Colisión geopolítica y militar.
¿Por qué Davos se ha convertido este año en un foro geopolítico?
Davos se volvió más geopolítico este año por el protagonismo de líderes políticos y debates sobre conflictos internacionales, con Donald Trump marcando la agenda. El enfoque económico tradicional quedó en segundo plano.
Cada año, Suiza alberga uno de los principales encuentros económicos mundiales, el conocido como Foro de Davos del World Economic Forum. Un punto de encuentro donde se reúne lo más granado de la economía y las finanzas mundiales para analizar y buscar soluciones a los problemas globales más urgentes.
Los datos sobre el impacto en medios y redes sociales de esta reunión anual de superlíderes políticos, económicos y financieros nos han dejado en esta edición recién concluida más de 240.000 menciones entre el viernes 16 y el jueves 22 de enero, con 138.000 usuarios únicos y 29 millones de interacciones entre las grandes cifras.
Bajo la dermis de los números, Onclusive ha analizado los temas estrella y su impacto de esta última edición de Davos, que se ha caracterizado por ser más geopolítica que económica.
Y es que el protagonismo de Donald Trump, concentrando el 20% de la conversación sobre el foro, ha diluido la percepción habitual de Davos, siendo Groenlandia uno de los temas estrella con 150 millones de impactos. Y eso incluso a pesar del lapsus del presidente de Estados Unidos confundiendo Islandia con Groenlandia.
No fue la única gran cuestión geopolítica. La Franja de Gaza, sobre todo por el llamado “Board of Peace”, erigido en el mecanismo propuesto para poner punto final a la guerra, fue otro de los temas estrellas tratados con 30 millones de impactos.
De este modo, las ambiciones de Donald Trump y su querencia a llevar su discurso a sus intereses, independientemente del foro donde las comenta, hicieron de Davos un espacio más geopolítico que nunca.
El protagonismo de Donald Trump, concentrando el 20% de la conversación sobre el foro, ha diluido la percepción habitual de Davos, siendo Groenlandia uno de los temas estrella con 150 millones de impactos.
No fue el único. Otros políticos como el presidente argentino Javier Milei se presentó en el Foro como el 'salvador' de Latinoamérica, siendo bien valorado por el propio Trump o Elon Musk.
El líder argentino generó 1,3 millones de interacciones con su defensa del capitalismo y los valores cristianos, proclamando y sugiriendo el "renacimiento occidental".
La IA y la moneda digital
Donde sí cumplió Davos con su espíritu fue con toda la conversación que se generó sobre la IA, que concentró el 10% de la conversación total sobre el foro.
Si bien la inteligencia artificial a su paso por Suiza fue un reflejo de la amplitud de temas que genera, lo más granado estuvo en las intervenciones de Elon Musk y del CEO de Blackrock, Larry Fink, especialmente al tratar el tema de la IA y cómo superará para 2030 la capacidad humana, con especial énfasis en los riesgos laborales, energéticos y éticos.
La Franja de Gaza, sobre todo por el llamado “Board of Peace”, erigido en el mecanismo propuesto para poner punto y final a la guerra, fue otro de los temas estrella
En cambio, perdió peso en el día a día del foro la moneda digital, una narrativa que aún así tuvo un notable volumen de menciones (más de 5.000).
Los principales debates giraron en torno a la ley Clarity (para dar claridad legal a las criptomonedas) y la tokenización, vinculados con la equidad juvenil en "Future of Jobs", el informe sobre el futuro del empleo publicado en 2025 y al que los empleadores quieren ofrecer respuestas de 2025 a 2030.
Por otro lado, la ambición de alcanzar mayores cuotas de globalización es algo siempre comentado en este Foro.
Aquí el protagonismo de nuevo fue para Larry Fink de Blackstone, quien ha sido mencionado en 25.000 posts y generado 300.000 interacciones a raíz de varias afirmaciones como que uno de los objetivos es vender la idea de que más control global y menos soberanía nacional es algo que el público debería aceptar.
Además, el ejecutivo ha reconocido que las élites globales han perdido la confianza pública y ahora enfrentan una realidad incómoda en una era de populismo y profunda desconfianza institucional.
Este tipo de declaraciones siempre generan críticas y muchas interacciones de los usuarios, tachando a Fink de globalista, woke, o "villano final del capitalismo".
*** Elisa Anta, es Field Marketing Lead de Onclusive