Visitantes junto a un prototipo del caza furtivo AMCA en Aero India 2025, Bengaluru (11 de febrero de 2025).

Visitantes junto a un prototipo del caza furtivo AMCA en Aero India 2025, Bengaluru (11 de febrero de 2025). Reuters

Observatorio de la Defensa

India activa a su industria para desarrollar un caza furtivo de quinta generación

Los candidatos son Tata Advanced Systems y dos alianzas: Larsen & Toubro con Bharat Electronics, y Bharat Forge con BEML.

Más información: Rusia atiende las exigencias de India para adquirir el Su-57 y desarrolla una versión biplaza de su caza de quinta generación

Publicada
Las claves

Las claves

India ha solicitado propuestas a tres consorcios nacionales para desarrollar un caza furtivo de quinta generación.

El programa busca reforzar las capacidades aéreas y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, en un contexto de tensión con Pakistán y China.

La Fuerza Aérea India opera con menos de 30 escuadrones, lejos del objetivo oficial de 42, lo que acelera la modernización militar.

India prioriza la producción y tecnología nacional frente a ofertas extranjeras, consolidando su industria militar con cifras récord de producción local.

India ha solicitado propuestas iniciales a tres consorcios industriales nacionales para la fabricación local de un caza de combate de quinta generación, según informó este miércoles la agencia ANI citando fuentes del Ministerio de Defensa.

La iniciativa forma parte de un ambicioso programa destinado a reforzar las capacidades aéreas del país y reducir su dependencia de proveedores extranjeros.

Los candidatos son Tata Advanced Systems y dos alianzas: Larsen & Toubro con Bharat Electronics, y Bharat Forge con BEML, todos actores clave de la industria de defensa india.

El programa de desarrollo del nuevo avión furtivo fue aprobado el año pasado, en un contexto de creciente tensión regional, particularmente tras un intenso episodio de confrontación militar con Pakistán.

Desde entonces, Nueva Delhi ha promovido activamente la participación del sector privado en proyectos estratégicos de defensa, alineándose con la política de autosuficiencia impulsada por el primer ministro Narendra Modi.

La necesidad de este nuevo sistema es especialmente acuciante para la Fuerza Aérea India, cuya flota —compuesta en gran parte por aeronaves de origen ruso— se ha reducido a menos de 30 escuadrones operativos, muy por debajo del objetivo oficial de 42.

Esta brecha operativa, combinada con los desafíos de seguridad que plantean tanto Pakistán como China, ha acelerado los esfuerzos de modernización.

En paralelo, potencias extranjeras han intentado posicionarse en el mercado indio. Estados Unidos ha ofrecido su caza F-35, mientras que Rusia ha propuesto el Su-57, ambos modelos de quinta generación. Sin embargo, India ha optado por mantener cierta distancia respecto a estas ofertas, priorizando el desarrollo de capacidades propias y la transferencia tecnológica.

Este giro estratégico se inscribe en una tendencia más amplia hacia la producción nacional de defensa. Según datos oficiales, la producción del sector alcanzó un récord de 1,54 billones de rupias (unos 16.090 millones de dólares) en el ejercicio fiscal finalizado en marzo de 2025, reflejando el crecimiento sostenido de la industria local.

Con este programa, India busca no solo reforzar su poder aéreo, sino también consolidarse como un actor relevante en el desarrollo de tecnología militar avanzada a nivel global.