Una lanchas rápida no tripuladas GARC de Estados Unidos durante un ejercicio US Navy
Las lanchas rápidas no tripuladas GARC de Estados Unidos debutan en la operación 'Furia Épica' contra Irán
De acuerdo con el Pentágono, las embarcaciones acumulan 450 horas de navegación y 2.200 millas náuticas en patrullas marítimas durante la guerra.
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Estados Unidos ha empleado por primera vez lanchas rápidas no tripuladas en una operación militar activa, confirmando oficialmente el despliegue de las embarcaciones GARC (Global Autonomous Reconnaissance Craft) en la campaña Furia Épica contra Irán.
El anuncio representa un paso significativo en la estrategia naval estadounidense, que busca integrar sistemas autónomos en misiones de vigilancia y patrulla tras años de desarrollo irregular.
Según informó a Reuters el portavoz del Pentágono para el Comando Central, Tim Hawkins, los buques GARC, fabricados por la empresa BlackSea con sede en Maryland, han acumulado más de 450 horas de navegación y unas 2.200 millas náuticas en patrullas marítimas de apoyo a la operación.
Aunque Washington no ha confirmado el empleo de estas plataformas en acciones ofensivas, su presencia en el Golfo constituye un precedente relevante en la evolución de la guerra naval autónoma.
El despliegue de los GARC llega en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo, con Irán acusado de utilizar drones marítimos para atacar petroleros en la región al menos en dos ocasiones recientes.
La incorporación de sistemas no tripulados estadounidenses subraya la intención de Washington de responder con medios tecnológicos avanzados y más resistentes al riesgo humano.
Sin embargo, el debut operativo del GARC no se produce sin sombras. De acuerdo a Reuters, la Marina estadounidense ha sufrido numerosos contratiempos en el desarrollo de su flota de superficie no tripulada, incluyendo fallos técnicos, sobrecostes y accidentes durante las pruebas.
De hecho, una de estas lanchas GARC colisionó durante un entrenamiento a alta velocidad, y otra quedó inoperativa en Oriente Medio semanas antes del despliegue confirmado.
A pesar de los problemas, el Pentágono mantiene su apuesta por las plataformas autónomas como vector de su estrategia marítima futura. Las lanchas GARC, de diseño angular y cinco metros de eslora, refuerzan las capacidades de vigilancia de la Quinta Flota estadounidense, responsable de las operaciones en el golfo Pérsico.
"El GARC es una capacidad emergente que mejora nuestro conocimiento de las aguas regionales", afirmó Hawkins, sin ofrecer detalles sobre los demás sistemas no tripulados desplegados.