Maqueta del GCAP en el Salón Aeronáutico de Farnborough

Maqueta del GCAP en el Salón Aeronáutico de Farnborough BAE Systems

Observatorio de la Defensa

Los países del consorcio GCAP planean adelantar dos años la entrada en servicio del caza de sexta generación

Reino Unido, Italia y Japón están evaluando la puesta en servicio en 2033.

Japón es el país con más urgencia ante el incremento de capacidades de China.

Más información: El programa GCAP se abre a nuevos socios mientras Europa busca redefinir su futuro aéreo tras el colapso del FCAS

Publicada
Las claves

Las claves

El consorcio GCAP, formado por Reino Unido, Italia y Japón, planea adelantar la entrada en servicio de su caza de sexta generación de 2035 a 2033.

El adelanto responde a la presión de los países miembros, especialmente Japón, ante la urgencia de contar con un sistema multidominio moderno y la creciente amenaza en la región del Indo-Pacífico.

Este cambio implicaría intensificar las pruebas de vuelo y modificar algunos requisitos iniciales del avión para cumplir el nuevo calendario.

Canadá se ha incorporado como observador al GCAP, mientras que la posible entrada de Alemania y España sigue en el aire tras el fracaso del programa FCAS.

Mientras el fracaso del programa FCAS continúa sin resolverse en España y Alemania, la alternativa de Reino Unido, Italia y Japón se encuentra avanzando su desarrollo satisfactoriamente.

Así lo ha comunicado Lorenzo Mariani, CEO de la italiana Leonardo, quien aseguró que el GCAP podría adelantar su calendario "un par de años" respecto al cronograma previsto.

"Es cierto que hay una presión importante para adelantar la primera entrada en servicio del GCAP", ha afirmado Mariani durante una llamada con inversores. Quien asegura que, pese a que sigue siendo 2035, podría realizarse en 2033.

Se trata de algo "que los ministros han mencionado en reuniones y que, en mi opinión, está justificado por la urgencia de que un sistema multidominio de este tipo empiece a funcionar lo antes posible".

En cuanto a si es un movimiento realizable desde el punto de vista industrial, el director general de Leonardo afirmó que este adelanto llevaría consigo algunos cambios en "los requisitos que cumpliría esta versión inicial".

"Siempre es posible ir cumpliendo progresivamente el requisito final, como siempre ha sido el caso en programas complejos", ha dicho.

Mariani no proporcionó durante la llamada más detalles sobre esos requisitos que se recortarían para lograr un adelanto tan importante del programa de caza de sexta generación, pero de lo que no hay duda es que tendrían que ser significativos.

La entrada en servicio en el 2033 implicaría adelantar e intensificar el calendario de pruebas de vuelo, así como la puesta a punto de una cadena de fabricación.

El CEO de Leonardo ya dejó caer en el Salón Aeronáutico de Farnborough de hace unos días que ha existido una solicitud de adelantar el programa y anticiparse al 2035, aunque tampoco ofreció más detalles.

Según informó Reuters, Japón es el país que más estaría presionando en este asunto. La perpetua y creciente amenaza de China en la región, con Taiwán en el ojo del huracán, y la necesidad de retirar los cazas F-2 que conforman buena parte de su flota antes del 2035 habrían sido las razones aportadas al consorcio.

La información llega en un momento clave para el programa. Canadá anunció su entrada al consorcio como observador, mientras España y Alemania no han anunciado por el momento si se unirán al GCAP, desarrollarán un sistema propio o formarán alianza con otros países, como Suecia.

Lo que sí está claro es que la adhesión al GCAP está en tiempo de descuento. El propio Mariani así lo afirmó en Farnborough, cuando dijo que el plazo estará abierto hasta dentro de un año, como máximo.

También dijo que Alemania sería un socio idóneo dada su experiencia, su creciente presupuesto militar y el hecho de que ya trabaja en el Eurofighter junto a Reino Unido e Italia.

El máximo responsable de Leonardo ya aportó algunas declaraciones a finales del año pasado sobre una posible participación de Berlín en el GCAP, mientras que de Madrid no ha mencionado nunca esta posibilidad, a pesar de que también participa en el consorcio Eurofighter.