Soldado con el poncho Barracuda Saab
Saab desarrolla el poncho 'Barracuda', capaz de ocultar la huella térmica de los soldados ante los sensores de los drones
La compañía ha diseñado una solución que aborda uno de los desafíos de la guerra moderna: la detección por sensores tanto de día como de noche.
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La evolución tecnológica en el campo de batalla ha alcanzado un punto crítico donde la visibilidad ya no se limita al ojo humano, sino que se extiende al espectro invisible de las firmas térmicas y los sensores electrónicos. En este contexto de vigilancia constante, Saab ha dado un paso significativo con el desarrollo del poncho Barracuda, una herramienta diseñada específicamente para devolver al soldado la ventaja del sigilo frente a la creciente amenaza de los drones y los sistemas de vigilancia aérea no tripulada.
Esta prenda no es simplemente un accesorio de ocultación convencional, sino una solución multiespectral avanzada que aborda uno de los mayores desafíos de la guerra moderna: la detección por sensores infrarrojos y térmicos que operan día y noche.
El diseño del poncho Barracuda responde directamente a la vulnerabilidad que experimentan los combatientes cuando abandonan la protección de vehículos blindados o posiciones estáticas fortificadas. Con un peso extremadamente reducido que apenas supera el kilogramo, esta solución permite que el soldado mantenga una movilidad total, un factor decisivo cuando se requiere actuar con rapidez en terrenos hostiles.
La ligereza del equipo facilita su transporte y despliegue inmediato, asegurando que la protección no se convierta en una carga física que comprometa la agilidad operativa del usuario, según destaca la compañía sueca.
Uno de los aspectos más innovadores de esta tecnología es su capacidad de adaptación a entornos extremos y cambiantes. El poncho ofrece una versatilidad notable al presentar un diseño reversible que optimiza la firma térmica según las condiciones de luz y temperatura.
Mientras que una cara está optimizada para la configuración diurna, la otra potencia la protección térmica necesaria durante la noche, cuando el contraste de calor entre el cuerpo humano y el entorno es más evidente para los sensores enemigos.
Además, en sus variantes específicas como la ártica, el tejido es capaz de bloquear incluso los sensores ultravioleta, proporcionando una capa de invisibilidad técnica que abarca desde los densos bosques hasta los desiertos rocosos y las llanuras nevadas.
La filosofía detrás del poncho Barracuda se centra en la comodidad del usuario sin sacrificar la eficacia técnica. Al integrar la protección multiespectral en un formato tan manejable, Saab ofrece una alternativa de camuflaje que permite al soldado fundirse con el entorno de manera efectiva ante los ojos de los UAV.
Como señala Henning Robach, director de la unidad de negocio Barracuda de Saab, esta innovación es una respuesta necesaria a un campo de batalla donde cualquier breve exposición puede comprometer una misión entera, garantizando que el combatiente individual sea tan difícil de rastrear como el equipo pesado que lo acompaña.