Fragata INS Taragiri de India Ministerio de Defensa indio
India y Pakistán llevan su rivalidad al Índico y aceleran la construcción de nuevos buques para fortalecer su poder naval
Nueva Delhi e Islamabad se han lanzado a incrementar las capacidades de sus respectivas fuerzas navales con más corbetas, fragatas y submarinos.
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Tras el conflicto mantenido entre abril y mayo de 2025, India y Pakistán han vuelto a la calma tensa que ha caracterizado sus relaciones a lo largo de las últimas décadas. No obstante, los combates llevados a cabo el año pasado no han hecho otra cosa que acelerar la carrera armamentística que ambos países vienen protagonizando desde hace años.
En este sentido, ambos países se han centrado en fortalecer su poder en el ámbito marítimo con la ampliación y actualización de las capacidades de sus respectivas fuerzas navales, especialmente, mediante la construcción de nuevos buques, tanto de superficie como submarinos.
Esta última semana, Nueva Delhi ha incorporado al servicio operativo la tercera unidad de sus sumergibles clase Arihant (Asesino de enemigos, en sánscrito), el INS Aridhaman. Se trata de submarinos de misiles balísticos de propulsión nuclear, desarrollados por la industria naval india.
A diferencia de los dos primeros buques (INS Arihant e INS Arighaat), el nuevo sumergible presenta 20 metros más de eslora, hasta un total de 130 metros. Su mayor longitud le permiten disponer de ocho tubos de lanzamiento, cuatro más que sus predecesores.
Estos tubos están destinados al misil balístico lanzado desde submarino (SLBM) K-4, y cada tubo también puede albergar tres SLBM K-15 de menor alcance.
Además, la Marina de India ha puesto en servicio su cuarta fragata clase Nilgiri, el INS Taragiri, y a la par ha recepcionado la quinta unidad, el INS Dunagiri, que próximamente comenzará con sus pruebas de mar antes de declararse plenamente operativa.
La clase Nilgiri consta de siete buques y se prevé que la entrega de las embarcaciones restantes se complete a lo largo de este año. Estas fragatas, construidas por los astilleros Mazagon Docks (4) y GRSE (3), desplazan 6.700 toneladas y cuentan con propulsión CODOG.
Fragata INS Taragiri de India Ministerio de Defensa indio
Su armamento incluye ocho misiles de crucero BrahMos y 32 misiles superficie-aire MRSAM, además de un cañón SRGM de 76 mm, torpedos y otro armamento. De acuerdo a los planes estratégicos de Nueva Delhi, los buques serán destinados a reforzar la fuerza de la Flota Oriental.
Asimismo, India ha recibido la cuarta y última unidad de su nueva familia de buques hidrográficos, denominado INS Sanshodhak, como también el segundo -de ocho- navíos de guerra antisubmarina para aguas poco profundas, el INS Malwan.
Las corbetas de Pakistán
Por su parte, a principios de abril Pakistán incorporó la segunda corbeta de la clase Babur, la PNS Khaibar, desarrollada por el fabricante naval turco ASFAT en base a la clase Ada de la Marina de Turquía, dentro del llamado programa Milgem de Islamabad.
Iniciado formalmente en marzo de 2019, el programa contempla la entrega escalonada de cuatro buques diseñados para operar en escenarios de alta intensidad, abarcando capacidades que van desde la defensa aérea hasta la guerra antisubmarina.
Corbeta PNS Khaibar de Pakistán ASFAT
El Khaibar es el último buque del proyecto que se construye en territorio turco, dado que los dos restantes serán fabricados en Pakistán.
A diferencia de sus predecesoras turcas de la mencionada clase Ada, estas unidades presentan una configuración armada más robusta y un desplazamiento mayor de 2.926 toneladas.
Su arsenal integra un sistema de lanzamiento vertical (VLS) de 16 celdas optimizado para el sistema de defensa aérea Albatros NG de la compañía europea MBDA, junto con misiles antibuque y de ataque a tierra Harbah.
En cuanto a su rendimiento, la combinación de una turbina de gas LM2500 y dos motores diésel bajo una configuración CODAG les otorga una potencia de 31.600 kilovatios.
Gracias a esta arquitectura técnica, las corbetas alcanzan los 31 nudos de velocidad y mantienen una autonomía de 3.500 millas náuticas, permitiendo a sus 133 tripulantes cumplir misiones prolongadas con una tecnología de vanguardia.
A su vez, Islamabad espera este 2026 recibir el primero de los ocho submarino clase Hangor que ha contratado con China, como parte de una alianza tecnológica y militar cuyo principal objetivo es contrarrestar la hegemonía de India en el océano Índico.
Submarino clase Hangor de origen chino Ministerio de Defensa de China
Los submarinos Hangor representan un salto cualitativo en la capacidad disuasoria pakistaní. El acuerdo completo, valorado en unos 5.000 millones de dólares (4.263 millones de euros), contempla la entrega de ocho submarinos antes de 2028.
Los primeros cuatro están siendo construidos en China, mientras que los restantes se ensamblarán localmente en los astilleros de Karachi. Esta transferencia de tecnología no solo dotará a Islamabad de una flota avanzada, sino que también impulsará el desarrollo industrial y la formación técnica de ingenieros y submarinistas.
El Hangor, derivado del modelo chino de exportación S26, incorpora tecnologías avanzadas de sigilo y autonomía de largo alcance. Con un casco de aproximadamente 76 metros y un desplazamiento en inmersión de cerca de 2.800 toneladas, puede portar hasta seis tubos lanzadores de 533 mm para torpedos pesados y misiles de crucero.
Asimismo, se espera que integre el misil de crucero Babur-3, probado previamente por Pakistán, lo que añadiría una dimensión estratégica al permitir ataques terrestres de precisión desde el mar.