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Lanzamiento misil interceptor Aster 30 MBDA

Observatorio de la Defensa

La apuesta de Lockheed Martin, Indra, MBDA y Leonardo para la defensa aérea de la OTAN: un sistema modular y escalable

Las cuatro compañías, en consorcio, participan en el programa GBAD de la OTAN para desarrollar capacidades antiaéreas de corto y medio alcance.

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Las claves

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Lockheed Martin, Indra, MBDA y Leonardo proponen un sistema de defensa aérea modular y escalable para la OTAN, enfocado en la interoperabilidad.

El proyecto GBAD permitirá a los países miembros crear sistemas personalizados que integren sensores y efectores de distintas procedencias, facilitando la respuesta ante amenazas actuales.

El sistema se basa en una arquitectura de software que permitirá conectar tanto tecnologías nuevas como equipos ya existentes de las Fuerzas Armadas aliadas.

Actualmente, tres consorcios compiten por liderar el programa GBAD, cuya evaluación y selección avanzará a lo largo de 2026.

La comunalidad e interoperabilidad son dos pilares clave para el futuro más inmediato de la OTAN. Si bien en la Alianza ya existe cierta estandarización en aspectos como las comunicaciones, los países tienen que dar un paso más allá si quieren responder a las amenazas actuales.

De entre todas las necesidades identificadas, la OTAN ha impulsado el desarrollo de capacidades de Defensa Aérea Terrestre (GBAD, por sus siglas en inglés) de muy corto, corto y medio alcance.

En 2020, antes incluso del comienzo de la guerra en Ucrania, los ministros de Defensa de 10 países —entre los que estaba Margarita Robles— firmaron una carta de intenciones que sentó las bases del programa GBAD.

El proyecto, según explicaron en ese momento, implementará un enfoque modular de los sistemas, siendo este uno de los ejes sobre los que gira todo el proyecto.

Proporcionará a los aliados participantes soluciones versátiles y escalables, que les permitan crear sistemas de defensa aérea terrestre adaptados a cada amenaza.

Un enfoque que tiene el objetivo de reforzar la capacidad de los Aliados para integrar sin dificultad los módulos nacionales individuales en los sistemas de fuerza GBAD internacionales.

Para explicar cómo funcionará este sistema de forma sencilla, Ignacio Ojeda, senior manager de Defensa Aérea y Armas de Indra, lo comparó con el sistema eléctrico presente en el continente. "En Europa usamos 240 voltios, pero tenemos cuatro o cinco enchufes diferentes en la pared", explicó en un briefing al que asistió EL ESPAÑOL.

El programa busca ser "el adaptador universal" que evite que las tropas tarden días en configurar una integración de sistemas en el campo para que este proceso sea instantáneo.

Bajo esta premisa, la Alianza Atlántica ha ido construyendo el programa GBAD.

Un sistema antimisil Patriot.

Un sistema antimisil Patriot.

Tras un primer proceso de selección llevado a cabo hace unas semanas, actualmente existen tres propuestas que se mantienen en el concurso: Lockheed Martin Reino Unido —junto a Indra, Leonardo y MBDA—, Airbus Defence and Space —con Diehl, Hensoldt y Kongsberg— y la estadounidense Raytheon, que participa en solitario.

"Este enfoque innovador y modular dará como resultado un aumento drástico de la flexibilidad operativa, la escalabilidad y la interoperabilidad entre las fuerzas de defensa aérea terrestres", según explicó durante la firma de 2020 el por entonces subsecretario general de la OTAN Mircea Geoana.

Capacidad con modularidad

"La superioridad aérea occidental ya no es un derecho de nacimiento", explicó Ojeda. "Hemos visto lo que ha pasado en Oriente Próximo" y apunta a una gran proliferación tanto de sensores como de efectores, tanto de alta como de baja gama.

Se trata de "un evento muy importante porque vamos a tener que ser capaces de tener mallas de efectores y de sensores totalmente interoperables como los sistemas de mando y control".

Giuseppe Faranda, vicepresidente de instituciones de la OTAN y la UE en MBDA, ha explicado durante el mismo briefing que los desafíos bélicos ya "no son simples hipótesis a evitar, son la realidad".

Por lo que la Alianza no puede permitirse el riesgo de enfrentar futuras amenazas de una manera inapropiada e instó a aprovechar toda la fuerza y la capacidad de la OTAN a ambos lados del Atlántico.

Faranda también indicó el concepto de "interoperabilidad por diseño" para explicar la naturaleza del sistema GBAD que plantea este consorcio.

Afirmó que el objetivo no es conectar los sistemas a posteriori mediante interfaces o estándares forzados, sino desarrollarlos desde la raíz en base a una arquitectura modular perfectamente integrada.

Por parte de Lockheed Martin UK, Richard Turner, jefe de desarrollo de negocio de Defensa Aérea Terrestre, aclaró que la OTAN no compra armamento, sino que son los países miembro quienes lo hacen.

Debido a esto, el sistema estará centrado en una capa de software en lugar de hardware que permitirá, de manera voluntaria a las naciones, conectar sus respectivos sistemas nacionales.

Con ello se pretende conseguir que "la suma total sea mejor que las partes individuales".

Asimismo, el concepto del GBAD modular tiene que acoger tanto a nuevas tecnologías como a sistemas legacy que ya están en servicio en las Fuerzas Armadas, según ha indicado en este caso Sandro Immediata, de la italiana Leonardo.

Las tres propuestas que están encima de la mesa de la OTAN serán evaluadas a lo largo de este 2026. Las compañías deberán entregar una serie de documentos donde expliquen los modelos técnicos y la viabilidad.

Posteriormente, la OTAN presentará a los países las mejores ideas para decidir el desarrollo de un prototipo. Una de las ventajas al ser un sistema basado en software es que se espera una rápida fase de adquisición y posterior despliegue en cada país participante.