de dólares, prevé la entrega de ocho prototipos y la validación del sistema completo mediante pruebas técnicas y operativas.

La fabricación de los prototipos implica una cadena industrial distribuida entre Michigan y Luisiana, con inspecciones finales antes de la aceptación gubernamental.

American Rheinmetall ha entregado al Ejército de Estados Unidos el primero de los ocho prototipos del Lynx XM30, un vehículo de combate equipado con un sistema de propulsión híbrido-eléctrico. La compañía compite con este modelo en el programa destinado a reemplazar los vehículos de combate de infantería M2 Bradley.

Con esta entrega, el programa entra en una nueva fase, el Ejército estadounidense someterá ahora al Lynx XM30 a pruebas técnicas y operativas que determinarán si su combinación de protección, movilidad, potencia y arquitectura digital está preparada para el campo de batalla de las próximas décadas.

Rheinmetall prevé entregar los otros siete prototipos a lo largo de 2026, que serán empleados posteriormente en actividades de entrenamiento con unidades operativas. Estas pruebas se desarrollarán en paralelo con las evaluaciones técnicas dentro de la iniciativa Transformation in Contact 2.0.

El contrato, correspondiente a las fases 3 y 4 de Ingeniería y Desarrollo de Fabricación (EMD), está valorado en unos 764 millones de dólares e incluye el diseño digital, la construcción de prototipos y la validación del sistema completo.

Al respecto, Matt Warnick, director ejecutivo de American Rheinmetall, destacó: "Entregar nuestro primer prototipo al Ejército es un paso fundamental a medida que el programa de vehículos de combate XM30 entra en una fase de mayor visibilidad".

Diseñado para el campo de batalla futuro

El Lynx XM30 incorpora un diseño modular y una arquitectura abierta y adaptable, concebida para permitir la incorporación de nuevas tecnologías durante toda la vida útil del vehículo. Rheinmetall ha desarrollado la plataforma pensando en un campo de batalla marcado por la proliferación de drones, armas de precisión y guerra electrónica.

Uno de los elementos diferenciales del prototipo es su sistema de propulsión híbrido-eléctrico, que proporciona capacidad adicional de generación de energía y movilidad. El vehículo incorpora además conectividad segura en tiempo real como parte de un sistema de combate digital integrado.

M2 Bradley de EEUU

M2 Bradley de EEUU Wikimedia

El objetivo es que el XM30 no sea únicamente un vehículo protegido para transportar tropas, sino una plataforma capaz de integrarse en redes digitales y adaptarse a nuevas amenazas y sistemas de armas.

Warnick destaca precisamente la velocidad de desarrollo como uno de los objetivos del programa. "Ejecutar un calendario de evaluación en paralelo requiere un nivel de agilidad industrial para el que Team Lynx fue creado", afirma. A su juicio, el proceso demuestra que la industria estadounidense puede reducir los plazos tradicionales de desarrollo y acelerar la llegada de nuevas capacidades a las unidades.

Ocho prototipos para sustituir al Bradley

Los ocho vehículos están siendo fabricados mediante una cadena industrial distribuida por varios estados de EEUU. Las torres se producen en Plymouth, Michigan, mientras que la integración de los cascos y chasis se completa en Slidell, Luisiana.

Una vez terminados, los vehículos pasan por pruebas para comprobar su funcionamiento mecánico antes de regresar a Luisiana para los trabajos de pintura y acabado. Cada prototipo es posteriormente inspeccionado por la Defense Contract Management Agency antes de su aceptación formal por el Gobierno estadounidense.

La idea es que en un futuro sirvan para reemplazar los actuales vehículos de combate de infantería M2 Bradley.