HMS Anson, el submarino de propulsión nuclear de la Royal Navy en su llegada a Australia.

HMS Anson, el submarino de propulsión nuclear de la Royal Navy en su llegada a Australia.

Observatorio de la Defensa

La llegada a Australia del submarino nuclear británico ‘Anson’ refuerza la alianza de seguridad AUKUS

Australia, el Reino Unido y EEUU firmaron AUKUS para impulsar una nueva generación de submarinos de ataque y reforzar la disuasión frente a la creciente influencia china.

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Las claves

La llegada del submarino británico HMS Anson a Australia refuerza la alianza de seguridad AUKUS entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos en el Indo-Pacífico.

El HMS Anson, de propulsión nuclear y armado con misiles Tomahawk y torpedos Spearfish, permitirá a personal australiano colaborar con ingenieros británicos para adquirir experiencia en mantenimiento.

El programa AUKUS impulsa el desarrollo de submarinos avanzados y tecnología militar, con importantes inversiones económicas y la creación de miles de empleos en Reino Unido y Australia.

La presencia del HMS Anson en Perth simboliza el compromiso británico de proyectar poder e industria más allá de Europa, en respuesta a la creciente influencia naval de China y Rusia.

En un escenario marcado por alianzas flexibles y amenazas híbridas, los submarinos vuelven a situarse en el centro de la influencia estratégica. La llegada del submarino HMS Anson de la Royal Navy a Australia marca un nuevo hito del pacto AUKUS —la alianza trilateral entre Australia, el Reino Unido y Estados Unidos— y refuerza la arquitectura de seguridad del Indo‑Pacífico.

El AUKUS, anunciado el 15 de septiembre de 2021, impulsa una nueva generación de submarinos de ataque y capacidades militares avanzadas para reforzar la disuasión frente a la creciente influencia china, aunque Pekín no aparezca en los textos oficiales.

La escala del submarino de propulsión nuclear de ataque de la clase Astute cerca de Perth (Australia) supone, según Londres, "un paso decisivo para reforzar la disuasión en un escenario internacional cada vez más competitivo”. También representa un impulso para la ambición de Australia de operar submarinos de propulsión nuclear y armamento convencional.

El secretario de Defensa británico, John Healey, afirmó que “el Reino Unido está completamente comprometido con la asociación AUKUS y avanzando a toda máquina junto a nuestros socios australianos y estadounidenses”, y subrayó que alianzas como esta son “nuestra mayor fortaleza”.

Se trata de paso importante para el programa AUKUS, donde personal australiano trabajará por primera vez junto a ingenieros británicos en el mantenimiento del HMS Anson, un submarino perteneciente a la clase Astute.

El submarino británico HMS Anson está armado con misiles de crucero Tomahawk y torpedos pesados Spearfish.

El submarino británico HMS Anson está armado con misiles de crucero Tomahawk y torpedos pesados Spearfish. Ministerio de Defensa del Reino Unido

Es el quinto submarino de esta serie, mide unos 97 metros de eslora, desplaza alrededor de 7.400 toneladas y puede operar durante largos periodos sin salir a la superficie, armado con misiles de crucero Tomahawk y torpedos pesados Spearfish.

Además, la visita del HMS Anson, ayudará a los australianos a adquirir las capacidades y conocimientos necesarios para mantener en el futuro la flota de submarinos AUKUS de propulsión nuclear y armamento convencional.

Motor económico

Junto a esto, la citada alianza unilateral entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos aspira también a convertir la defensa en un motor económico.

El Gobierno británico ha destinado 6.000 millones de libras (7.000 millones de euros) desde el verano de 2024 a infraestructuras críticas en Barrow y Derby, con el objetivo de ampliar su flota con hasta 12 submarinos de ataque, según la Revisión de la Defensa Estratégica, que prevé una producción continua con la botadura de un nuevo submarino cada 18 meses.

Basado en un diseño británico, el SSN‑AUKUS integrará tecnología de última generación de Reino Unido, Estados Unidos y Australia.

Las cifras son elocuentes: más de 7.000 nuevos empleos en la cadena de suministro británica —en polos como Barrow, Cardiff o Glasgow— y hasta 21.000 puestos en el pico de producción, además de 4.400 empleos adicionales en construcción en los próximos años.

Londres enmarca este esfuerzo en el mayor aumento sostenido del gasto en defensa desde el final de la Guerra Fría, hasta alcanzar el 2,6% del PIB a partir de 2027.

En Australia, el impacto no será menor. Se estima la creación de 20.000 empleos directos en las próximas tres décadas, mientras que la transformación de las instalaciones navales en Australia Occidental consolidará una presencia trilateral permanente en la región.

De Washington a Perth

La escala del HMS Anson se produce tras la reunión de ministros de Defensa de AUKUS en Washington en diciembre de 2025, donde las tres naciones reiteraron su compromiso de avanzar sin dilación en el programa.

Para Londres, el despliegue también evidencia la aplicación práctica de las recomendaciones de su última Revisión Estratégica de la Defensa.

AUKUS parte de una premisa que redefine la geografía estratégica británica: la “indivisibilidad” entre la seguridad euroatlántica y la indo-pacífica.

En un momento en que China amplía su huella naval y Rusia refuerza sus vínculos militares en Asia, el Reino Unido apuesta por una presencia sostenida, interoperable y tecnológicamente superior.

La llegada del HMS Anson a Perth no altera por sí sola el equilibrio de poder en la región, pero sí envía un mensaje claro: Londres está dispuesto a proyectar capacidad, industria y compromiso político más allá de su entorno inmediato.