La farmacéutica y nutricionista acaba con el mito de tener que meterse en un tanque lleno de hielo para obtener beneficios.

La farmacéutica y nutricionista acaba con el mito de tener que meterse en un tanque lleno de hielo para obtener beneficios. Raquel Sáez

Salud y Bienestar

Boticaria García desvela este truco clave en el viaje hacia la longevidad: "Acabar la ducha con agua fría tiene premio"

La creadora de contenido detalla cómo este sencillo gesto activa un mecanismo que activa la conocida como grasa parda.

Más información: Boticaria García, sobre cómo entrenar para vivir mejor: "No poner cargas suficientes y no ser constantes son dos errores"

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Boticaria García vuelve a la carga con una de sus misiones estrella de los últimos meses: el viaje hacia la longevidad, un camino repleto de pautas sencillas que la farmacéutica y nutricionista va dejando en formato de píldoras cada semana en Magas.

Una vez más no se aleja de su tónica y naturalidad, ya que el consejo de la semana es tan accesible como las recomendaciones que da habitualmente. Además, también viene a acabar con un mito —convertido en trend— que pulula por redes sociales entre esos que defienden a capa y espada determinado estilo de vida.

"Terminar la ducha con 20 o 30 segundos de agua fría tiene premio. No hace falta meterse en tanques de hielo como afirman muchos influencers. Te cuento la ciencia detrás de la moda", así comienza sin rodeos su explicación la profesional, dejando sus premisas claras.

A su potente arranque añade que "exponerse al frío en pequeñas dosis puede ser beneficioso". Este proceso que, concreta, se llama hormesis, consiste en someter al cuerpo a un pequeño estrés, un gesto que "en lugar de dañarte entrena tu cuerpo para adaptarse y volverse más resistente".

De acuerdo a lo que expone en el vídeo para esta revista, una temperatura más baja "puede estimular la actividad de la grasa parda, un tejido especializado en quemar energía para producir calor y ayudarnos a mantener la temperatura corporal".

Terminar la ducha apurando los últimos segundos con agua fría tiene premio en el camino hacia la longevidad.

Terminar la ducha apurando los últimos segundos con agua fría tiene premio en el camino hacia la longevidad. Foto de Nicole Queiroz en Unsplash

Tal y como apunta Marián García, no se trata de magia, sino de biología. No obstante, recuerda que conviene poner este hecho en contexto.

"El frío no es la única ni la mejor forma de influir en estos procesos metabólicos. El ejercicio físico, especialmente el entrenamiento de fuerza, también genera la codiciada grasa parda y con más evidencia sobre sus beneficios para la salud", detalla de forma lógica.

La farmacéutica indica que "si quieres probar la estrategia del frío, adelante, pero no necesitas un tanque de hielo en la terraza", un comportamiento habitual entre esos influencers que se mencionan anteriormente.

Y es que puedes conseguir ese pequeño estímulo con un gesto tan sencillo como caminar al fresco —mención aparte merecen los baños de bosque en este apartado, otro apunte de Boticaria García en este camino hacia la longevidad— o terminando la ducha con agua fresca.

Eso sí, para cerrar su discurso apunta que para activar esa grasa parda —cuya misión es quemar calorías para generar calor, de ahí su clave—, el movimiento sigue siendo el rey al que siempre merece la pena prestar atención.