Un caza Su-30SM2 “Super Sukhoi”.
Varsovia intercepta aviones militares rusos en el Báltico por segundo día consecutivo
Los incidentes entre aeronaves rusas y cazas aliados son una constante en el mar Báltico.
Este tipo de incidentes constituyen una nueva muestra de la "guerra híbrida".
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La tensión en el mar Báltico continúa en aumento. El ministro de Defensa de Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz, denunció este miércoles una nueva incursión de aeronaves militares rusas en las proximidades de los ejercicios aliados, apenas un día después de que la Fuerza Aérea polaca interceptara un avión de reconocimiento ruso en la misma zona.
"Los rusos, una vez más, llevaron a cabo una observación agresiva contra nuestros ejercicios de coordinación de sistemas de defensa aérea sobre el Báltico. Debido a ello, se desplegó una pareja de aviones con base en Malbork, que interceptó a dos Su-30SM2 de Kaliningrado", escribió el ministro en la red social X.
Kosiniak-Kamysz precisó que los cazas rusos "no se acercaron al espacio aéreo polaco" y explicó que, además de los aviones polacos, una pareja de cazas suecos que patrullaba sobre el Báltico también escoltó a las aeronaves rusas durante la interceptación.
Rosjanie po raz kolejny prowadzili nad Bałtykiem agresywną obserwację naszych ćwiczeń zgrywania systemów obrony powietrznej. Dlatego została poderwana para dyżurna naszych samolotów z Malborka, która przechwyciła parę Su-30SM2 z Królewca. Rosyjskie samoloty nie zbliżyły się do…
— Władysław Kosiniak-Kamysz (@KosiniakKamysz) July 15, 2026
Los Su-30SM2 son cazas multifunción de largo alcance, con una autonomía superior a los 3.000 kilómetros, capaces de ejecutar misiones de superioridad aérea, ataque a objetivos terrestres y operaciones antibuque.
El episodio se produce apenas 24 horas después de que la Fuerza Aérea polaca interceptara un avión de reconocimiento ruso Il-20 cuando volaba en aguas internacionales del mar Báltico, a unos 30 kilómetros de la localidad costera de Ustka, en el norte de Polonia.
Según explicó entonces el ministro de Defensa en rueda de prensa, el aparato ruso abandonó la zona y regresó hacia territorio de la Federación Rusa tras recibir las advertencias de los pilotos polacos.
Kosiniak-Kamysz calificó aquel vuelo como "el primer intento ruso en mucho tiempo de identificar los sistemas de defensa aérea cerca de su frontera marítima" y sostuvo que constituye una nueva muestra de la "guerra híbrida" que, a su juicio, Moscú mantiene de forma permanente contra los países de la OTAN.
Una actividad cada vez más frecuente
Los incidentes entre aeronaves rusas y cazas aliados se han convertido en una constante en el mar Báltico. En lo que va de año se han registrado al menos una docena de interceptaciones similares, en las que han participado fuerzas aéreas de varios países de la Alianza Atlántica.
Entre ellas figura la intervención de los Eurofighter españoles desplegados en la misión de Policía Aérea de la OTAN, que el pasado 12 de marzo interceptaron aeronaves rusas cerca de Lituania, junto con aviones de Suecia, Polonia, Estados Unidos y otros aliados.