"La gente se ríe de ti si dices que en Irán arrestan a jóvenes de 17 y 18 años por bailar, ser felices, atractivos, y difundir indecencia; pero los pedófilos sí están libres", comentó la blogger Hossein Ronaghi a The Guardian en protesta por la detención de Maed Hojabri

La adolescente iraní, de 18 años, fue arrestada este viernes por publicar vídeos en su perfil de Instagram bailando canciones occidentales e iraníes sin el velo islámico de uso obligatorio en el país.


La cuenta de Hojabri, que ha sido eliminada, tenía más de 600.000 seguidores y 300 vídeos colgados. Shabooneh, una web local de noticias, informó que la joven y otras tres personas fueron detenidas por cargos similares en las últimas semanas, y fueron liberadas bajo fianza.

La policía local ha anunciado que planea cerrar cuentas similares en Instagram, y el poder judicial está considerando bloquear el acceso a la red social de forma permanente.

La televisión estatal transmitió un vídeo el mismo viernes en el que Hojabri y otros detenidos por causas similares explicaron sus acciones. "No fue para atraer la atención de nadie. Tenía algunos seguidores y estos vídeos eran para ellos. No tenía la intención de motivarlos a hacer lo mismo... No trabajo para un equipo, y nadie me entrenó", dijo la joven temblando entre lágrimas.

Aunque su cara estaba pixelada, un grupo de activistas de Irán dijo que estaba muy nerviosa, y que este tipo de confesión forzada es una de las tácticas más usadas por las autoridades para justificar sus acciones ante la población. 

Muchas personas han colgado en la red social vídeos para demostrar su apoyo a los detenidos, como Solmaz Eikder, que sueña con "un baile sin fin de gozo"En el 2014, seis ciudadanos fueron enviados a prisión por bailar la canción "Happy" de Pharrell Williams, y en esa ocasión, el propio cantante les apoyó con la etiqueta #FreeHappyIranians.


Irán ya ha bloqueado el acceso a varias redes sociales, como Facebook, Twitter, Youtube y la aplicación de mensajes Telegram; pero millones de iraníes siguen burlando los controles gracias a proxies y VPN.