Ejercicio militar celebrado en Argelia.
Argelia refuerza su frontera con Marruecos ante la amenaza de los drones de Israel y Turquía adquiridos por Rabat
Argel mueve fichas para contener los sistemas de combate y la munición merodeadora incorporada por el reino alauí ante un eventual conflicto.
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En un escenario geopolítico cada vez más tenso, Argelia ha iniciado una carrera contrarreloj para fortificar su frontera occidental mediante la construcción masiva de búnkeres y hangares subterráneos.
Imágenes satelitales recientes confirman que el Ejército Nacional Popular Argelino está adaptando su infraestructura a la nueva realidad de la guerra, marcada por el dominio de los drones y las municiones merodeadoras que caracterizan los conflictos bélicos de la actualidad, como las de Ucrania e Irán.
Esta maniobra responde directamente a la creciente capacidad de ataque de precisión de Marruecos, que ha estrechado sus vínculos militares con Israel, Turquía y diversos miembros de la OTAN, incluyendo el establecimiento de una fábrica de drones turcos e israelíes en su propio territorio.
La estrategia de Argel parece estar fuertemente influenciada por las tácticas de supervivencia empleadas en el Líbano, donde las redes subterráneas han demostrado ser eficaces para limitar el impacto de la aviación y la artillería avanzada.
Tras la caída de la Siria de Bashar al-Ásad, en diciembre de 2021, Argelia se mantiene como el último Estado árabe que permanece totalmente fuera de la esfera de influencia del Bloque Occidental.
Soldados del ejército de Argelia. Reuters
Por ello, la prioridad de su mando militar es garantizar que sus equipos de alto valor sobrevivan a un posible ataque. Para complementar esta defensa estática, el país ha invertido de forma agresiva en la modernización de su arsenal convencional.
Por ejemplo, a finales de 2025, Argelia se posicionó como la primera nación de África y del mundo islámico en adquirir aviones de combate de quinta generación, el Su-57 ruso, blindando así su soberanía ante la nueva arquitectura de seguridad en el Magreb.
Drones kamikaze israelíes
En los últimos años, Rabat ha diversificado sus compras de material militar tanto para reducir su dependencia de la tecnología occidental -principalmente de Estados Unidos y Europa- como para sellar acuerdos de cooperación con nuevos actores del panorama internacional que, en muchos casos, se traduce en la apertura de centros industriales en el país.
A finales de 2025, la compañía israelí BlueBird, especializada en el desarrollo de drones, anunció la instalación de una planta de producción en Marruecos para la fabricación de munición merodeadora.
Se prevé que este proyecto incluya transferencia de tecnología, formación de técnicos locales y la integración de sistemas SpyX en la flota actual de aeronaves no tripuladas de Marruecos.
El SpyX se encuadra dentro de las plataformas de pequeño tamaño, con propulsión eléctrica y diseñadas específicamente para ser desechables. Su principal objetivo es el de servir en misiones de reconocimiento y ataque a las tropas, para lo que integra a bordo toda una serie de sistemas y sensores dedicados a ello.
Lanzamiento dron SpyX
En el apartado de la inteligencia, cuenta con un doble sensor capaz de proporcionar "un conocimiento de la situación en tiempo real, lo que permite mejores capacidades de detección de objetivos y toma de decisiones en el campo", tal como detalla su fabricante.
Este dispositivo destaca por su capacidad de reconocimiento y ataque gracias a un sensor dual que facilita la toma de decisiones en tiempo real. Su operatividad es notablemente sencilla, pues solo requiere dos personas y una catapulta instalada en un vehículo para entrar en acción.
Además de poseer un sistema de navegación automática por rutas prefijadas, el SpyX permite gestionar su carga explosiva de forma remota para ejecutar ataques manuales o guiados con extrema eficacia. En cuanto a su potencia, puede cargar ojivas de hasta 2,5 kilogramos diseñadas para neutralizar tanto infantería como vehículos blindados.
El dron ofrece un radio operativo de 50 kilómetros y una autonomía de vuelo de 90 minutos, tiempo durante el cual emplea cámaras térmicas y de luz diurna para localizar blancos. BlueBird garantiza una precisión de apenas un metro de error en sus impactos, los cuales se producen a una velocidad de 250 kilómetros por hora.
La fábrica turca
De esta manera, la compañía israelí seguirá los pasos ya dados por la turca Baykar, que ya anunció que abrirá en el país africano una planta para el diseño, la fabricación, el mantenimiento y la venta de drones y componentes estratégicos.
La misma estará operada por Atlas Defense, filial marroquí de Baykar registrada en Rabat en diciembre de 2024.
La determinación de asentar esta fábrica en suelo marroquí responde de forma directa al aumento del equipamiento de tecnología turca en las Fuerzas Armadas de Marruecos durante el tiempo reciente, lo cual ha provocado la urgencia de contar con un taller de reparaciones regional.
Marruecos utiliza los dispositivos Bayraktar TB2 desde septiembre de 2021, y recibió nuevos envíos durante el verano 2024 para potenciar las tareas de observación y la protección en áreas críticas.
Dron Bayraktar TB2
Conocido por su alta relación costo-efectividad, el TB2 se utiliza para inteligencia, vigilancia y ataques de precisión con misiles guiados, con un éxito comprobado en conflictos como el de Ucrania.
El pasado marzo, Baykar dio a conocer el desarrollo del K2, un nuevo dron kamikaze diseñado para misiones de ataque profundo que destaca por su impresionante autonomía y capacidad destructiva.
Esta plataforma de 800 kilogramos puede transportar una ojiva de hasta 200 kilos, lo que le permite neutralizar objetivos estratégicos a una distancia superior a los 2.000 kilómetros.
Una de las innovaciones más relevantes del K2 es su capacidad para operar en enjambres coordinados, permitiendo que múltiples unidades ejecuten ataques simultáneos y saturantes de forma autónoma.
Equipado con cámaras térmicas y diurnas, el dron ofrece una precisión milimétrica y puede despegar desde pistas cortas o no preparadas, consolidándose como una herramienta estratégica de alto impacto y bajo coste operativo.