Avionetas reconvertidas en drones por el Ejército de Ucrania

Avionetas reconvertidas en drones por el Ejército de Ucrania Serhii Sternenko

Observatorio de la Defensa

Ucrania convierte avionetas ultraligeras en drones armados con bombas de la era soviética para atacar bases en Crimea

Las aeronaves pueden portar hasta 330 kg de carga y volar a 160 km/h.

Para objetivos a distancias extremas pueden actuar como sistemas kamikaze.

Más información: 400 drones 'Gereon' recorren el campo de batalla de Ucrania a 15 km/h para rescatar soldados heridos: "Rusia no los detecta"

Publicada
Las claves

Las claves

Ucrania ha modificado avionetas ultraligeras civiles para convertirlas en drones armados con bombas soviéticas y atacar bases rusas en Crimea.

Estas aeronaves, modelos Skyranger Swift y Nynja, pueden transportar hasta 330 kg de carga y ser operadas a distancia gracias a sistemas de cámaras y control remoto avanzados.

El primer ataque masivo con estas avionetas tuvo lugar en Armyansk, un punto estratégico en el istmo de Perekop, y se dirigió contra un centro logístico subterráneo ruso.

Las avionetas pueden lanzar bombas OFAB-100-120 o actuar como drones kamikaze, mostrando una alternativa económica y letal frente a la falta de aviación tripulada.

A lo largo de los cuatro años de guerra, el Ejército ucraniano se ha caracterizado por una constante innovación tecnológica impulsada, especialmente, por la improvisación que demanda el campo de batalla y las exigencias propias del conflicto.

Entre las últimas hazañas llevadas a cabo por Kiev, destaca el primer ataque masivo sobre las posiciones estratégicas rusas en la península de Crimea, con avionetas ultraligeras modificadas para actuar como bombarderos reutilizables pilotados a distancia. Esta audaz maniobra no solo redefine los límites de la improvisación militar, sino que introduce una nueva y económica categoría de amenaza aérea

La revelación de este nuevo capítulo en la evolución del conflicto llegó de la mano de Serhii Sternenko, activista y asesor del ministro de Defensa de Ucrania, quien publicó una serie de fotografías que mostraban una línea de al menos diez de estos aviones, armados con pesadas bombas de alto explosivo de diseño soviético.

Las aeronaves empleadas en esta operación no nacieron en fábricas de defensa militar sino en talleres de aviación civil y recreativa. Las estructuras que sirven de base para estos drones pertenecen a los modelos Skyranger Swift y Nynja, aparatos ultraligeros ampliamente utilizados por pilotos aficionados de todo el mundo.

En manos de los ingenieros ucranianos, estos pacíficos aviones han sufrido una metamorfosis radical: se les han retirado por completo los controles manuales de la cabina de pilotaje para aligerar peso y liberar espacio, instalando en su lugar un sofisticado sistema de cámaras de alta definición y electrónica de control remoto avanzado.

De esta manera, un operador en tierra es capaz de pilotar el avión utilizando interfaces muy similares a las de un dron comercial convencional, pero con el tamaño y la sustentación necesarios para transportar armamento pesado.

Equipados habitualmente con motores Rotax 912 de entre 80 y 100 caballos de fuerza, estos ultraligeros pueden cargar hasta 330 kilogramos bajo su fuselaje. Además, su autonomía de vuelo alcanza las tres horas a velocidades de crucero de aproximadamente 160 kilómetros por hora, lo que les otorga un radio de acción más que suficiente para adentrarse en territorio hostil y regresar a sus bases tras cumplir la misión.

Ataque en el istmo de Crimea

El bautismo de fuego colectivo de esta flotilla tuvo como escenario la localidad de Armyansk, un punto neurálgico situado en el istmo de Perekop, la estrecha franja de tierra que conecta la península de Crimea con el resto del territorio ucraniano.

El istmo de Perekop y las áreas circundantes representan la principal ruta terrestre que las fuerzas rusas utilizan para canalizar tropas, combustible, municiones y blindados desde el territorio continental hacia el sur.

Bombas equipadas en las avionetas

Bombas equipadas en las avionetas babel.ua

Según las declaraciones de Sternenko, los aviones sobrevolaron la zona de noche y bombardearon un centro logístico subterráneo. Este tipo de búnkeres se construyen bajo tierra precisamente para ocultarse de los satélites de reconocimiento y resistir el impacto de la artillería convencional.

Atacar una instalación de estas características con una flota de aviones de recreo modificados subraya que la elección del objetivo fue calculada con la misma precisión que la selección del peculiar vector de combate.

Bombas de la Guerra Fría

Las avionetas han sido adaptadas para portar bombas OFAB-100-120, un tipo de munición de caída libre diseñada originalmente para ser lanzada desde cazabombarderos supersónicos como el Su-17, el Su-25 o el MiG-29, diseñados por la Unión Soviética.

Cada una de estas bombas pesa unos 100 kilogramos y contiene 42 kilogramos de explosivo de alta potencia, una carga devastadora si se compara con los pequeños proyectiles que suelen transportar los drones multirrotor tradicionales.

La versatilidad del sistema de anclaje diseñado por los técnicos ucranianos permite que estos aviones actúen de dos formas diferenciadas según el perfil de la misión. En operaciones de alcance medio, la aeronave puede soltar su carga de bombas convencionales o proyectiles de mortero modificados y emprender el viaje de regreso a territorio controlado para ser reabastecida.

Sin embargo, para objetivos situados a distancias extremas o fuertemente defendidos, las avionetas pueden configurarse para misiones kamikaze. En este último escenario, una vez agotadas las bombas suspendidas, el propio avión, cargado con el combustible restante, se lanza en picado contra el objetivo final para maximizar los daños materiales.

Distintos tipos de bombas debajo del fuselaje de una avioneta reconvertida en dron

Distintos tipos de bombas debajo del fuselaje de una avioneta reconvertida en dron babel.ua

Los primeros indicios del uso de estas avionetas modificadas se remontan a la primavera de 2024, cuando blogueros militares difundieron imágenes de un Skyranger estrellado en territorio ruso.

No obstante, todos los incidentes documentados hasta la fecha correspondían a vuelos solitarios de hostigamiento. Aquello parecía responder a un programa de producción artesanal y muy limitado, donde cada conversión se realizaba de manera casi individual y con recursos escasos.

La aparición de una fotografía con diez de estos bombarderos perfectamente alineados y listos para operar de forma conjunta revela un cambio de paradigma absoluto. Lo que comenzó como una solución desesperada para compensar la falta de aviación tripulada se ha estructurado ahora como un auténtico escuadrón de bombarderos no tripulados de bajo costo.

Aunque el Ministerio de Defensa ucraniano mantiene el hermetismo sobre los detalles específicos del bombardeo en Armyansk y aún no existen evaluaciones independientes de los daños sobre el terreno, la viabilidad del concepto ya está demostrada.

Mientras el desarrollo de un dron militar pesado con capacidades similares puede requerir años de investigación y presupuestos millonarios, la reconversión de avionetas comerciales que cuestan unas pocas decenas de miles de euros ofrece a Ucrania una alternativa ágil, económica y letal para desgastar la retaguardia de Rusia.