Tropas de la OTAN durante el ejercicio de entrenamiento.

Tropas de la OTAN durante el ejercicio de entrenamiento. Eduard Vinatoru Reuters

Observatorio de la Defensa

EEUU lanza 'Sword 26' con más de 15.500 efectivos para reforzar la disuasión en el flanco este de la OTAN

El nuevo macroejercicio, desplegado en ocho países hasta finales de mayo, prioriza la guerra multidominio, la inteligencia artificial y la validación de los planes regionales aliados.

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Las claves

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EEUU ha lanzado el ejercicio militar Sword 26, con más de 15.500 efectivos desplegados en el flanco este de la OTAN hasta finales de mayo.

Sword 26 sustituye a las maniobras DEFENDER y se centra en validar planes de defensa regional de la OTAN ante escenarios de alta intensidad.

Participan fuerzas de EEUU y ocho países aliados, con despliegue de más de 1.100 equipos y actividades en Estonia, Finlandia, Alemania, Italia, Lituania, Noruega, Suecia y Polonia.

El ejercicio integra operaciones multidominio, inteligencia artificial y nuevas tecnologías, abarcando defensa aérea, ciberdefensa y operaciones en entornos árticos y estratégicos como la isla de Gotland.

El Ejército de EEUU ha puesto en marcha Sword 26, la nueva serie multinacional que releva a las maniobras DEFENDER y se desarrollará hasta finales de mayo en el flanco oriental de la OTAN. Con unos 15.500 militares, el ejercicio se extiende por el Alto Norte, el Báltico y Polonia, reflejando el giro hacia una disuasión integrada ante conflictos de alta intensidad.

Más allá del adiestramiento, Sword 26 envía una clara señal de cohesión política y militar. En un contexto de crecientes tensiones en Europa del Este y el Ártico, el ejercicio refuerza la disuasión de la OTAN y su preparación para escenarios de alta intensidad.

Con esta nueva serie, Washington y sus aliados consolidan un modelo de maniobras orientado al combate real, donde la superioridad tecnológica, la interoperabilidad y la rapidez de despliegue se perfilan como factores clave.

La activación oficial tuvo lugar el 27 de abril bajo el mando de US Army Europe and Africa, que dirige esta nueva etapa del entrenamiento conjunto en Europa. A diferencia del ejercicio DEFENDER —centrado en desplegar e integrar fuerzas estadounidenses en el continente—, Sword 26 busca comprobar cómo funcionarían en la práctica los planes de defensa regional de la OTAN.

En las maniobras participan fuerzas de Estados Unidos y de ocho países aliados, con el objetivo de poner en práctica la Eastern Flank Deterrence Initiative (EFDI). El despliegue incluye unos 1.100 equipos trasladados desde Estados Unidos y distintos puntos del teatro europeo hasta las zonas de ejercicio.

Soldados de EEUU en un ejercicio de la OTAN.

Soldados de EEUU en un ejercicio de la OTAN. US Army

Esta iniciativa está diseñada para coordinar la defensa terrestre de la Alianza en escenarios realistas que combinan distintos ámbitos de operación, como tierra, aire, ciberespacio y el entorno electromagnético.

El general Christopher Donahue subrayó que el ejercicio “pone a prueba la letalidad y la capacidad de explotar datos y sistemas basados en inteligencia artificial a gran escala”, en línea con la transformación del Ejército estadounidense.

Tres ejercicios

Sword 26 se articula en tres maniobras conectadas: Saber Strike, centrado en despliegues terrestres rápidos en el Báltico; Immediate Response, orientado al sostenimiento y combate en entornos árticos; y Swift Response, enfocado en la proyección de fuerzas desde EEUU y dentro de Europa.

El conjunto permite ensayar desde la movilidad estratégica hasta la integración táctica multinacional, uno de los principales retos detectados en las ediciones previas de DEFENDER.

De la proyección al combate

El salto respecto a DEFENDER (2020-2025) es claro. Si aquellas maniobras priorizaban el despliegue de fuerzas estadounidenses en Europa, Sword 26 se centra en validar los planes de defensa regional de la OTAN.

El cambio responde al nuevo entorno estratégico tras la guerra en Ucrania y al refuerzo del flanco oriental, donde Polonia, Finlandia y los países bálticos han ganado peso. Según el coronel James Egan, el ejercicio integra “sensores, sistemas no tripulados y redes de mando y control” en condiciones reales, reflejando además el aumento del esfuerzo inversor aliado.

IA y guerra multidominio

La dimensión tecnológica es otro eje clave. El Ejército estadounidense aprovecha Sword 26 para probar sistemas de mando y control habilitados por inteligencia artificial y conceptos avanzados de operaciones multidominio.

Entre las capacidades destacan las redes digitales en tiempo real, la integración de drones y sensores distribuidos y la coordinación entre los dominios terrestre, aéreo, marítimo, ciber y electromagnético.

Un gran despliegue

El ejercicio se desarrolla en Estonia, Finlandia, Alemania, Italia, Lituania, Noruega, Suecia y Polonia, con actividades que abarcan fuego real, defensa aérea, ciberdefensa y evacuaciones médicas.

Sobresalen el corredor logístico entre Alemania, Polonia y Lituania —clave para la movilidad militar— y las operaciones en el Ártico y en la isla de Gotland, enclave estratégico del Báltico.