Un Harrier despegando del buque 'Juan Carlos I' en una imagen de archivo. Armada
La Armada integra lanzacohetes APKWS en los cazas Harrier para neutralizar drones y embarcaciones no tripuladas
Defensa quiere ampliar la vida útil de los Harrier hasta 2032.
El objetivo del APKWS es reducir el coste de neutralizar sistemas no tripulados.
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A pesar de su edad y las horas de vuelo que acumulan sus células, los Harrier de la Novena Escuadrilla de la Armada española continúan sumando capacidades.
La última de ellas, según se refleja en el último número de la Revista General de Marina, es la integración del sistema Advanced Precision Kill Weapon System, más comúnmente conocido por las siglas APKWS.
Esta incorporación viene precedida por la adquisición de 12 lanzadores de cohetes LAU-68F/A que se equiparán en el sistema de armas de los aviones AV-8B+ Harrier II.
Tal y como señalan, esta nueva capacidad supone un incremento significativo en la versatilidad y eficacia de la Escuadrilla, permitiendo ampliar el abanico de misiones y mejorar la respuesta frente a nuevas amenazas emergentes.
Dentro de estas últimas se encuentran tanto plataformas de superficie como aéreas, "caracterizadas por su bajo coste y elevada proliferación, como son los sistemas no tripulados", como los UAS y USV, "que exigen respuestas eficaces, flexibles y, sobre todo, sostenibles".
El sistema APKWS, continúan en el artículo de la revista oficial, proporciona una solución de guiado láser semiactivo para cohetes de 2,75".
Esto "permite aumentar la precisión, reducir los daños colaterales y optimizar el coste por efecto frente a amenazas de menor entidad".
"Además, complementa perfectamente las capacidades y el armamento ya existentes del Harrier en los ámbitos como la defensa aérea y ataque aire-superficie".
El alcance máximo de estos cohetes guiados llega hasta los 8 kilómetros, aunque el rango efectivo de ataque con precisión se sitúa en 6 kilómetros.
Harrier en la cubierta del buque Juan Carlos I
Cada uno de los lanzadores puede llevar hasta 7 cohetes y el sistema es compatible tanto con aviones de ala fija como de ala rotatoria (como los helicópteros).
El empleo de este tipo de munición contra plataformas no tripuladas responde a una motivación económica y de equilibrio de costes.
Mientras este tipo de sistemas autónomos o remotamente tripulados se abaratan y consiguen cada vez más capacidades, se ha identificado como insostenible su neutralización empleando municiones convencionales.
A menudo, estas últimas pueden superar en más de 10 veces el coste por cada plataforma no tripulada neutralizada.
Alargando su vida
La Armada cuenta actualmente con una flota de 12 Harrier para operar a bordo del buque Juan Carlos I. Se trata de unidades que se acercan al final de su vida útil, pero desde Defensa, ante una carencia de relevo, han apostado por ampliar las horas de vuelo.
En concreto, el objetivo del Ministerio liderado por Margarita Robles es utilizar unidades adquiridas a los Marines estadounidenses —que ya han retirado los Harrier de su flota activa— y canibalizarlos para obtener piezas para los cazas de la Armada.
Dada la participación de los Harrier y del Juan Carlos I en los actos del 250 aniversario de la independencia de EEUU, en un primer momento la Armada tenía intención de transportar los cazas recién adquiridos a bordo del buque.
Sin embargo, según informaron fuentes de Defensa a EL ESPAÑOL, esta maniobra finalmente no se llevará a cabo.
Los Harrier americanos se despiezarán en origen y serán trasladados posteriormente a la Base Aeronaval de Rota, donde se realizarán los trabajos de reparación con los componentes de segunda mano.
La información sobre la adquisición de aviones en orden de vuelo está alineada con las últimas declaraciones de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, quien aseguró hace unas semanas la ampliación de la vida útil de los Harrier españoles hasta 2032 empleando repuestos de cazas de otros países.
Cazas Harrier de la Armada desfilando sobre Madrid Efe
De hecho, ante la frontal negativa del Gobierno de Pedro Sánchez de adquirir el caza estadounidense F-35, la Armada firmó el año pasado un contrato con Airbus para extender el mantenimiento de los Harrier.
El Cuerpo de Marines estadounidense dio de baja definitivamente el Harrier el pasado 3 de junio, poniendo así punto y final a una era de capacidad embarcada. Por su parte, Italia tiene previsto hacer lo propio entre 2028 y 2029.
Tanto el país transalpino como el norteamericano cuentan en su flota con aviones F-35B, la variante de despegue y aterrizaje vertical que se ha erigido como único sustituto posible al Harrier.