El ejército desplegando en la frontera del Tarajal en Ceuta ante la atenta mirada de los inmigrantes el pasado día 31 de julio. EFE
Defensa e Interior cancelan los permisos de los militares y guardias civiles en Ceuta ante el riesgo de asalto a la frontera
El CNI ha dado credibilidad a la convocatoria de asalto para el 15 de agosto.
Se justifica en la necesidad de "incrementar las actividades de las unidades desplegadas".
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Los Ministerios de Defensa e Interior han ordenado la cancelación de los permisos de militares y guardias civiles desplegados en Ceuta. Una decisión tomada ante la posibilidad de un nuevo intento masivo de cruce de la frontera desde Marruecos y que supone que todos se quedarán sin libranzas especiales en pleno mes de agosto.
La Comandancia General de Ceuta, dependiente de la cartera de Robles, ha ordenado a todos sus militares que estén disponibles, sin excepción, para prevenir una situación similar a la que se vivió el pasado 31 de julio.
Una instrucción que llega después de que el CNI haya dado plena credibilidad a un llamamiento que circula por aplicaciones de mensajería y redes sociales para un segundo asalto a la frontera ceutí fechado para el 15 de agosto.
Además de personal militar y de Guardia Civil, fuentes del Ministerio de Interior han explicado a EL ESPAÑOL que la Policía Nacional ha optado por activar un mecanismo de servicios extraordinarios, en los que se incluyen retribuciones económicas complementarias, que permiten a los miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) —ambas en Ceuta— ampliar de manera voluntaria las horas de trabajo.
Las mismas fuentes explican que esto ha posibilitado una mayor presencia de la Policía Nacional en las calles de la Ciudad Autónoma, que según su presidente continúan colapsadas.
Notificación oficial
La decisión de anular los permisos se comunicó a las 18:26 horas de este pasado domingo a través de una notificación oficial, con el asunto 'Cancelación de los Permisos', firmada por el jefe de la Comandancia General de Ceuta, consciente de las nuevas alertas que vigilan ya las Fuerzas de Seguridad.
El escrito va dirigido a todos los jefes de las diferentes unidades desplegadas en Ceuta, entre ellas: la Unidad de Logística, el Batallón del Cuartel General de la Comandancia de Ceuta, el Grupo de Regulares de Ceuta 54, el regimiento de Caballería Montesa 3, el regimiento de Ingenieros, regimiento de Artillería 30.
Además, de a los servicios sanitarios de la COMGECEU (Comandancia General de Ceuta).
En el mismo, se cancelan hasta nueva orden todos los permisos de libranza de los militares desplegados en Ceuta, salvo “casos excepcionales, debidamente justificados”.
El motivo, según esta comunicación oficial, es por "necesidades del servicio que obligan a incrementar las actividades de las unidades desplegadas en Ceuta" ante la "crisis migratoria" que vive España, desde que el pasado 30 de julio entrasen de forma masiva más de 72.000 personas, según los datos facilitados por el Ministerio del Interior.
Una amenaza creíble
Como ya avanzó EL ESPAÑOL, la amenaza de una nueva entrada masiva en Ceuta es creíble. Expertos en inteligencia y desinformación consultados por este medio identifican en lo ocurrido un patrón de “operaciones híbridas”: presión migratoria, desinformación e influencia estratégica alineadas con objetivos políticos y geopolíticos.
Otros aseguran que los organizadores han aprendido de la respuesta policial y han modificado su forma de operar, pero que esta sigue activa.
"La actuación policial eliminó las audiencias más visibles de la campaña, pero no su capa organizativa", explica a EL ESPAÑOL Marga Herrero, CBO y miembro del equipo de investigación de la startup alicantina Golden Owl. En su opinión el llamamiento "se ha trasladado a grupos anfitriones más grandes y 'limpios', ha creado canales privados de WhatsApp que mantienen la actividad y ha abierto dos rutas alternativas: el eje Melilla-Nador y una vía marítima desde Argelia".
Así lo refleja el último análisis de inteligencia estratégica de fuentes abiertas (OSINT) elaborado por la citada compañía, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, que asegura que los organizadores han abandonado los espacios públicos donde se articuló la movilización de julio para trasladar la coordinación a grupos anfitriones más grandes y menos expuestos: espacios legítimos que sirven como punto de contacto antes de derivar a los participantes hacia canales privados.